Ir al contenido principal

SERMÓN La trampa del pecado

Estatua del parque Aguirre

Un rey astuto cae ante la tentación al ver a una mujer bañándose, desatando deseo, traición y un asesinato que marcó la historia bíblica

El domingo pasado en la misa, el cura reflexionó sobre la ocasión de pecado, que viene a ser, para quienes no saben de religión católica o lo han olvidado, algo así como la oportunidad de pecar o, dicho en otras palabras, la ocasión que hace al ladrón. Como que el Diablo tiende trampas a los creyentes para que caigan en ellas, pero muchas veces se cae por haber ido confiado a la trampa, quizás suponiendo: “Esta vez le voy a pasar llanteando, pero no voy a caer”. Y va y cae.
El caso es que el cura recordó el asunto de David con Betsabé. David era el reinaldo de los judíos, todo bien, correcto el pase. Fue el que, entre otras cosas, derrotó al grandote y musculoso Goliat con una piedra y una honda, hecho que, desde entonces, viene sirviendo a la literatura de todos los tiempos, como metáfora demostrativa de cómo el débil, pero inteligente, lo hace sonar al fuerte y poderoso si usa el ingenio y es valiente.
Ese David era un tipo pícaro, astuto, como que escapó de algunas celadas que le tendió el rey Saúl, que estaba celoso de su popularidad. Después de algunos problemas con Saúl y su hijo, cuando tenía treinta años fue ungido rey de todo Israel. A todo esto, antes de seguir, se debe recordar que los judíos en ese entonces eran una nación en los márgenes del mundo conocido por el orbe romano, desconocidos para casi todos. Trascendieron a la historia por un hecho totalmente fortuito, tomaron la precaución de escribir su historia, algo que pocos pueblos hicieron, al menos antes del año 1.
Pero, no nos vayamos de David.
Después de convertirse en Rey, consolidó su poder con victorias militares sobre los filisteos, moabitas, amonitas y otros pueblos vecinos. Un capo. Hasta que un día, mientras estaba en Jerusalén, vio a una mujer bañándose, posiblemente desnuda del todo. Imagínese. En esos tiempos las mujeres no andaban por la calle con la falda en la punta del viento, como ahora, tampoco se ponían bikini para tomar sol a la vista de todo el mundo. Andaban prácticamente vestidas, más o menos como las mujeres de los talibanes afganos, tapadas de los pies a la cabeza. Y de repente, el rey ve a una bañándose deltodamente pila. Como que usted un día trepa al techo de su casa a ver por qué no baja agua del tanque y la ve a su vecina en la ducha, de cuerpo entero.
Antes de seguir se debe aclarar que en aquellos tiempos y en esos pagos, un hombre podía vivir hasta la vejez, tener una docena de hijos y no haber visto jamás una mujer desnuda. No tenían electricidad, muchos vivían en tiendas, como los beduinos, se acostaban cuando oscurecía y se entregaban a los brazos del amor —para decirlo de manera fina y elegante— cuando llegaba la noche. Es de suponer que harían todo al tanteo. Así que lo del rey mirando a una mujer bañándose es parecido a usted observando a su vecina jabonándose bajo el agua, pero más.
El cura explicó durante la misa que la ocasión de pecado se dio porque David no desvió la mirada como debiera haber hecho, pues era una mujer casada, sino porque siguió vichando y ardió en deseo, obviamente. Uno, que es chusma y comenta, se detiene en ese glorioso instante en que el Rey mira, sin querer, a una mujer desnuda, adivina su sorpresivo rostro de admiración, pues quizás nunca había visto algo tan hermoso en su vida, las curvas, las contracurvas, las pendientes y cuestas, los baches e irregularidades, ¡las cunetas! Y piensa en la admiración que debe haber sentido, aparte de todo lo demás, claro.
Después viene la parte en que se cuenta, entre otras cosas, que está casada con un general de su ejército y que David ordenó mandarlo a lo peor del combate para que se muriera, en fin. Está todo en la Biblia, así que, vaya y búsquelo si quiere tener más detalles.
El domingo el cura invitó a reflexionar sobre la ocasión del pecado, que es la manera que tiene el Demonio de llamarlo a incurrir en falta a uno, sólo porque lo pecaminoso estaba al alcance de la mano. O, como dice el viejo dicho santiagueño: “Diosito, no te pido que me des, sino que me pongas donde haiga”. Dijo que unas era ocasiones próximas y otras, remotas, y que también había voluntarias o inevitables. En fin.
Para quien no cree en esta columnita, la Biblia lo cuenta así:
“Sucedió al año siguiente, en el tiempo en que los reyes salen a la guerra, que David envió a Joab con sus servidores y todo Israel; ellos devastaron a los ammonitas y sitiaron Rabbá, mientras David se quedó en Jerusalén. Y aconteció que una tarde, cuando David se levantó de su lecho y se paseaba por el terrado de la casa real, vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando; la mujer era muy hermosa. David mandó a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: ´Es Betsabé, hija de Eliam, mujer de Urías, el hitita´. Envió David mensajeros para que la trajeran; ella vino a él, y él se acostó con ella (estaba ella purificándose de su impureza). Luego ella volvió a su casa. La mujer concibió y envió a decir a David: ´Estoy encinta´”. Samuel 11:1-5
Y sobre el asesinato de Urías: “A la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y la envió por mano de Urías. En la carta había escrito: ´Poned a Urías al frente, donde la lucha sea más encarnizada, y retiraos de él para que sea herido y muera´. Joab, que sitiaba la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los más valientes. Los hombres de la ciudad salieron e hicieron frente a Joab; cayeron algunos de los servidores de David, y también murió Urías, el hitita”. Samuel 11:14-17.

