Ir al contenido principal

FILOSOFÍA Asado, vacío y Leucipo

El vacío en la mesa

Estancias antiguas, recetas populares y la tradición mezclándose con la filosofía y los rituales de la preparación de la carne

Entre los nombres de los cortes de carne de res, ninguno más paradójico que el vacío. Para muchos, la mejor parte para hacerla asada. Si se va de adelante hacia atrás, viene a ser la región de la vaca que está después de las costillas. El hombre se toca donde terminan las costillas y nota que no tiene nada, entonces le pone ese nombre, vacío. Tiene un cuerito o membrana que lo protege, algunos lo sacan y otros lo dejan nomás.
(Dicen que un esclavo escapado del Brasil llegó un día a una estancia de Juan Manuel de Rosas. Venía buscando la libertad que allá se les negaba. La leyenda cuenta que el Restaurador le preguntó qué hacía en su pago, el negro le dijo que era carnicero. Ordenó que le dieran una vaca para que la carneara, a ver si era cierto. Le gustaron tanto los cortes que hacía el morocho, que los adoptó para todas sus estancias. Con el tiempo y algo reformados, son los que han llegado hasta nosotros. El esclavo consiguió la libertad, además).
En la ciudad se le dice molleja a lo mismo que en algunas partes del campo de Santiago llaman huañuna, que en quichua sería lugar donde se muere, lugar para morir o, dicho modernamente, moridero. Es que justo ahí le clavan el cuchillo al pobre animal para sacrificarlo. No deja de llamar la atención que la parte de la vaca que nombra su triste destino, sea justamente el principio de su propio fin. Vaca Huañuna, lugar del departamento Figueroa, entonces sería “donde ha muerto la vaca”.
El matambre, ya se sabe, es lo primero que se saca después de haber cuereado el animal. Por eso también es lo primero que va a la parrilla y servirá para matar el hambre de quienes trabajaron en la carneada desde temprano en la mañana para aprovechar la fresca.
Después no hay otros nombres raros en los cortes de carne, la paleta se llama paleta, el hígado es hígado, el riñó, riñón, el puchero es puchero y la grasa de pella, grasa de pella, nada del otro mundo.
A los argentinos puede parecerles común, normal y corriente comer un vacío a la parrilla, pero quién sabe si a los extranjeros no les llamará la atención que aquí se coma una parte de la res, que en teoría no debería existir. En una de esas sospechan que, a la hora del asado, los argentinos reflexionan sobre la existencia de la vida, el lleno, el vacío. Y se refieren a Leucipo y su discípulo Demócrito que sostenían la revolucionaria idea de que toda la realidad estaba compuesta por átomos indivisibles, eternos, llenos, moviéndose en el vacío, un espacio sin materia, necesario para explicar el movimiento y la diversidad de las cosas. Pero se daban de frente con Parménides, que negaba el vacío afirmando que “el ser es, y el no-ser no es”.
En realidad, están hablando de la conveniencia de hacer asado con carbón o con leña, las bondades del chunchulli si se lo hace hervir previamente, el chorizo italiano versus el criollo o la omnipresencia del pan, a la hora en que los primeros cortes están llegando a la mesa, crepitan las brasas, quejándose debajo de la parrilla y la boca se hace agua.
Juan Manuel Aragón
A 29 de septiembre del 2025, en Tala Pozo. Viendo quién viene.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CUENTO Juego de manos, juego de villanos

Ilustración En un bosque cargado de presagios, la crueldad infantil y la humillación incuban una tragedia que desata algo antiguo e innombrable Por *José Luis Banegas El cielo, cargado de nubes grises, pesa como vendas húmedas y desteñidas que amenazan con lluvia, pero no la dejan caer. Son como perros amarrados, furiosos, ladrando con ansias de morder. Dos siluetas desiguales se mueven por el bosque, simulando el juego del gato y el ratón. Las hojas marchitas—antes verdes y vibrantes—crujen bajo los árboles desnudos, emitiendo un último lamento. Sus ramas rígidas se alzan como dedos envejecidos, testigos silenciosos del otoño y su tributo al invierno. Nadie escapa al tiempo. Nunca se escapa del tiempo que se acaba. Siempre hay un precio por nacer. Peter, el mayor, avanza con esfuerzo mientras corre; sus piernas arden y su espalda jorobada protesta. Persigue a Thomas como puede, pisando sonoramente el follaje seco y marchito mientras esquiva ramas que aún se aferran a los troncos. Siem...

