Ir al contenido principal

1932 ALMANAQUE MUNDIAL Muere Goethe

Goethe

El 22 de marzo de 1832 murió el alemán Johann Wolfgang von Goethe, que fue un poeta, dramaturgo, novelista, científico, estadista, director de teatro y crítico


El 22 de marzo de 1832 murió Johann Wolfgang von Goethe. Poeta, dramaturgo, novelista, científico, estadista, director de teatro y crítico alemán, escribió obras de teatro, poesía, literatura y crítica estética, tratados de botánica, anatomía y color. Se lo considera el escritor más grande e influyente en lengua alemana, y su obra tiene una autoridad profunda y de amplio alcance en el pensamiento literario, político y filosófico occidental desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad.
Su padre, Johann Caspar Goethe, vivía con su familia en una casa grande (hoy la Casa Goethe) en Frankfurt, entonces una ciudad imperial libre del Sacro Imperio Romano Germánico.
Aunque había estudiado derecho en Leipzig y lo nombraron consejero imperial, Johann Caspar Goethe no estaba involucrado en los asuntos oficiales de la ciudad.
Se casó con la madre de Goethe, Catharina Elisabeth Textor, en Frankfurt el 20 de agosto de 1748, cuando él tenía 38 años y ella 17. Todos sus hijos, a excepción de Johann Wolfgang y su hermana Cornelia Friederica Christiana, fallecieron a temprana edad.
Su padre y varios tutores particulares dieron al joven Goethe lecciones de materias comunes de su época, especialmente idiomas (latín, griego, hebreo bíblico, francés, italiano e inglés. También recibió lecciones de baile, equitación y esgrima. Johann Caspar, sintiéndose frustrado en sus propias ambiciones, estaba decidido a que sus hijos tuvieran todas aquellas ventajas que él no tenía.
Aunque la gran pasión de Goethe era el dibujo, rápidamente se interesó por la literatura; Friedrich Gottlieb Klopstoc y Homer estuvieron entre sus primeros favoritos. También tenía devoción por el teatro y lo fascinaban los espectáculos de títeres que se organizaban anualmente en su casa; esto se convirtió en un tema recurrente.
Goethe fijó su residencia en Weimar en noviembre de 1775 tras el éxito de su primera novela, Las penas del joven Werther. Fue ennoblecido por el duque de Sajonia-Weimar, Karl August, en 1782. Fue uno de los primeros participantes en el movimiento literario “Sturm und Drang”.
Durante sus primeros diez años en Weimar, se convirtió en miembro del consejo privado del duque, formó parte de las comisiones de guerra y carreteras, supervisó la reapertura de las minas de plata en la cercana Ilmenau y puso en marcha una serie de reformas administrativas en la Universidad de Jena. También contribuyó a la planificación del parque botánico de Weimar y la reconstrucción de su Palacio Ducal.
Su primer trabajo científico importante, la Metamorfosis de las plantas, se publicó después de que volvió de una gira por Italia en 1788. En 1791 fue nombrado director ejecutivo del teatro de Weimar y en 1794 entabló amistad con el dramaturgo, historiador y filósofo Friedrich Schiller, cuyas obras estrenó hasta la muerte de Schiller en 1805. Durante este período, Goethe publicó su segunda novela, el aprendizaje de Wilhelm Meister; la epopeya en verso Hermann and Dorothea y, en 1808, la primera parte de su drama más célebre, Fausto.
Sus conversaciones y varios compromisos compartidos a lo largo de la década de 1790 con Schiller, Johann Gottlieb Fichte, Johann Gottfried Herder, Alexander von Humboldt, Wilhelm von Humboldt y August y Friedrich Schlegel han llegado a denominarse colectivamente Clasicismo de Weimar.
El filósofo alemán Arthur Schopenhauer nombró El aprendizaje de Wilhelm Meister como una de las cuatro mejores novelas jamás escritas, mientras el filósofo y ensayista norteamericano Ralph Waldo Emerson seleccionó a Goethe como uno de los seis "hombres representativos" en su obra del mismo nombre (junto con Platón, Emanuel Swedenborg, Montaigne, Napoleón y Shakespeare).
Los comentarios y observaciones de Goethe forman la base de varias obras biográficas, en particular las Conversaciones con Goethe de Johann Peter Eckermann. Muchos compositores, como Mozart, Beethoven, Schubert, Berlioz, Liszt, Wagner y Mahler, pusieron música a sus poemas.
Había nacido en Fráncfort del Meno, el 28 de agosto de 1749.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS El finde póngase las zapas para ir al súper en bici

