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1978 CALENDARIO NACIONAL Cresseri

Artidorio Cresseri

El 18 de octubre de 1978, un fallo judicial reconoce a Artidorio Cresseri como autor de la música de la zamba “La López Pereyra”

El 18 de octubre de 1978, un fallo judicial en Argentina reconoció a Artidorio Cresseri como autor de la música de la zamba “La López Pereyra”, resolviendo una disputa de autoría iniciada tras su muerte en 1950, mientras se estableció que Andrés Chazarreta, músico santiagueño, la recopiló y difundió en la década de 1920. Nacido en Salta en 1862, Cresseri compuso la pieza en 1901, dedicándola al juez Carlos López Pereyra. La zamba, considerada himno no oficial de Salta, integró el cancionero folklórico argentino. El litigio, impulsado por descendientes y artistas salteños, marcó un hito en la protección de los derechos de autor en el folklore.
En 1862, nació Artidorio Cresseri en Salta, hijo de un comerciante italiano y una madre criolla. A los 11 años, acompañó a su padre en viajes comerciales a Bolivia, donde se familiarizó con la música andina. Aprendió piano con su madre y, a los 16 años, dominaba el instrumento. En 1880, compuso “Bailecito de Bolivia”, pieza popular en Salta, Jujuy y el sur boliviano.
En 1901, compuso la música de “La López Pereyra”, inicialmente titulada “Cafayate” y luego “Chilena dedicada al doctor Carlos López Pereyra”. La dedicó al juez salteño Carlos López Pereyra (1875-1929), que celebraba su cumpleaños en una tertulia musical en el Hotel Salteño. La zamba, sin estribillo, reflejó el estilo de las zambas antiguas, con un ritmo cercano a la cueca.
La letra, escrita tras la popularización de la música, se atribuyó a varios autores, principalmente al uruguayo Juan Francia, con posibles aportes de René Ruiz, Arturo Gambolini y el propio Cresseri.
La canción expresó un lamento amoroso, sin relación con el título, que homenajeaba al juez. Se convirtió en una pieza emblemática del folklore argentino.
En 1916, Andrés Chazarreta, compilador de música folclórica, incluyó la zamba en su segundo álbum como “La Chayateña” y la registró a su nombre en la Sociedad Argentina de Sociedad Argentina de Autores y Compositores. Esto generó controversia entre músicos y poetas salteños, quienes reconocían a Cresseri como autor. La disputa se intensificó tras la muerte de Cresseri en 1950.
Cresseri vivió sus últimos años en la indigencia. Falleció el 18 de octubre de 1950 en un hogar de ancianos en Salta, a los 88 años. Durante su vida, afinó pianos, enseñó música y compuso, pero no recibió beneficios económicos por “La López Pereyra”. Su obra fue popularizada por conjuntos como Los Chalchaleros y Los Fronterizos.
En 1949, César Perdiguero y Manuel Castilla enviaron una carta a Chazarreta, reclamando la autoría de Cresseri. Tras su muerte, artistas salteños y descendientes iniciaron un juicio contra Chazarreta. La demanda buscó rectificar la autoría de la zamba, argumentando la dedicatoria a López Pereyra como prueba.
El 14 de marzo de 1967, un juez de primera instancia falló a favor de Cresseri, reconociendo su autoría musical. El fallo fue apelado, pero la resolución final llegó en 1978. La justicia analizó evidencias, incluyendo la participación de López Pereyra y documentos históricos.
El 18 de octubre de 1978, se dictaminó que Cresseri era el autor de la música, otorgándole la mitad de los derechos de autor. Se reconoció a Chazarreta como recopilador, no como compositor. La zamba quedó registrada en la Sociedad Argentina de Autores y Compositores como “La López Pereyra” y “Llorar, Llorar”.
La canción continuó siendo un pilar del folklore argentino. Su difusión por artistas salteños reforzó su vínculo con la identidad cultural de Salta. Se interpretó en peñas, festivales y grabaciones, manteniendo su relevancia.
El fallo de 1978 cerró un capítulo de controversia. La zamba, compuesta en 1901, sigue siendo un símbolo del patrimonio musical argentino, interpretada por generaciones de artistas.

Cuestión aparte
Quizás ninguno de los dos haya tenido razón o los dos la tuvieran. La “chilena” vivía en el pueblo y venia siendo interpretada desde mucho tiempo atrás. Más allá de los detalles del juicio, en el que hubo hasta un testimonio de la madre de los famosos hermanos Ábalos que, increíblemente, inclinaba la balanza para el lado de Salta, lo cierto es que la creación musical pertenecía al pueblo.
Ramírez de Velasco®

 

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc18 de octubre de 2025 a las 7:57

    Por algo ha de ser que, en la grabación, don Andrés Chazarreta dice antes de comenzar a tocar su conjunto: "López Pereyra, zamba salteña".

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