Ir al contenido principal

1762 ALMANAQUE MUNDIAL Catalina

Catalina II

El 17 de julio de 1762 Catalina II es proclamada zarina de Rusia tras la muerte de su esposo, el emperador Pedro III

El 17 de julio de 1762, en San Petersburgo, Catalina II fue proclamada zarina de Rusia tras la muerte de su esposo, el emperador Pedro III, asesinado en circunstancias aún debatidas, apenas seis meses después de haber ascendido al trono.
El golpe de Estado que la llevó al poder fue impulsado por sectores del ejército y la nobleza rusa, con el apoyo de la Guardia Imperial, y convirtió a Catalina, nacida como Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbst-Dornburg, en la figura central del Imperio ruso durante más de tres décadas.
Había nacido el 2 de mayo de 1729 en Stettin, entonces parte del Reino de Prusia. Su familia pertenecía a la baja nobleza alemana, pero mantenía vínculos con varias casas reales europeas. Fue elegida en 1745 como esposa del gran duque Pedro Fiódorovich, nieto de Pedro el Grande, en una alianza promovida por la emperatriz Isabel I de Rusia, tía del futuro zar.
Al llegar a Rusia, se convirtió a la Iglesia Ortodoxa y adoptó el nombre de Yekaterina Alekséyevna. Su matrimonio con Pedro fue distante y conflictivo desde el comienzo. A pesar de sus tensiones, tuvieron un hijo, Pablo, aunque la paternidad fue motivo de rumores desde su nacimiento. Catalina pronto logró tejer una red de alianzas políticas con sectores influyentes del poder ruso.
Pedro III accedió al trono en enero de 1762, tras la muerte de su tía, la emperatriz Isabel. Su breve reinado se caracterizó por una política exterior impopular, como el retiro de Rusia de la Guerra de los Siete Años y una alianza con Prusia, así como por intentos de reformas internas que afectaban a la nobleza. Su estilo de gobierno, excéntrico y alejado de las tradiciones rusas, generó descontento entre la élite.
El golpe que lo depuso comenzó el 9 de julio de 1762. Catalina fue respaldada por los regimientos de élite de la Guardia Imperial, en particular los de los cuarteles de Izmáilovo y Preobrazhenski. Fue proclamada emperatriz en la catedral de Kazán en San Petersburgo, mientras Pedro era obligado a abdicar sin oponer resistencia. Fue trasladado al palacio de Ropsha, para ser mantenido bajo custodia.
El 17 de julio, Pedro III fue hallado muerto en ese lugar. Según el comunicado oficial, murió de cólicos hemorroidales. Sin embargo, diversas versiones contemporáneas y documentos posteriores atribuyen su muerte a un estrangulamiento perpetrado por oficiales leales al nuevo régimen, aunque no se comprobó judicialmente.
Catalina consolidó su poder en los días siguientes con el respaldo de las instituciones principales del imperio. Fue coronada formalmente el 22 de septiembre de 1762 en Moscú. Durante los primeros meses de su reinado, aseguró la continuidad de las estructuras estatales y depuró del gobierno a los partidarios de su esposo.
El ascenso de Catalina fue el segundo en la historia rusa mediante un golpe palaciego, después del que llevó a Isabel al poder en 1741. Se convirtió así en la segunda mujer en gobernar Rusia como emperatriz reinante y la sexta soberana desde el establecimiento del título de zar.
Su toma del poder inauguró un largo periodo de centralización y expansión territorial. Su proclamación fue comunicada oficialmente a las cortes europeas en las semanas siguientes, consolidando su reconocimiento internacional como monarca legítima del Imperio ruso.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...

TRABAJO Por qué actualizar el currículum

"Redacción", de Raúl Cisterna Un pequeño cambio de palabras puede desencadenar una situación difícil, según lo explico en este cuento Hacía tiempo que me venía diciendo que debía actualizar mi currículum. Uno nunca sabe cuándo va a necesitarlo. Siempre es bueno tenerlo listo, prolijito, por las dudas. En esos días el diario estrenó compañera: una nieta del dueño. No llegó para averiguar cómo funcionaba el asunto sino para indicarnos qué teníamos que hacer. Los nietos creen que han nacido sabiendo. Traen la sabiduría en la sangre. Entran a la empresa que levantaron los mayores con la vista en alto porque se las saben todas. ¿Quién les va a decir algo?, nadie. Primero se metió con los periodistas de la sección Interior. Se ve que le molestaba que publicaran noticias que consideraba intrascendentes. Le explicaron que dependían de lo que enviaran los corresponsales. En muchos lugares eran canillitas que se las ingeniaban para mandar alguna noticia mal redactada, casi siempre sin ...

PERIODISMO Longobardi, Milei y chu chu uá

Marcelo Longobardi El periodismo se ha convertido en una de las maneras más bajas de hacer política, con el Presidente revoleando mierda Marcelo Longobardi nunca fue santo ni de mi devoción. Como periodista me parece un tipo antipático que hace entrevistas a alguna gente con la que está de acuerdo o más o menos y a los que le responderán lo que no le gusta, los increpa de mala manera. Se peleó con Jorge Lanata y se mandó a mudar de radio Mitre, en la que conducía lo que llaman “la primera mañana”, que es el horario en que la gente se levanta y está saliendo a trabajar, al menos en Buenos Aires. Después anduvo haciendo no sé qué, por Estados Unidos y volvió a radio Rivadavia a hacer lo que sabe, conducir un programa con el que se despiertan los porteños. Esta vez no le fue muy bien, sobre todo porque su equipo, es decir los que trabajaban con él en Mitre, quedaron en Mitre. No es que fueran gran cosa un humorista o imitador de chistes gruesos, una voz femenina sensual y periodistas espe...