Ir al contenido principal

1897 ALMANAQUE MUNDIAL Capra

Frank Capra

El 18 de mayo de 1897 nace Frank Capra, director de cine ítalo-norteamericano, ganador de tres premios Óscar

El 18 de mayo de 1897 nació Francesco Rosario Capra, en Bisacquino, Sicilia. El que luego se llamaría Frank Capra, fue un director de cine ítalo-norteamericano, ganador de tres premios Óscar. Es autor de algunas películas muy populares de los años 1930 y 1940, como los clásicos ¡Qué bello es vivir! y Mr. Smith Goes to Washington, entre otras. Murió el 3 de septiembre de 1991.
Fue el menor de siete hijos de Salvatore Capra, agricultor, y Rosaria "Sarah" Nicolosi. En 1903, a los cinco años, su familia emigró a Estados Unidos, llegando a Nueva York el 24 de mayo a bordo del vapor Germania. Se establecieron en Los Ángeles, California, y Salvatore trabajó como vendedor de frutas.
Capra asistió a la escuela primaria en Los Ángeles y luego se graduó en la Throop Manual Training School en 1914. Posteriormente, ingresó al Throop College of Technology (hoy Instituto de Tecnología de California), obteniendo un título en ingeniería química en 1918. Durante sus estudios, se unió al Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva del Ejército de Estados Unidos y sirvió brevemente durante la Primera Guerra Mundial, aunque contrajo influenza española y no llegó a combatir.
Tras graduarse trabajó de vendedor y obrero, antes de ingresar a la industria cinematográfica. En 1922, dirigió su primer cortometraje, Fultah Fisher’s Boarding House, para una pequeña compañía en San Francisco. Ese año se mudó a Hollywood y comenzó a trabajar como asistente y guionista para productores como Hal Roach y Mack Sennett. En 1924, colaboró con Harry Langdon en cortometrajes cómicos para Sennett, y en 1926 codirigió con Langdon la película The Strong Man.
En 1928 firmó con Columbia Pictures, entonces un estudio menor. Allí dirigió Submarine (1928), su primera película sonora, y The Power of the Press (1928). En 1930, conoció a Barbara Stanwyck mientras dirigía Ladies of Leisure. Su carrera despegó con It Happened One Night (1934), protagonizada por Clark Gable y Claudette Colbert, producida por Columbia. En 1932, se casó con Lucille Warner Reyburn, con quien tuvo cuatro hijos: Frank Jr. (1934), John (1935), Lucille (1937) y Thomas (1941).
Dejó Columbia en 1939 y fundó Frank Capra Productions. Durante la Segunda Guerra Mundial, se alistó en el Ejército de Estados Unidos en 1941, alcanzando el rango de coronel. Produjo la serie de documentales Why We Fight (1942-1945) para el gobierno. Tras la guerra, formó Liberty Films con Samuel J. Briskin, George Stevens y William Wyler. En 1946, dirigió It’s a Wonderful Life, protagonizada por James Stewart, bajo este sello.
En los años 50, trabajó en proyectos como Riding High (1950) y Here Comes the Groom (1951) para Paramount Pictures. Su última película importante fue A Pocketful of Miracles (1961), con Glenn Ford y Bette Davis. En 1959, publicó su autobiografía, The Name Above the Title. Durante su carrera, colaboró frecuentemente con el guionista Robert Riskin y el cinematógrafo Joseph Walker.
Se retiró del cine en la década de 1960 y se mudó a La Quinta, California. En 1977, sufrió un derrame cerebral que lo dejó parcialmente paralizado. Murió el 3 de septiembre de 1991 en La Quinta, a los 94 años, por causas naturales. Fue enterrado en el cementerio Coachella Valley Public en Coachella, California. Su archivo personal se conserva en la Universidad Wesleyan en Connecticut.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®


Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

1895 CALENDARIO NACIONAL Pinedo

Federico Pinedo El 24 de abril de 1895 nace Federico Pinedo, abogado y figura influyente de la economía y la política argentina El 24 de abril de 1895 nació Federico Pinedo en Buenos Aires. Fue una de las figuras más influyentes de la economía y la política argentina del siglo XX. Vio la luz en el seno de una familia patricia porteña, cursó estudios de Derecho, transitó del socialismo al liberalismo conservador, ocupó el Ministerio de Hacienda en épocas de profunda crisis, impulsó la fundación del Banco Central, aplicó políticas de austeridad y renegociación de deudas, y dejó una extensa obra escrita que sigue siendo referencia obligada en materia económica. Murió en Buenos Aires el 10 de septiembre de 1971. Llegó al mundo en una casa de la calle Florida, en pleno centro de la capital. Su padre, Federico Guillermo Pinedo, había sido intendente municipal y legislador, mientras que su madre, Magdalena Hilaria María Saavedra, provenía de un linaje ilustre que incluía al general Agustín Ma...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

Divertimento erótico

Ilustración Carmen Jodra Un gemido doliente entre la alheña, un rítmico suspiro en el helecho, musgo y pluma por sábana del lecho, por dosel hoja, por almohada peña, y la lujuria tiene como seña violar mujeres y violar derecho y ley y norma, y un hermoso pecho sabe el pecado y el pecado enseña. Trasciende de la fronda un olor suave a sagrados ungüentos, y una queda música, contenida y cadenciosa, y el blanco cuerpo de la bella ave, y el blanco cuerpo de la bella Leda, bajo el peso del cisne temblorosa. Ramírez de Velasco®

PAGO El éxito de los fierros nuevos

El obispo de Catamarca Luis Urbanc, lleva a la Morenita en sulky "Nos percatamos de que el cambio había llegado para quedarse la última vez que fuimos en sulky a la fiesta de la Virgen" Cuando comenzaron a llegar las bicicletas creímos que no tendrían éxito. ¿Quién iba a querer andar en esos cuatro fierros teniendo caballos, mulas, burros? Nadie. Pero al tiempo ya todos habían comprado la suya y hasta nosotros, que tanto las habíamos criticado, tuvimos que rendirnos ante la evidencia de que son más baratas de mantener, más rápidas, y hasta podíamos llevar una chinita en el caño, lo mismo que en las ancas del matungo. Nos terminamos de convencer cuando uno de los amigos se vino al pueblo en una mañana, casi 100 kilómetros de pedaleo en un rato nomás. De a caballo quizás hubiera hecho el mismo trayecto en un día entero con riesgo de matar al mancarrón. Nos equivocamos tan fiero que cuando llegaron las motos fuimos casi los primeros en comprar una. Para qué íbamos a luchar contr...