TRAICIÓN Por qué exiliaron a Victoria Villarruel

El Presidente y la Vice Info del Estero publica una nota que intenta describir cómo funciona el sistema de militancia en las redes del país Info del Estero , el sitio que está arrastrando la audiencia santiagueña por ser el primero en informar sobre lo que sucede en Santiago, la Argentina y el mundo, ha vuelto a publicar un escrito, cuyo autor es el fundador, primer director y actual gerente de este blog. La nota de Juan Manuel Aragón expone un fenómeno bastante habitual en la política argentina, la adhesión ciega a una política, sin considerar sus errores y aciertos y sin un juicio crítico más o menos considerado. La excusa es el exilio de Victoria Villarruel y el instantáneo odio que le tomaron los mileístas, sólo por el hecho de que el Presidente la tildara de traidora, sin que nadie supiera muy bien por qué la marginó de su partido. Si quiere leer la nota, haga clic aquí o vaya directamente al enlace de abajo: https://infodelestero.com/2026/02/23/traidora-por-decreto/ Ramírez de ...

TALCO Las pupilas cansadas

El Bobadal Qué es lo que hay en Santiago del Estero, pero pocos nombran, no tiene mitos ni leyendas y sin embargo a todos acompaña Yo soy la polvareda santiagueña. La que cansaba las pupilas de aquel candidato a gobernador, cada vez que salía de recorrida por los pueblos, haciendo campaña, entremedio del pobrerío que enantes era. Soy la que se levanta de su misma esencia, la tierra, talco de color claro indefinido, la que demora varios minutos en asentarse de nuevo. La que aguarda paciente en el suelo, a que vuelva el camión cargado con leña para alzarse con furia detrás de sus ruedas, azotando el aire de la siesta. He dado mi nombre a dos poblaciones casi mellizas en el departamento Jiménez, el Arenal y el Bobadal. Soy la tierra suelta que dio origen al espíritu santiagueño, siempre juguetón, dispuesta a ser aire en el aire irrespirable de un camino cualquiera cuando pasa el sulky. Y tres mujeres se tapan la cabeza con toallas, protegiéndose del sol, el calor, la tarde, el viento y el...

LECTURA El mejor pasaporte

Ilustración nomás Detrás de cada columna griega respiran dioses vengativos, caballos alados y héroes sanguinarios Hay quienes viajan a Grecia solo para mirar un paisaje bonito, oír una lengua extraña y pararse frente a unas ruinas más o menos fotogénicas. Los turistas de la modernidad no suelen documentarse antes de sus periplos: solo esperan que algo los emocione, luego de que un guía les explique someramente lo que más o menos sucedió. A muchos la historia del lugar los tiene sin cuidado y de lo único que se acuerdan al regreso es del precio del bife en Europa —¡qué barbaridad!— o de lo baratos que están los televisores. Si está programando ir a esos pagos, a Grecia, conviene que al menos sepa quiénes eran las Gorgonas; así tiene de qué conversar con el guía turístico. Hijas de Forcis y Ceto, eran monstruos de grandes colmillos, manos de bronce y alas de oro. Su cabeza estaba rodeada de serpientes y su mirada era tan penetrante que quien la sufría se convertía en piedra. Eran tres: E...

ESTACIONAMIENTO Su lugar en el mundo

Ilustración nomás Cualquier semejanza con la realidad no es solo coincidencia El vecino vivía por y para cuidar la calzada frente al garaje de su auto hasta que un buen día dejó de hacerlo. Aquí le contaremos por qué, con lujo de detalles, como se merece una historia de barrio, de esas que todos quieren oír, aunque no le interese a nadie. Era la única ocupación que había hallado luego de jubilarse. Eso y mirar la televisión. Había puesto un cartel mal pintado en la vereda, con una letra E chinguiada, cruzada por la raya negra que significa prohibido estacionar. De la mañana a la noche miraba televisión en el comedor de su casa, veinte metros al fondo de la puerta de entrada, que permanecía abierta hasta en los más gélidos días del crudo invierno. Cuidaba esa parte para el hijo, que llegaría a las seis de la tarde a atender el consultorio de kinesiólogo que tenía en su casa paterna. Entre el noticiario y Olivia Benson, de La ley y el orden, miraba hacia la calle para que nadie le estaci...