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1961 ALMANAQUE MUNDIAL Golpe

Estampilla de la República Árabe Unida

El 28 de septiembre de 1961, un golpe militar en Damasco termina con la República Árabe Unida, unión entre Egipto y Siria

El 28 de septiembre de 1961, un golpe militar en Damasco puso fin a la República Árabe Unida, la unión política entre Egipto y Siria establecida en 1958. Liderado por oficiales del ejército sirio, el golpe resultó en la secesión de Siria y la restauración de la República Árabe Siria como estado independiente. La República Árabe Unida, impulsada por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, buscaba consolidar el panarabismo, pero tensiones internas y diferencias políticas llevaron a su disolución tras tres años.
En 1958, se formó la República Árabe Unida tras un plebiscito el 21 de febrero, uniendo a Egipto y Siria bajo el liderazgo de Nasser. La iniciativa surgió a pedido del presidente sirio Shukri al-Quwatli, que compartía los ideales panarabistas. Integró a ambos países como un solo estado miembro de las Naciones Unidas, con El Cairo como capital y una asamblea de 600 miembros, 400 de Egipto y 200 de Siria.
La unión se estructuró con un gobierno centralizado, liderado por la Unión Nacional, el partido de Nasser. En Siria, se disolvieron todos los partidos políticos, incluido el Partido Baaz, lo que generó descontento entre sectores civiles y militares. La centralización eliminó gobiernos regionales, y las decisiones se tomaban principalmente desde El Cairo, relegando a Siria a un papel secundario.
En julio de 1961, Nasser puso en marcha reformas económicas, nacionalizando bancos, empresas y el comercio del algodón en Siria, sin consultar a las autoridades económicas locales. También redujo los límites de propiedad de tierras de 200 a 100 feddans y estableció un impuesto del 90 por ciento sobre los ingresos altos. Estas medidas generaron rechazo en la burguesía siria y en sectores del ejército.
El descontento militar creció bajo el mando de Abdel Hamid al-Sarraj, figura clave en Siria y aliado de Nasser. En agosto de 1961, Sarraj fue trasladado a El Cairo como vicepresidente de la República Árabe Unida, perdiendo influencia en Damasco. El 26 de septiembre, tras una reunión de crisis con Nasser, Sarraj renunció a sus cargos, dejando a Siria sin liderazgos leales al régimen de la República Árabe Unida.
El 28 de septiembre de 1961, un grupo de oficiales sirios, liderados por el teniente coronel Abd al-Karim al-Nahlawi y Haydar al-Kuzbari, ejecutó el golpe en Damasco. Una columna blindada ocupó el cuartel general del ejército, la estación de radio y el aeropuerto, estableciendo controles en la ciudad. A las 7 y 25, el Comando Supremo Revolucionario Árabe anunció por radio la toma del poder para “eliminar la corrupción y la tiranía”.
Los comunicados emitidos por los golpistas criticaron la dominación egipcia y las políticas socialistas de Nasser. Se ordenó el cierre de aeropuertos y puertos, y se garantizó la seguridad de los ciudadanos egipcios en Siria. Aunque los rebeldes no declararon inicialmente la disolución de la República, la secesión de Siria fue efectiva tras el golpe.
Nasser se negó a negociar con los golpistas y ordenó el envío de tropas egipcias a Siria por vía aérea y marítima para reprimir la rebelión. Sin embargo, la falta de una frontera terrestre entre ambos países dificultó la operación, y las tropas leales a Nasser en Alepo y Latakia no pudieron revertir el golpe.
El 29 de septiembre, el poder se trasladó a un gobierno provisional encabezado por Mamnun al-Kuzbari. El 13 de octubre de 1961, Siria reasumió su condición de estado independiente en las Naciones Unidas, adoptando el nombre de República Árabe Siria tras un referéndum constitucional.
Egipto mantuvo el nombre de República Árabe Unida hasta 1971, bajo el liderazgo de Nasser y, posteriormente, Anwar Sadat. La disolución de esta unión marcó el fin de un breve experimento panarabista, y Siria entró en un período de inestabilidad política que culminó con otro golpe de Estado en 1963, liderado por el Partido Baaz.
Ramírez de Velasco®

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