Ir al contenido principal

DISFRUTAR El “asunteo” es algo más

Imagen de ilustración nomás

El empobrecimiento del idioma lleva a reducir y castigar las palabras que nos legaron los grandes escritores: cómo evitarlo

Advertencia, la siguiente nota ya fue tratada, desde otros puntos de vista, aquí y aquí.
Hay palabras que se cuelan en la conversación, se ponen de moda y suprimen, de golpe y porrazo, una parte del diccionario, casi por decreto universal. No hay que tener el oído muy entrenado para saber que, en el último tiempo, el “boludo” o “boludó”, como dicen los porteños, o el muy guarango c*liao (de origen cordobés) son muletillas mucho más comunes que el “che” de antaño, por el que fueron conocidos los argentinos en el exterior, entre ellos Ernesto Guevara de la Serna, el más famoso de todos.
Ya se ha mostrado en estas páginas cómo ayudó el “boludo” a terminar enterrando para siempre otras palabras, como “necio, mentecato, tonto, gandul, estúpido, lelo, malvado”, empobreciendo el rico idioma que legaron a la posteridad, entre otros, Miguel de Cervantes, José Hernández y hasta el santiagueño Jorge Wáshington Ábalos, incorporando las palabras quichuas como un aporte necesario al dulce idioma traído por los españoles.
Un verbo que mucha gente cree necesario pronunciar en cualquier conversación al paso es “disfrutar”, como si el mundo hubiera sido hecho nada más que para eso y cualquiera pudiera quedar fuera de su órbita si no lo dijera cada tres frases. Entre otras cosas se disfruta, a saber: de la comida, de la bebida, de la mujer, de los hijos, de los nietos, del trabajo, del ocio, del viaje, de la llegada, de estarse quieto, de moverse, de hacer gimnasia, del descanso, de la lectura, de ser analfabeto, de mirar televisión, de oír radio, de ver Netflix, de dormir, de despertarse, de ser fanático de un club, de ser un hincha tibio, de no ser de ninguno, del título universitario, de haberse quedado en el camino, de ser joven, de ser de mediana edad, de la ancianidad.
No se discute aquí sobre los sentimientos, pero hay palabras distintas para cada uno, según las circunstancias. Para dar un solo caso: los novios disfrutan tanto saliendo a pasear como yendo al cine o asunteando en la catrera. Pero, oiga bien, si salieron a pasear fue una recreación; si fueron al cine y vieron una buena cinta, entonces quedaron satisfechos; y si hicieron lo otro (puede haber niños presentes y por eso se omite nombrarlo con sus exactas palabras), hubo entre ellos al principio una “alegría”, luego mutua “complacencia”, siguieron con mucha “fruición” y al final llegó el “goce” mutuo. Si reduce todo al disfrute y nada más, su imaginación recordará el momento de manera pobre y quizás olvide rápidamente ese glorioso y mágico momento.
Al contrario de lo que mucha gente cree, en cierta manera las palabras dan forma a las cosas, al mundo y al hombre, y no al revés. O, dicho en palabras del evangelista san Juan: “En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios”. (Aunque en latín suena mejor, oiga: “In principio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum”). Entiéndase bien: no se dice aquí que la palabra “disfrutar” sea mala o que siempre esté erróneamente empleada, sino que no debe servir como un comodín para todo. Si se sigue el razonamiento de Juan el evangelista, el hombre que comprime su verba se somete a los dictados de una moda que, al final de cuentas, empobrece no solamente el idioma, sino también el alma. Por eso, cada vez que se vea tentado a usar la palabra, piense en qué otra existe para reemplazarla.
Cualquiera lo sabe: el mundo moderno no tiene tiempo para zarandajas puntuales sobre el idioma; quizás no quiere ocuparse de lo considerado accesorio, pues se esfuerza en lo principal, en las cosas, en lo que debe hacerse, y está bien que así sea. De todas maneras, se debería saber, a esta altura de la tabeda, que es por los bordes de la vida, por los intersticios más pequeños, por donde se cuela el Diablo. Las pelotas de fútbol no se desinflan apuñaladas de un tajo, aunque casos se han visto, sino por una pequeña pinchadura, como lo sabe cualquiera.
Por si quisiera hacer caso de lo que esta aleve columna le sugiere, va una lista de las palabras, en estricto orden alfabético, para, en principio, reemplazar el disfrute: “Acuerdo, agrado, alegría, alborozo, aprobación, aquiescencia, armonía, avenencia, beneplácito, bienestar, calma, complacencia, conformidad, confort, contento, deleite, delicia, dicha, entusiasmo, éxtasis, exaltación, felicidad, fortuna, fruición, goce, gozo, gustillo, jolgorio, júbilo, orden, paz, placidez, recreación, regocijo, regodeo, regusto, satisfacción, satisfacción plena, serenidad, solaz, sosiego, tranquilidad, ventura”.
Hay muchas más. En el capítulo VIII de la “Ida” del Quijote, está conversando con Sancho Panza después del episodio de los frailes de San Benito y el vizcaíno, entonces le dice: “Dichosa edad y dichosos siglos aquellos a quienes los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío. ¡Oh, cómo se holgará el mundo cuando oiga contar estas mis hazañas, y más si supiese quién soy!”.
Si cambiara “holgará” por “disfrutará”, el texto sería extravagantemente moderno; su autor sería abonado a los programas de chimentos de la siesta y ganaría el dinero que no tuvo nunca ni —probablemente— quiso Miguel de Cervantes. Pero perdería belleza.
Y, al menos desde este lado de la computadora, no hay más para decir. Pero si usted quiere agregar algo, ya sabe: como siempre, abajo hay sitio.
Juan Manuel Aragón
A 2 de agosto del 2025, en San Marcos. Aguaitando a la percanta.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc2 de agosto de 2025 a las 10:25

