"Reunión", de Raúl Cisterna La dudosa ascendencia de uno bastó para que viejos contertulios imaginen golpes, alianzas oscuras y ambiciones ocultas Mostró una genealogía de dudosa procedencia en la que aseguraba ser descendiente directo del Cid. Hubo quienes sostuvieron que el árbol genealógico que presentó aquel lejano jueves, cuando le dimos la bienvenida, era apócrifo. No faltó quien afirmara que se trataba de una falsedad lisa y llana. ¡Vamos!, sonaba fuerte decir eso de quien se presentaba como pariente de Ruy Díaz de Vivar, y por eso la versión pasó susurrada, en voz muy baja, entre los contertulios de siempre. No faltó quien intentara poner paños fríos a tantas disquisiciones, haciendo ver que, efectivamente, podía ser cierto lo que decía, pero que, en todo caso, compartía la condición de nieto de nieto de nieto del Cid Campeador con unos cinco millones de personas en todo el mundo. —Calculen: dos hijas. Con que cada una haya tenido solamente dos hijos, ahí nomás tenemo...
La estructura del puente carretero está ensamblada y rigidizada mediante remaches forjados y estampados en caliente, no bulones ni tornillos.
ResponderEliminarPosiblemente las únicas partes del puente que tengan alguno que otro bulón, perno o tornillo sean los asientos de apoyo de cada arco.
Lo que es cierto es que, en caso de existir esa pieza, salvo un caso fortuito de muy baja probabilidad estadística, la logística y el tiempo requeridos para su búsqueda y hallazgo demandarían un costo mayor que el del objeto mismo.