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ÁNGELES Hablemos de lo que importa

El Ángel de la guarda

Miguel es el jefe del ejército celestial, Gabriel el mensajero y Rafael, protector de los viajeros, la salud y el noviazgo


Un asunto que trae preocupados a los santiagueños es el de los órdenes angélicos, sobre todo en tiempos de tribulación y zozobra. Somos una provincia que se hizo a golpe de espada, de hacha y machete, pero en todos los pechos siempre brilló la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
Pero, ¿qué es eso de los órdenes angélicos? Se trata de una jerarquía basada en nombres que están en la Biblia y por eso se sabe que son una creación de Dios. No se hablará hoy de los ángeles malvados, los demonios servidores de Satán, que siguieron a Lucifer en su rebelión, porque tienen mucha propaganda por todos lados.
Para empezar, digamos que son una compañía, no una raza, creados todos al mismo tiempo por Dios y no se propagan y no mueren, por lo tanto, no aumentan ni disminuyen.
En la primera jerarquía, arriba de todos están los serafines, seres celestiales que claman: “Santo, santo, santo es el Señor Dios de los Ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”.
Después vienen los querubines, que tienen como tarea, cuidar la entrada del huerto del Edén. Dios tiene su trono entre querubines y viaja montado en ellos. Y más abajo, los tronos, aunque no aparecen en la Biblia. Pero que existen, existen, tienen forma de león, buey, hombre y águila y son los representantes de los animales salvajes, los domesticados, los hombres y las aves.
En la segunda jerarquía figuran en primer lugar las dominaciones. San Pablo los nombra en sus cartas cuando dice que en Dios fueron creadas todas las cosas, entre las que se incluyen "los tronos, las dominaciones, los principados, las potestades". Si lo dice san Pablo, chau, es la pura verdad.
Más abajo, siempre en la segunda jerarquía, vienen las virtudes, que son ángeles a quienes Dios creó para llevar la gracia divina y el valor, dedicándose al ser humano que se acerca a Dios para estar en comunión con Él. Se los nombra en Efesios, cuando se declara que Cristo está "por encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación y de todo cuanto tiene nombre no sólo en este mundo sino también en el venidero."
Y al final las potestades que tienen como laburo mantener el equilibrio cósmico y las leyes físicas y vigilar los márgenes del mundo espiritual con el mundo físico. Se los nombra en varios textos bíblicos, como en la primera carta del apóstol Pedro que en un pasaje declara que a Cristo "le están sometidos los Ángeles, las Dominaciones y las Potestades".
En la tercera jerarquía, arriba están los principados, encargados de guardar las naciones, supervisando lo que las afecta. Manifiestan el dominio de Dios sobre la naturaleza. Son mencionados en la Carta a los Efesios, al decir que "para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora manifestada a los Principados y a las Potestades en los cielos, mediante la Iglesia”.
Después vienen los arcángeles que tienen una tarea importante para la humanidad. La diferencia con los ángeles es solamente el papel que les asigna Dios a cada uno. La Biblia dice que hay siete arcángeles, aunque solo menciona a tres por su nombre: Miguel (en el libro de Daniel, Judas y en Apocalipsis), Rafael (en el libro de Tobías) y Gabriel (en el libro de Daniel y el Evangelio según San Lucas). Miguel es el jefe del ejército celestial, Gabriel el mensajero y Rafael, protector de los viajeros, la salud y el noviazgo.
Pero hay más arcángeles, a saber: Uriel, se encarga de las tierras y de los templos de Dios, Raguel de la justicia, de la imparcialidad y de la armonía, Sariel de los espíritus de los hombres que pecan, Remiel se encarga de los resucitados, Jofiel de los inocentes, Metatrón, de la ascensión y activación del cuerpo de luz del ser humano, Azrael recibe las almas y las conduce para ser juzgadas, Raziel es el guardián de los secretos, Camael se encarga de fomentar la gratitud hacia Dios, Zadkiel es la misericordia de dios, Jegudiel es patrón de los trabajadores, Sealtiel se encarga de los planetas y los cielos, Barachiel es el jefe de los ángeles guardianes, Haniel es jefe de los principados y las virtudes, Serafiel se encarga de la purificación, Jehoel lidera la segunda subordinación de ángeles, Sandalfón se encarga de reunir oraciones y transmitírselas a Dios, Hadraniel es colaborador de Sandalfón, Shamsiel, enseñó a los hombres las señales del sol y Nuriel, Satariel y Zerachiel no se sabe muy bien qué hacen, pero que laburan, laburan, eso seguro.
Y al final vienen los ángeles, que tienen el lugar más bajo de entre los coros. Su misión es alabar y adorar a Dios. Además, cada persona de este mundo tiene su Ángel de la guarda, asignado por Dios para protegerla, guardarla y guiarla y ayudarlo a llegar al Cielo.
El Ángel de la guarda tiene su oración, que muchos aprendimos de chicos y olvidamos de grandes, un poco por creernos superiores y otro poco por soberbia. Ahí va, por si no la recuerda:

Ángel de la guarda
Mi dulce compañía
No me desampares
Ni de noche ni de día

Las horas que pasan
Las horas del día
Si tú estás conmigo
Serán de alegría

Ángel de la guarda
Mi dulce compañía
No me desampares
Ni de noche ni de día

Hasta que me pongas
En paz y armonía
Con todos los santos
Jesús, José y María

Ángel de la guarda
Mi dulce compañía
No me desampares
Ni de noche ni de día

No me dejes solo
Sé en todo mi guía
Sin ti soy chiquito
Y me perdería.

©Juan Manuel Aragón
En el esquinero del Guapo, octubre 4 del 2022.

Comentarios

  1. Me quedo con el ángel de la guarda gracias por
    La información
    Muy buena nota
    Maria aurora lopez

    ResponderEliminar
  2. Te faltó Aziraphale, el ángel que le dio a Adán su espada flamígera con la que guardaba el Edén, luego de que Dios los echara del Paraíso. Y andando el tiempo diz que tiene una librería en Londres, donde consigues el libro que quieras. Es el amigo de Crowly. Según Neil Gaiman, of course.

    ResponderEliminar
  3. Y no hay un arcángel que se encargue de la economía ? Porque son como ministros no ?

    ResponderEliminar

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