    Calculo que, en algún lugar del mundo, hay alguien o "álguienes", sintiendo que cumplen con su misión cada vez que indican a los locutorcillos de la televisión de Buenos Aires, imponer a la gilad.. perdón, a una gran parte de la población argentina, achicar y torcer el idioma con palabras como las mencionadas en el artículo, más otras como por ejemplo. Arrancar por comenzar, iniciar, empezar, "finde" por fin de semana, "piña" en lugar de puñetazo, etc. También están las muletillas, como "a ver", "nada", "asíquebueno", "tienequevercon"...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Santiagueño chupóptero bonista del Zamorismo,
      !!!QUE TIENES QUE HABLAR DE LOS PORTEÑOS...¡¡¡¡

      Eliminar
  2. Cristian Ramón Verduc2 de agosto de 2025 a las 10:32

    Estaba olvidando otras desnaturalizaciones, como la palabra bizarro (elegante, apuesto, con prestancia, valiente) que han impuesto a la gilad... perdón otra vez, una parte del pueblo, darle un sentido que no tiene la palabra que se utiliza para calificar a la bandera de Argentina, a la morera de Carmona, al coche de plaza de Marcelo Ferreyra, etc. Esa operación, me consta, ha sido simultánea en al menos tres países de nuestro continente, igual que en vez de decir cumpleaños decir "cumple". Me recuerda a la propaganda "Juárez cumple". Si lo dice la televisión de Buenos Aires, hay que tragar sin masticar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Para que criricas a los porteños? si los santiagueños "vivimos"de la coparticipacion?.EN SANTIAGO DONDE EL TRABAJO SE CONSIDERA UN SUBFACTOR DE LA ECONOMIA Y QUE ES UN COSTO,POR LO TANTO SE COMPRA TODO HECHO Y NO SE PRODUCE NIAKA)
      NOTA: Siempre en "Modo ahorro " de energia,(Lugar donde hay muchas "Gallinas Prolijas"...se la pasan todo el dia acomodando los huevos" y donde el "reposo absoluto es la muerte"y viven resucitando")

      Eliminar
    2. Leyó que Peron dijo"Del Trabajo a la Casa y de la Casa al Trabajo" y este no volvio ni a la casa, ni fue al trabajo y a partir de ahi,dejo de leer.......

      Eliminar
    3. Ademas ira
      Luego irá al organizar el "El Festival de la Hernia" en Yanda ...

      Eliminar
  3. Che...El trabajo para vos es lo más divertido, podrías pasarte horas observándolo.

    ResponderEliminar

  4. CHUPÓPTERO:Dicho de una persona: Que, sin prestar servicios efectivos, percibe uno o más sueldos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

ESPEJISMO Después del primer chorro

Árabe con huríes reales Hacerse inmensamente rico no siempre alcanza para olvidar ciertas costumbres que se llevan muy adentro Nos volveremos finos el día en que hallen petróleo en los ardientes saladillos santiagueños. Detrás de los jumiales se levantarán las torres buscando el oro negro y en las ciudades correrán ríos de bebidas espirituosas festejando el hallazgo. Es posible que hasta se nos dé por usar turbantes y anteojos negros cuando viajemos a Buenos Aires en limusina. En vez de hacer empanadas, nuestras mujeres encargarán que las traigan de Tucumán, porque será mucho trabajo hacer el relleno, tornear la masa, repulgar y hornear. Los faroles de la plaza Libertad serán de bruñido bronce y todas las tardes en la retreta, la Orquesta Filarmónica de Londres interpretará obras de Beethoven o los Niños Cantores de Viena deleitarán a la audiencia entonando la conocidísima canción que empieza diciendo “Lebe Schwester tanz mit mir // Es tanzt ein bibabutzemann…”. Dejaremos el vino en ca...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...

CULTURA Enojado con el tirero

Vendedor de tiro (foto de Feibu) El tipo del que habla esta nota se tomó el trabajo de hacer una revista de cultura sólo para criticar a un tipo de gente Hubo un caso registrado por el periodismo santiagueño. Un tipo que se enojaba porque los vendedores de golosinas y los tireros y sus pitos no lo dejaban dormir por las siestas. Se tomó el trabajo de imprimir una revista de cultura para dejar constancia de su molestia. ¿Una enormidad? Claro que sí. Es como comprar toda una ferretería solamente para conseguir un martillo y pegarle en la cabeza a un mosquito. Una vez alguien le preguntó si era verdad que había escrito eso. —Claro, son muy molestos y pasan por la ventana de mi cuarto justo cuando me estoy por dormir. Después de vender caramelos, galletas, tiros, chicles, esas cosas, a la entrada del turno tarde, salen a recorrer las calles aledañas hasta la hora de la salida. De alguna manera deben avisar a los chicos que están cerca. Entonces tienen un silbato muy especial, reconocible d...