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800 ALMANAQUE MUNDIAL Castilla

Capilla en Taranco de Mena

El 15 de septiembre del año 800 se menciona por primera vez el término "Castilla" en un documento de un monasterio español

El 15 de septiembre del año 800 se mencionó por primera vez el término "Castilla" en un documento, probablemente apócrifo, atribuido al monasterio de San Emeterio de Taranco de Mena, en el actual Valle de Mena, Burgos, España. Este registro, aunque de autenticidad discutida, marca un hito en la historia de la región que daría nombre al reino de Castilla.
En el año 800, la península ibérica estaba dividida entre el dominio musulmán al sur y los reinos cristianos al norte. La región de Taranco de Mena, al norte de la actual provincia de Burgos, formaba parte del incipiente reino de Asturias. Esta área, de difícil acceso por su relieve montañoso, albergaba pequeños asentamientos cristianos que resistían la expansión musulmana tras la conquista de 711.
El documento, fechado el 15 de septiembre del 800, se atribuye al monasterio de San Emeterio, un centro religioso hoy desaparecido. En él se menciona "Castilla" como un territorio definido por castillos defensivos, término derivado del latín castellum. El texto, redactado en latín, describe una donación de tierras al monasterio de un noble local, aunque su autenticidad fue cuestionada por historiadores posteriores.
El monasterio de San Emeterio, en el Valle de Mena, era un enclave modesto pero relevante en la organización eclesiástica de la época. Fundado probablemente en el siglo VIII, servía como refugio y centro de actividad cristiana. Su ubicación estratégica facilitaba la comunicación entre los valles cantábricos y las tierras más al sur, donde se libraban enfrentamientos con los musulmanes.
El término "Castilla" aparece en el documento como referencia a una región fortificada. Los castillos mencionados eran estructuras defensivas construidas para proteger a la población de las incursiones musulmanas. Estas fortalezas, dispersas por los valles, dieron origen al nombre que más tarde identificaría a un reino poderoso.
El documento fue redactado en un contexto de repoblación cristiana. Tras las campañas de Alfonso II de Asturias, los territorios al norte del Duero comenzaron a organizarse bajo un sistema feudal incipiente. La donación descrita en el texto incluía tierras agrícolas y un molino, destinados a sostener el monasterio y sus actividades religiosas.
La autenticidad del documento ha sido debatida desde el siglo XIX. Algunos historiadores consideran que fue redactado con posterioridad, posiblemente en el siglo IX o X, para legitimar derechos territoriales. A pesar de ello, el texto se conserva como una de las primeras referencias escritas al término "Castilla" y es custodiado en archivos eclesiásticos de Burgos.
El Valle de Mena, lugar del monasterio, era una región rural con pequeños asentamientos. La población vivía de la agricultura y la ganadería, protegida por los castillos que dieron nombre a Castilla. La topografía montañosa ofrecía refugio natural contra las incursiones enemigas.
El monasterio de San Emeterio dejó de funcionar en siglos posteriores, posiblemente destruido durante conflictos o abandonado por cambios demográficos. No se conservan restos arqueológicos confirmados de su estructura, aunque el lugar sigue asociado al origen del nombre "Castilla" en la historiografía española.
El documento, pese a su carácter apócrifo, fue citado en crónicas medievales posteriores. Su mención del término "Castilla" marca un punto de partida para entender la evolución de la identidad regional. El texto permanece como un testimonio de la organización territorial y religiosa en los albores del reino asturiano.
Ramírez de Velasco®

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