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1776 ALMANAQUE MUNDIAL San Francisco

Juan Bautista de Anza

El 17 de septiembre de 1776, Juan Bautista de Anza fundó San Francisco de Asís, en California, al construir la prisión una misión en honor a San Francisco de Asís


El 17 de septiembre de 1776, Juan Bautista de Anza fundó San Francisco de Asís, en California. Era un explorador portugués que construyó la prisión de San Francisco y fundó una misión en honor a San Francisco de Asís, conocida actualmente como Misión Dolores.
Es conocida oficialmente como Ciudad y Condado de San Francisco, es la cuarta ciudad más poblada del estado de California y la decimotercera en los Estados Unidos, con una población aproximada de 884,382 habitantes en 2013.
Esta ciudad, única en California por ser a la vez una ciudad-condado consolidada, abarca un área de 121 kilómetros cuadrados, lo que le confiere la segunda mayor densidad de población del país entre las ciudades con más de 200.000 habitantes, solo superada por Nueva York. Además, es el núcleo cultural, financiero y de transportes del Área de la Bahía de San Francisco, una región metropolitana que alberga a más de 8.7 millones de personas.
Situada en el extremo norte de la península de San Francisco, la ciudad está rodeada por el océano Pacífico al oeste, la bahía de San Francisco al este y la entrada de la bahía al norte, estando conectada con tierra firme solo por el sur.
Tras la independencia de México en 1821, San Francisco pasó a formar parte de México, y luego, en 1848, se incorporó a los Estados Unidos tras la intervención norteamericana en México.
El descubrimiento de oro en California en 1848 impulsó el crecimiento rápido de la ciudad, que en solo un año pasó de tener 1.000 habitantes a 25.000. Este auge la convirtió en la ciudad más grande de la Costa Oeste en ese momento. Sin embargo, en 1906, fue devastada por un terremoto de magnitud 7.8 en la escala de Richter, seguido de un incendio masivo que destruyó gran parte de sus edificios, calles, caminos y estructura. A pesar de esta devastación, fue rápidamente reconstruida, recuperando su posición como una ciudad prominente. De hecho, solo nueve años después del desastre, se convirtió en sede de la Exposición Internacional de Panamá y el Pacífico, para celebrar su recuperación.
Durante la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en un punto crucial para el transporte de tropas hacia el Pacífico, y tras la guerra, su ambiente liberal y su apertura atrajeron a una gran variedad de movimientos sociales. Estos incluyen el "Verano del Amor" y los movimientos a favor de los derechos de la comunidad de homosexuales y otros, que la consolidaron como un bastión de liberalismo en los Estados Unidos.
Su importancia cultural también se refleja en sus diversas atracciones turísticas, como el puente Golden Gate, la Pirámide Transamérica, los famosos tranvías, y su barrio chino, conocido como Chinatown.
Es también un importante centro financiero, hogar de más de treinta bancos y ha desempeñado un papel clave en la economía mundial, siendo clasificada como la decimoctava ciudad del mundo por Producto Interno Bruto en el 2008. Además, alberga Silicon Valley, el epicentro global de la tecnología, lo que ha atraído a una gran cantidad de empresas tecnológicas y startups.
Aunque su historia moderna comenzó en 1776 con la colonización española, el lugar fue habitado desde al menos el año 3000 antes de Cristo, como lo demuestran restos arqueológicos hallados. Los ohlone, un grupo indígena, ocupaba la región desde el siglo VI. Sin embargo, su contacto con los europeos fue limitado hasta 1769, cuando el explorador Gaspar de Portolá descubrió la bahía. A partir de entonces, la región fue colonizada, primero por los españoles, y luego por los mexicanos tras la independencia de España.
En 1835, el inglés William Richardson construyó la primera casa independiente en lo que hoy es Portsmouth Square, sentando las bases para el crecimiento de la ciudad, que en ese momento era conocida como Yerba Buena. Dos años después de que California se uniera a los Estados Unidos, Yerba Buena fue renombrada San Francisco, y la ciudad comenzó a expandirse rápidamente. Este crecimiento se aceleró aún más con la fiebre del oro, atrayendo a miles de buscadores de fortuna y convirtiendo a la ciudad en un puerto importante para el comercio.
El auge de la minería, especialmente tras el descubrimiento de plata en 1859, llevó a un crecimiento de población aún mayor. El caos y el desorden social que surgieron en este período dieron lugar a la creación de organizaciones como la industria bancaria, siendo la fundación de Wells Fargo en 1852 y el Banco de California en 1864 ejemplos notables. Emprendedores como Levi Strauss y Domingo Ghirardelli abrieron negocios en la ciudad.
San Francisco no solo prosperó económicamente, sino que también se destacó por su arquitectura y desarrollo urbano. A finales del siglo XIX, la ciudad ya era reconocida por sus casas victorianas y grandes hoteles, así como por la construcción de importantes estructuras como el sistema de tranvías.
El terremoto de 1906 trajo una destrucción masiva, con más de 250.000 personas sin hogar y al menos 3.000 muertos. Sin embargo, la ciudad se reconstruyó con rapidez, rechazando propuestas para rediseñar su trazado urbano y optando por una recuperación pragmática. A pesar de los desafíos, resurgió como un importante centro financiero y cultural, celebrando su renacimiento con la Exposición Universal de 1915.
En los años siguientes, la ciudad continuó prosperando, construyendo el puente de la Bahía y el puente Golden Gate, ambos completados en la década de 1930. A medida que la economía crecía, San Francisco se consolidaba como un centro financiero clave, evitando la quiebra durante la Gran Depresión. Además, la ciudad se destacó por su innovación tecnológica durante la burbuja de las punto com, en la década de 1990, y aunque la burbuja estalló, San Francisco sigue siendo un epicentro del emprendimiento y la alta tecnología.
Es, sin duda, una ciudad con una rica historia, resiliencia ante las adversidades, y una gran influencia tanto en la economía como en la cultura global.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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