Ir al contenido principal

1943 AGENDA PROVINCIAL Santillán

Marcelo Santillán

El 11 de junio de 1943 nace Marcelo Santillán, profesor de danzas nativas, presidente de la Sociedad de Folkloristas Santiagueños y difusor del arte folklórico

El 11 de junio de 1943 nació José Marcelo Santillán en Santiago del Estero, Argentina. Fue profesor de danzas nativas, primer presidente de la Sociedad de Folkloristas Santiagueños y difusor del arte folklórico de la provincia. Murió el 23 de agosto de 1994.
Desde joven mostró interés por las danzas folclóricas, influenciado por la rica tradición cultural de su provincia. Sus primeros pasos en la danza los dio bajo la tutela de Miguel Ángel Gramajo y Josefina Chazarreta Molina, dos figuras destacadas en el ámbito del folklore santiagueño. Su formación inicial se consolidó al integrar La Compañía de Arte Nativo Andrés Chazarreta, dirigida por Agustín Chazarreta. Esta experiencia le permitió perfeccionar su técnica y profundizar en el repertorio de danzas tradicionales, como la chacarera, el gato y el escondido, que caracterizan la identidad cultural del noroeste argentino.
En 1964, Santillán alcanzó un hito importante en su carrera al obtener el primer premio en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín, uno de los eventos más prestigiosos de Argentina. Su obra "La Fiesta de San Esteban", coreografía que combinaba precisión técnica y una profunda conexión con las raíces culturales, fue aclamada por el jurado y el público. Este reconocimiento marcó el comienzo de una serie de logros en el ámbito folclórico.
Al año siguiente, en 1965, volvió a destacarse en Cosquín, esta vez ganando el prestigioso Camin de Oro con "La Leyenda de La Telesita". Esta pieza, inspirada en una figura mítica del folclore santiagueño, narra la historia de una joven cuya trágica vida se convirtió en leyenda, y su montaje coreográfico fue elogiado por su narrativa visual y su fidelidad a la tradición.
En 1967 consolidó su prestigio al obtener nuevamente el principal premio en Cosquín con "El Rezabaile", obra que destacaba por su energía y la integración de elementos tradicionales con una puesta en escena innovadora. Estas distinciones en Cosquín no solo lo posicionaron como un referente en la danza folclórica, sino que también contribuyeron a mostrar la riqueza cultural de Santiago del Estero en el orden nacional. Además de su labor como bailarín y coreógrafo, se dedicó a la enseñanza, formando a nuevas generaciones de bailarines en las danzas nativas.
Su enfoque pedagógico enfatizaba la importancia de comprender el contexto histórico y social de cada danza, asegurando que los estudiantes no solo aprendieran los pasos, sino también el significado cultural detrás de ellos.
También tuvo un papel relevante en la institucionalización del folclore en su provincia. Fue el primer presidente de la Sociedad de Folkloristas Santiagueños, organización dedicada a preservar y promover las tradiciones culturales de la provincia. Bajo su liderazgo, la sociedad organizó eventos, talleres y encuentros que fortalecieron la comunidad folclórica local. En reconocimiento a su trayectoria, el escenario principal de la Sociedad de Folkloristas Santiagueños lleva su nombre, un homenaje a su contribución al arte y la cultura.
A lo largo de su carrera, participó en numerosos festivales y encuentros folclóricos, tanto en Argentina y en países vecinos, donde presentó sus coreografías y compartió su conocimiento sobre las danzas tradicionales. Su trabajo también fue en colaboraciones con músicos y artistas, lo que enriqueció sus producciones escénicas.
Murió el 23 de agosto de 1994 en Santiago, dejando un profundo impacto en el ámbito del folclore argentino. Su dedicación a la danza, la enseñanza y la promoción cultural lo convirtió en una figura clave para la preservación de las tradiciones santiagueñas.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

RADIONOVELA Entre dos corazones

"Teatro en el pago", acuarela de Raúl Cisterna Se narra lo que sucedió cuando se hizo una representación en el pago y cómo reaccionó la gente a la maldad de don Augusto El argumento es simple. Laura es una humilde maestra, hija ilegítima de don Augusto, un rico estanciero. Y no va y se enamora de Ricardo, su heredero. Don Augusto es su propio padre: es alguien cruel que mató a su madre cuando era jovencita, robó tierras, abusó de peones y mandó matar a quien se interpusiera. Y trama eliminar a Laura para no perder su fortuna, porque supone que ella sabe quién asesinó a su madre. Sus crímenes salen a la luz en un juicio dramático y Augusto es condenado a la horca. En el último capítulo de la radionovela sube al patíbulo maldiciendo a todos mientras Laura y Ricardo encuentran la redención. Nunca una audición había prendido tan fuerte en el pago como la de "Entre dos corazones", con los afamados Andrés de Santacruz como don Augusto, Pedrito Ibáñez como Ricardo, Rosita ...

LATITAS Alguien viene

Mi casa, acuarela de Raúl Cisterna La polvareda en el camino alteraba la rutina de una familia, en medio del monte, acostumbrada a recibir gente Cosas buenas traían las visitas, decían. Mi padre se alegraba cuando en el fondo del camino se levantaba la polvareda. “Alguien viene”, anunciaba y mi madre corría a arreglar la casa. Los cazadores llegaban con carne de animales mestizos, gorras chillonas, botas de caña alta y conservadoras de las que sacaban cerveza en latitas que los chicos juntábamos porque eran bonitas. Los llevábamos a entrenarse con las perdices que luego buscarían los perros para traer en la boca. Mi padre no les envidiaba la mala puntería. A veces apagaban tres balazos en una sola perdiz, que se mandaba a mudar volando y se perdía en la orilla del monte, gringos inútiles. En ocasiones quedaban hasta la noche para cazar vizcachas. Metían ruido por los alrededores, gritaban como en la cancha, andaban haciendo bombo en los guardabarros de las camionetas y volvían a la mad...

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

APUESTA El hombre que creyó entender Israel

Gráfico de Comunidades Plus Años de estudio, prisión y observación llevaron a Sinwar a una conclusión equivocada sobre su enemigo La soberbia suele ser el talón de Aquiles de los grandes estrategas, y la historia es un cementerio de planes perfectos que chocaron de frente contra la realidad. El destino de Yahya Sinwar y los acontecimientos que transformaron el tablero de Oriente Medio a partir de la fatídica jornada del 7 de octubre son el retrato de una colosal apuesta basada en el error de cálculo. Detrás de aquella ofensiva minuciosa no hubo solo astucia militar, sino también una profunda ceguera estratégica nacida, paradójicamente, de un exceso de confianza. Existe un detalle revelador para entender la psicología del líder de Hamás: Sinwar era un profundo conocedor de su enemigo. Durante las más de dos décadas que pasó en prisiones israelíes, aprendió a hablar el hebreo con fluidez, tradujo biografías de directores del Shin Bet y consumió diariamente la prensa local. Estudió las di...

Escondido en los muros

Ilustración Luis Cernuda Escondido en los muros este jardín me brinda sus ramas y sus aguas de secreta delicia. Qué silencio. ¿Es así el mundo?… Cruz al cielo desfilando paisajes, risueño hacia lo lejos. Tierra indolente. En vano resplandece el destino. Junto a las aguas quietas sueño y pienso que vivo. Mas el tiempo ya tasa el poder de esta hora; madura su medida, escapa entre sus rosas. Y el aire fresco vuelve con la noche cercana, su tersura olvidando las ramas y las aguas. Ramírez de Velasco®