Fue una linda misa, el templo estaba lleno, como casi todos los domingos. Antes de llegar a casa, pasé por la Festiferia del parque Aguirre mientras me decía: “No tengo que tomar, no tengo que tomar”. Pero al final me tenté porque me puse en una ocasión de pecado, justo lo que había dicho el cura que no tenía que hacer. Después le conté a mi mujer lo mismo que escribí recién. ¿Sabe que respondió?
—Pa lo que te ha servío.
Juan Manuel Aragón
A 22 de julio del 2025, tras los Bancarios. Viendo pasar la gente.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Muy bueno! Muy bueno! Gracias JM. (AUB)

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno. El cura tiene la ventaja de entender de estás cosas, por lo tanto no creo que el vaya a pecar. Verdad...? ...y a David no lo demandaron por alimentos ...?

    ResponderEliminar
  3. Los judíos dejaron de ser un ignoto país de los confines del imperio romano gracias a que crucificaron a Jesús y por.ende los católicos los discriminaron.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

OBITUARIO Carlos Verón

El Bobadal, en una fotografía tomada de Google Un recuerdo para un primo que he querido mucho y que murió este año después de un tiempo en un sanatorio Lo he querido mucho a mi primo Carlos Verón, hijo de María Juárez, que a su vez era hija de mi abuelo Emiliano. Tipo simpático, querible, de sonrisa franca y manos siempre abiertas para ayudar a los vecinos, vivió siempre en El Bobadal, departamento Jiménez, Santiago del Estero. Era el chofer de la ambulancia del hospital, el que traía los enfermos a Santiago o los llevaba a Tucumán. Ya he contado otra vez cómo nos conocimos. Era, de entre todos los nietos de mi abuelo, el que, en su juventud más se le parecía. Usted veía caminar a Carlos y ahí estaba mi abuelo. En eso eran igualitos. Mi abuelo nunca la reconoció a la tía María, que tenía la voz medio ronquilla de los Hernández, no sé, razones habrá tenido. La última vez que anduve en El Bobadal fue en Año Nuevo. Fuimos con mi familia el 31 y volvimos el primero de enero. Aproveché un r...

ESPEJISMO Después del primer chorro

Árabe con huríes reales Hacerse inmensamente rico no siempre alcanza para olvidar ciertas costumbres que se llevan muy adentro Nos volveremos finos el día en que hallen petróleo en los ardientes saladillos santiagueños. Detrás de los jumiales se levantarán las torres buscando el oro negro y en las ciudades correrán ríos de bebidas espirituosas festejando el hallazgo. Es posible que hasta se nos dé por usar turbantes y anteojos negros cuando viajemos a Buenos Aires en limusina. En vez de hacer empanadas, nuestras mujeres encargarán que las traigan de Tucumán, porque será mucho trabajo hacer el relleno, tornear la masa, repulgar y hornear. Los faroles de la plaza Libertad serán de bruñido bronce y todas las tardes en la retreta, la Orquesta Filarmónica de Londres interpretará obras de Beethoven o los Niños Cantores de Viena deleitarán a la audiencia entonando la conocidísima canción que empieza diciendo “Lebe Schwester tanz mit mir // Es tanzt ein bibabutzemann…”. Dejaremos el vino en ca...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

TRABAJO Por qué actualizar el currículum

"Redacción", de Raúl Cisterna Un pequeño cambio de palabras puede desencadenar una situación difícil, según lo explico en este cuento Hacía tiempo que me venía diciendo que debía actualizar mi currículum. Uno nunca sabe cuándo va a necesitarlo. Siempre es bueno tenerlo listo, prolijito, por las dudas. En esos días el diario estrenó compañera: una nieta del dueño. No llegó para averiguar cómo funcionaba el asunto sino para indicarnos qué teníamos que hacer. Los nietos creen que han nacido sabiendo. Traen la sabiduría en la sangre. Entran a la empresa que levantaron los mayores con la vista en alto porque se las saben todas. ¿Quién les va a decir algo?, nadie. Primero se metió con los periodistas de la sección Interior. Se ve que le molestaba que publicaran noticias que consideraba intrascendentes. Le explicaron que dependían de lo que enviaran los corresponsales. En muchos lugares eran canillitas que se las ingeniaban para mandar alguna noticia mal redactada, casi siempre sin ...