Ir al contenido principal

CONSIDERACIÓN Saqueo del almacén propio

Imagen de ilustración nomás

Una confesión para los pocos lectores de este sitio: a veces les presento lo mismo que años anteriores, adecentado y con la cara lavada

A veces me saqueo a mí mismo, es decir, robo lo que escribí hace años y publiqué en otra parte, le lavo la cara, los dientes, lo visto, lo arreglo un poco y lo lanzo de nuevo a la consideración pública. Antes, tapo los rastros para que no se vean, borro el texto anterior, que ya no estará disponible en el otro sitio en que lo guardaba. Y así vuelve a la luz una redacción que no tuvo mucha suerte antes, porque pocos lo leyeron y tendrá quizás una andadura un poco más exitosa en este nuevo lugar bajo el sol de internet.
Hoy es este.
"
Llega siempre con un susurro tenue, cuando se lo precisa. Vive en mí, en usted, en sus amigos y enemigos y en la señora que viene del mercado con las bolsas repletas de acelga, tomate, cebolla, pimiento y un atado de perejil. La única certeza es que nos acompaña siempre, en todo lugar y que no nos dejará jamás.

En ocasiones, en medio de la noche se lo siente en un ligero aleteo en el pasillo que da al baño, en un cuchicheo misterioso que entra por la ventana. Otras veces, cuando la soledad lo invade como una manta suave, sabe que sin embargo lo acompaña, no lo va a abandonar. Está también con los que lo niegan y no creen. Hay quienes se dan de cabeza contra las paredes y sin embargo el día que lo necesitan se presenta sin pedir algo a cambio, y nunca se va del lado de la gente buena.

Para cierta literatura de ficción falaz y descreída es un personaje creado por las abuelas para hacer llevadera la idea de una religión que carga sobre sí el peso y la responsabilidad de ser la única verdadera. Otros sostienen que algunos días lo contemplan, se ufanan porque todos los días hablan con él. La mayoría cree en su existencia sin haberlo visto jamás.

Es la fe.

De noche se guarece en el corazón de los hombres sencillos que, si tienen suerte, soñarán con él fantasías hermosas. Cuando niños, las abuelas enseñan un ingenuo poema para invocarlo, que nadie olvida por más que pasen los años y se haga viejo y se vuelva irreverente y se aferre al mundo de lo sensible.

¿Cómo es su aspecto? No se sabe. Nadie ha vuelto del otro lado para contarlo, eso que algunos, como el rico Epulón, pretendieron regresar. “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite”, dicen que dijo en una de las parábolas más tenebrosas de Nuestro Señor Jesucristo.

Un detalle: siempre se oculta en los pliegues que disimulan la infancia detrás de los recuerdos agradables de la vida, allá lejos y hace tiempo, en el barrio querido, en la joven voz de la madre llamándolos a comer, en el viento de un delantal y un patio de la escuela. Es la mano que se brinda al desconocido. Hay quienes lo llevan presente en su pecho hasta en las gentilezas que dedican sus enemigos.

Y es para todos es el Ángel de la Guarda.
"
Del poema, muchos recuerdan solamente cuatro versos. A continuación, va completo para quien quiera recitarlo nuevamente, como cuando era niño.


Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día

Las horas que pasan,
las horas del día,
si tú estás conmigo
serán de alegría

No me dejes solo,
sé en todo mi guía;
sin Ti soy chiquito
y me perdería

Ven siempre a mi lado,
tu mano en la mía.
¡Ángel de la guarda,
dulce compañía!

Bendita la luz del día
y el Señor que nos la envía.
¡Bendito el Niño Jesús,
bendita Santa María!

Con Dios me acuesto,
con Dios me levanto,
con la Virgen María
y el Espíritu Santo

Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
guardan mi alma

Todos le llevan al niño,
yo también le llevaré,
una jarra de manteca
y un tazón de dulce miel.

Todos le llevan al niño,
yo también le llevaré,
las cosas que a mí me gustan
para que goce Emanuel.

Me ha contado Jesusito:
viene para que yo sea
un angelito en el cielo
y su amigo aquí en la tierra.

Yo le he dicho a Jesusito
que yo seré aquí en la tierra
su amiguito para siempre
y que en el cielo le vea.

Jesusito de mi vida,
eres niño como yo,
mira cuanto que te quiero
que te doy mi corazón.

¡Tómalo! ¡Tómalo!
Tuyo es, y mío no.
Juan Manuel Aragón
A 30 de junio del 2025, en la cigarrería Naza. Comprando un puro.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Es la primera oración que aprendí cuando era pequeña, hace muchos años, tal vez en la época de los dinosaurios. No completa, sino una parte del poema, que eran 8 versos. Han pasado los años y ahora, sigo, al hacer las oraciones de la noche, repitiendo al final y antes de dormirme, esos 8 versos, porque es algo que lo hice mío desde la lejana infancia, cuando mis padres me daban el último beso antes de conciliar el sueño. Un abrazo querido Juan Manuel, gracias por ese lindo recuerdo!

