Ir al contenido principal

1805 ALMANAQUE MUNDIAL Tocqueville

Alexis de Tocqueville

El 29 de julio de 1805 nace Alexis de Tocqueville, político e historiador célebre por su obra La democracia en América

El 29 de julio de 1805 nació Alexis de Tocqueville en París, Francia, político e historiador célebre por su obra La democracia en América, publicada en dos tomos en 1835 y 1840, tras viajar por Estados Unidos para estudiar su sistema penitenciario y analizar su sociedad. Escribió también El antiguo régimen y la Revolución en 1856, ocupó cargos públicos como diputado y ministro de Asuntos Exteriores, y destacó como observador de las instituciones democráticas y sus desafíos.
Provenía de una familia noble normanda. Murió el 16 de abril de 1859.

Su infancia transcurrió en el seno de una familia aristocrática de Normandía, con raíces en el castillo de Tocqueville. Su padre, Hervé de Tocqueville, fue prefecto y par de Francia; su madre, Louise Le Peletier, descendía de una familia influyente. Recibió una educación privilegiada, marcada por la tradición católica y los valores monárquicos, en un contexto de inestabilidad tras la Revolución Francesa.
Se estudió derecho en París y se graduó en 1827. Ingresó como juez auditor en el tribunal de Versalles, donde conoció a Gustave de Beaumont, colega y amigo con quien compartiría su viaje a América. La monarquía de Julio, instaurada en 1830, generó tensiones para los nobles legitimistas como él, lo que influyó en su decisión de viajar al extranjero.
En 1831, se embarcó con Beaumont hacia Estados Unidos, comisionados por el gobierno francés para examinar el sistema penitenciario. Durante nueve meses, recorrieron 7.000 millas, visitando ciudades como Nueva York, Boston y Nueva Orleans. Entrevistaron a políticos, jueces y ciudadanos, tomando notas detalladas sobre la sociedad, la política y las costumbres norteamericanas.
Se publicó La democracia en América en 1835, el primer tomo, que analizaba las instituciones democráticas y la igualdad social en Estados Unidos. El segundo, en 1840, exploraba los efectos de la democracia en la cultura y las costumbres. La obra, traducida a varios idiomas, se destacó por su precisión y profundidad, basada en observaciones directas y documentos oficiales.
Se casó en 1835 con Mary Mottley, inglesa de clase media, en una unión que generó críticas familiares por la diferencia social. La pareja no tuvo hijos. Residieron en París y en el castillo familiar de Tocqueville, donde escribió gran parte de sus obras y recibió a intelectuales de la época.
Se inició en la política en 1839 como diputado por Valognes, en Normandía, cargo que ocupó hasta 1851. Defendió la abolición de la esclavitud y la colonización en Argelia. En 1849, se desempeñó como ministro de Asuntos Exteriores bajo la Segunda República, pero dimitió tras el golpe de Estado de Luis Napoleón en 1851.
Escribió El antiguo régimen y la Revolución en 1856, un análisis de las causas de la Revolución Francesa y la centralización del poder. Basado en archivos históricos, el libro comparaba el absolutismo francés con las libertades inglesas. La obra consolidó su reputación como historiador.
Ingresó a la Academia Francesa en 1841, a los 36 años, ocupando el sillón 18. Participó activamente en debates intelectuales y políticos, manteniendo correspondencia con pensadores como John Stuart Mill. Su salud, frágil desde joven, se deterioró por la tuberculosis.
Se retiró a Cannes en 1858, buscando un clima más benigno. Murió a los 53 años, tras una larga enfermedad. Fue enterrado en la iglesia de Tocqueville, en Normandía, junto a su esposa, quien lo sobrevivió hasta 1864.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

 

 

Comentarios

  1. Hay que aclarar que donde se menciona "America", se alude a Los Estados Unidos (USA).
    La lectura de su libro sobre las particulares características de la democracia en USA (que en realidad es una república y no una democracia), permite entender muchas cosas sobre el desarrollo y progreso del país.
    Tanto la constitución como el Fedealist Paper 10 de Madison aclaran que el sistema no es en realidad una democracia.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

VÍNCULO Traditio abre los seminarios de la Fraternidad San Pío X

Ceremonia religiosa de la Fraternidad Un documental muestra la vida cotidiana de los seminaristas en Europa y América sin centrarse en controversias externas Info Vaticana La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha estrenado el primer capítulo de Traditio, serie documental que abre al espectador las puertas de la vida interna de sus seminarios. Lejos de centrarse en polémicas eclesiales o debates canónicos, esta primera entrega pone el foco en el sacerdocio y en quienes se preparan para recibirlo, mostrando con una extraordinaria calidad cinematográfica el día a día de la formación sacerdotal tradicional. Durante más de una hora, el documental acompaña a varios seminaristas y diáconos en distintos momentos de su camino hacia la ordenación. La narración transcurre principalmente entre el Seminario Internacional San Pío X de Écône, en el cantón suizo del Valais, cuna histórica de la Fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre; el Seminario Nuestra Señora Corredentora de La Reja, en la p...

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

1991 AGENDA BANDEÑA Teatro

Oreste Pereyra fue uno de los que saludó la inauguración El 8 de junio de 1991 se inaugura el teatro municipal de La Banda, en un acto con bombos y platillos El 8 de junio de 1991 se inauguró el teatro municipal de La Banda. Se hizo en la oportunidad, un acto con bombos y platillos, que incluyó un festival artístico de danzas argentinas, a cargo de la escuela Latinoamericana, dirigida por Mercedes Ballerini de Messad. La incuria municipal de varios gobiernos que pasaron por la calle 25 de Mayo de la vecina ciudad, convirtió este orgullo bandeño en un recuerdo que a veces regresa con el viento de la nostalgia. De todas maneras, es bueno recordar que la sala tenía una capacidad de 283 butacas y un escenario de 82 metros cuadrados; equipo de sonido propio: un multicanal con dos bandejas profesionales de 100 vatios de salid por canal y capacidad para ocho micrófonos. Tenía, asimismo, un equipo de proyección para películas de 8 y 16 milímetros y un proyector de diapositivas. Además, contaba...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....