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1926 CALENDARIO NACIONAL Ciego (Con vídeo)

Partitura

El 6 de noviembre de 1926, se estrena el tango “Viejo ciego”, de Homero Manzi, con música de Sebastián Piana y Cátulo Castillo

El 6 de noviembre de 1926, se estrenó en Buenos Aires el tango “Viejo ciego”, el primero compuesto por Homero Manzi, con música de Sebastián Piana y Cátulo Castillo. Presentado por Roberto Fugazot en la obra teatral Patadas y serenatas en el barrio de las latas, la letra, escrita por Manzi a los 14 años, describe a un violinista ciego que toca en un callejón. Originada en un concurso de la revista El alma que canta, la obra refleja influencias de Evaristo Carriego. Grabada por varios artistas, como Charlo y Juan Maglio, marcó el inicio de la carrera de Manzi en el tango.
En 1925, la revista El alma que canta organizó un concurso de letras de tango. Manzi, entonces adolescente, participó con el poema “El ciego del violín”. La letra, inspirada en el personaje del “ciego musicante” de Evaristo Carriego, retrata a un violinista ciego que evoca melancolía con su música. Aunque no ganó, la pieza llamó la atención de Cátulo Castillo, amigo de Manzi.
Castillo propuso musicalizar el poema y colaboró con Sebastián Piana, un pianista de 23 años. En 1926, se completó la partitura de “Viejo ciego”. La combinación de la letra de Manzi con la música de Piana y Castillo creó un tango de tono nostálgico, centrado en la figura de un músico callejero. La obra captura la atmósfera de los suburbios porteños.
El 6 de noviembre de 1926, se estrenó el tango en el Nuevo Teatro de Buenos Aires. Roberto Fugazot, cantante y guitarrista uruguayo, lo interpretó durante la obra Patadas y serenatas en el barrio de las latas, de Ivo Pelay. La pieza se presentó en un contexto teatral, ambientada en el barrio de Parque Patricios, cerca de la quema.
La letra describe al violinista ciego que llega de noche, guiado por un lazarillo, tocando un tango triste. Evoca recuerdos de amores pasados y mezcla pena con el ambiente de un bar. Los versos aluden a Evaristo Carriego, poeta porteño, y usan imágenes como el “flaco rocín” para retratar al músico.
En 1928, se grabó una de las primeras versiones por Charlo, acompañado por guitarras. La interpretación destacó por su estilo emotivo y contribuyó a la difusión del tango. Otras grabaciones tempranas incluyeron la de Juan Maglio “Pacho” en diciembre de 1926, en formato instrumental.
Viejo ciego

En 1946, se registró una versión notable por Francisco Fiorentino, con la orquesta de Astor Piazzolla. Esta interpretación resaltó la profundidad emocional del tango. Años después, en 1986, Roberto Goyeneche grabó una versión acompañada por Antonio Agri y Esteban Morgado, considerada por algunos la más destacada.
La obra se compuso cuando Manzi tenía 14 años, mostrando su talento precoz. Nacido en 1907 en Añatuya, Santiago del Estero, se mudó a Buenos Aires de niño. Su interés por el tango y la poesía se desarrolló en los cafés de Pompeya y Palermo, donde conoció a Carriego.
El tango se inspira en los ambientes humildes de Buenos Aires, con referencias a callejones y bares. La música de Piana y Castillo refuerza el tono melancólico, con un ritmo lento que acompaña la narrativa. “Viejo ciego” se convirtió en un clásico del tango temprano.
El estreno marcó el comienzo de la trayectoria de Manzi como letrista. Colaboró luego con Piana en tangos como “De barro” y “Milonga sentimental”. La obra de 1926, aunque primitiva, estableció su estilo, caracterizado por imágenes poéticas y nostalgia porteña.
Ramírez de Velasco®

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