Fábrica de idioma para bobos El apócope va convirtiendo el idioma que antes era bello en una lengua para infantes bobos: vea los últimos cambios "El finde los profes no van al cole, algunos le dan duro al Feis o prenden la tele. Luego se ponen las zapas y la bermu y van al súper o al híper en la moto o en la bici, mientras miran su Insta en el celu: pocos tienen compu y la usan para ver pelis". Amigo, si se pone a revisar la cantidad de apócopes que se usan todos los días, verá que en los últimos tiempos se ha construido un idioma para niños. Por si no lo sabe, avisa el diccionario que apócope es el proceso fonológico que consiste en la pérdida o eliminación de uno o varios sonidos al final de una palabra. Como para ir teniendo una idea de la cantidad de apócopes que se usan todos los días, a continación va una lista medio mal hilada. Facu por facultad, wasa por WhatsApp, comu por comunión, micro por microbús, auto, por automóvil, bijou por bijouterie, foto por fotografía, pr...

Caminata

Ilustración Jorge Rosenberg Para caminar sobre las escamas de salitre es necesario un temerario corazón riachos de agua enjabonada pueden inundar canchas de bolita y es posible perder la razón. Un juguete de plástico abandonado me reduce a la mínima expresión con las mandíbulas trabadas voy pensando que es imposible el amor. Para caminar por los barrios pobres de Santiago es necesario un temerario corazón. Ramírez de Velasco®

SURREALISMO Bicho que no hay

Bicho que no hay Hay palabras que suenan distinto pronunciadas con el énfasis que imprimen los santiagueños al idioma español El popular movimiento del surrealismo, a pesar de que muchos creen que es una expresión de la alta cultura cosmopolita de las grandes ciudades, ha tenido su manifestación en Santiago a través de una de las frases más contundentes que repiten los niños en los recreos de sus clases en la escuela: “Pareces bicho que no hay”. Son palabras que pronunciadas con el énfasis que le imprime al español la tonada santiagueña, hacen un efecto inmediato en el alma de quien las oye por vez primera. A poco de comenzar su carrera en el lenguaje cotidiano de los santiagueños, la frase se completó con una especie de copla que los niños festejan cada vez que pueden en los juegos infantiles y -por qué no decirlo- en sus peleas y disputas. Pareces bicho que no hay y si hay son muy poquitos y muy fieritos ¡como vos! Viene a ser una metáfora sin pretensiones, de un animal, supuestament...

Pobrecito el tupinami (con vídeo)

Ilustración Alfredo Palumbo (letra y música) Ahí andan los Tupinamis muy afligidos llorando sus desventuras, muy doloridos, junto a los pobres zorritos, debajo los quebrachitos, la Pachamama que espera se le hinchan la penas de tanto dolor. De tanto, de tanto, de tanto dolor.... Quien nos dará agüita y barro dicen los bagres, qué le anda pasando al hombre piensa el Dorado. Sin las cosas primordiales, sin las cosas esenciales no nos veremos ni nos tocaremos ya nunca. Pobrecitgo el tupinami ¡Ay!, cuanto dolor. ¡Ay cuanto, y cuanto, ay cuanto dolor…! Si se muere ña Pachita morimos todos. Por eso los que quedamos la defendamos de los cuervos inconscientes en nombre del inocente, para que el pájaro cante con su bello trino, ¡que tape el cañón! ¡Que tape, que tape, que tape el cañón! Ramírez de Velasco®

PALABRA El peor agravio

Ilustración Posiblemente el término canalla viene del italiano "canaglio", es decir "perrería": más otras consideraciones Una palabra que usamos poco pero que alguna vez tuvo prestigio es “canalla”, para referirse a alguien vil, bajo, rastrero y algo más. Es decir, el peor agravio que se puede proferir en contra de alguien. Pero es un insulto pasado de moda también, como que pocos jóvenes entenderían si alguien les dijera que son canallas, que han hecho una canallada o que su comportamiento es lo que se espera de la canalla. Dicen que la palabra posiblemente provenga del italiano “canaglio”, es decir “perrería”. En España al parecer se la usa con el mismo sentido, pero mire usted la curiosidad, en Cataluña a los niños les dicen la canalla. Algunos diccionarios dan como sinónimos granuja, bellaco y sinvergüenza. El canalla es alguien perverso, de mala intención y por eso se dice “eran unos malditos canallas”, pero también es el condenado y castigado por una imprecaci...