    ResponderEliminar
  2. De Chico solíamos Rezar está Oración. Gracias Jyan Manuel por hacernos Regresar a la Infancia

    ResponderEliminar
  3. Hermosos recuerdos de la infancia. Teníamos un cuadrado en la pared del dormitorio, con el Padrenuestro y la oración al ángel. La rezabamos de rodilla en el piso, manos juntas, y apoyados en el borde de la cama.
    Que fortuna haber tenido una crianza apoyada en la fe y en valores cristianos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

OBSECUENCIA Con la renuncia firmada

"El viejo caudillo", acuarela de Raúl Cisterna Aliados fervorosos abandonaron el juarismo dejando expuestas miserias, temores, acomodos y silencios incómodos Un caso muy recordado por los viejos santiagueños es el de los diputados provinciales que asumían, pero ya habían renunciado sin fecha. Si no fuera porque escándalos parecidos de sumisión se sucedían a diario en los gobiernos de Carlos Arturo Juárez, sus actores clasificarían cómodos al mundial de la alcahuetería política. Hay que aclarar para los extraños, que los de Juárez fueron gobiernos muy populares en Santiago de Estero. Venía de ser gobernador tres veces, la primera en 1949 con Perón apoyándolo, la segunda fue en 1973, enfrentado con Perón, cuyo candidato terminó compitiendo sin las siglas del Partido Justicialista, retenidas por Juárez. Y la tercera en 1983, con Perón muerto. Repetía los atributos de los viejos caudillos de entonces, a saber: culto a la personalidad, persecución a la oposición, idolatría popular...

MODA El “okey” conquistó el almacén

"Break", acuarela de Raúl Cisterna No entienden un pomo de inglés, pero lo usan para sentirse modernos, exitosos o más cerca de Miami, lo que suceda primero Haceme un back up de tu smartphone, después hacemos un break y a la hora del brunch comemos una barbecue. ¿Okey? Es casi seguro que usted debe haber oído una conversación por el estilo. Y se sintió más perdido que cebolla en ensalada de fruta. Cada vez que le ponen un nuevo jefe en la oficina, sabe que vendrá con media docena de esas palabras. Y usted hará así con la cabeza, como si entendiera. La verdad es que, de todo lo que dijo, captó la mitad. Quizás no importe mucho, porque el otro tampoco sabe muy bien qué dijo: repite como disco rayado lo que oyó de los que supuestamente estaban en la pomada. Mandame el feedback por mail así hacemos un update del workflow antes del meeting con el team, porque el manager quiere chequear el performance y definir el planning del briefing. Ya van a saltar los sabelotodos de siempre a ...

TERMINAL Tac, tac, tac

"Misterio", óleo de Raúl Cisterna Historia de un aparecido en la Terminal de La Banda que nadie volvió a ver: todo un misterio che A eso las tres de la mañana apareció un caballo en la terminal de ómnibus de La Banda. Nadie supo de dónde había salido. No tenía marca, ni apero, ni un lazo colgando. Era oscuro y grandote. Se quedó quieto en la plataforma cuatro, bajo el tubo fluorescente que chispeaba una luz mortecina. El primero en verlo fue el Turco Farías. Tomaba mate cocido en la misma jarra enlozada de hacía veinte años, cuando comenzó a laburar de sereno, y distinguió la sombra inmóvil. Pensó que estaba soñando. Después creyó que era un perro. Pero no, era un caballo. —¿De dónde has salido, hermano? —le preguntó el Turco. El caballo no le contestó. La terminal estaba vacía. El Chevalier de Buenos Aires recién llegaría a las cinco y media. Afuera, la ciudad dormía, de San Ramón a la Curva de Trujillo. El Turco buscó un balde y le puso agua. El animal la tomó despacio. A ...

PUEBLO La feria del santón

"Romería" acuarela de Raúl Cisterna Cuadreras, taba, baños improvisados y devoción errante transformaban un caserío en una celebración desbordada Tenía fama de santón antiguo. Una vez al año se despertaba de un letargo de meditación y éxtasis, para pronunciar palabras que quedarían en la memoria de la gente hasta el año siguiente. De lugares lejanos iban paisanos a oír algo que suponían mágico, curativo, prodigioso. Creían que tenía inscrita la sabiduría de los años y la enjundia sencilla del hombre de campo. “Una vez que lo oyes, no vuelves a ser el mismo”, era la frase a flor de labios, cuando alguien preguntaba qué esperaban que dijera. Si usté consultaba qué había sucedido el año pasado o el anterior o hace una década, todos llevaban en la memoria algo distinto, como “habló del amor entre los hombres de todas las razas” o “se acordó del respeto debido a los abuelos”. En los alrededores se formaba una romería enorme, como la recordación del día de un santo pagano, de los t...

1981 AGENDA TUCUMANA La Tarde

Enrique García Hámilton El 3 de junio de 1981 aparece el vespertino La Tarde, editado por La Gaceta y dirigido por Enrique Ramón García Hámilton El 3 de junio de 1981 apareció por primera vez en Tucumán el diario vespertino La Tarde, editado por la empresa La Gaceta y dirigido por el periodista Enrique Ramón García Hámilton. Nacido como complemento informativo del matutino La Gaceta, el nuevo periódico buscó cubrir las noticias producidas durante la jornada y ofrecer una edición vespertina en una provincia en que la tradición de diarios de la tarde había perdido fuerza. Su lanzamiento coincidió con un proceso de modernización tecnológica de la empresa periodística tucumana. Fue impulsado por la familia García Hámilton, propietaria de La Gaceta, fundada en 1912 por Alberto García Hámilton. La empresa editora atravesaba una etapa de reequipamiento técnico por la incorporación de sistemas informáticos, componedoras y fotocomponedoras electrónicas. En ese contexto apareció el vespertino, p...