Ir al contenido principal

CATÓLICOS Un club con sus propios estatutos

Si no oye misa, pecado grave

Misa entera, precepto sagrado: cumplirla exalta a Dios, omitirla pesa en el alma, si le gusta bien, si no, ya sabe

Si es católico, amigo, haga de cuenta de que es socio de un club que tiene sus reglas particulares que cumplir. Si no le gusta el Lawn Tenis se hace de los Bancarios, de los Leones o de los restos del Jockey, cumple con sus estatutos y todo bien. Pero, así como no va a ir al Lawn tenis a exigir que se juegue al póker, como lo hacían en el Jockey, tampoco pretenda imponer sus propias leyes en la Iglesia Católica.


Dicho esto, vamos a lo importante, si no le molesta.
En esta nota se hablará del precepto de oir misa entera, que muchos han olvidado y otros han adaptado a sus propios intereses, porque creen que el Presidente del Club (Diosito, en este caso), no los va a ver o se va a hacer el tonto. Según el viejo catecismo, todo fiel cristiano desde los siete años tiene obligación grave de oir misa entera todos los domingos y fiestas de guardar, a no estar legítimamente dispensado o imposibilitado física o moralmente.
En América Hispana las fiestas de precepto que obligan a oir misa son las siguientes:
Circuncisión (1 de enero),
Epifanía o Santos Reyes (6 de enero),
San José (19 de marzo),
Ascensión del Señor (fecha variable),
Corpus Christi (fecha variable),
San Pedro y San Pablo (29 de junio),
Asunción de la Santísima Virgen (15 de agosto),
Todos los Santos (1 d noviembre),
Inmaculada Concepción (8 de diciembre)
Navidad (25 de diciembre).

Misa entera, estrictamente hablando, es toda la misa, es decir desde que el celebrante aparece en el altar, hasta que desaparece y esta es la que la Iglesia manda oir; si bien la parte sacrificial no comienza hasta el Ofertorio. Para ser más claros todavía, misa entera es toda la misa, completita, no desde que llegó porque se durmió, el ómnibus no llegó a tiempo o no le gusta cómo comienza o al final tiene que salir volando antes de la bendición porque tiene otras cosas que hacer.
Omitir voluntariamente alguna parte de la misa es pecado leve o grave, según sea más o menos notable lo que se omite, ora por la duración, ora por la importancia y duración del rito.
Es pecado grave:
omitir íntegramente desde el principio hasta el Ofertorio inclusive;
omitir el Canon desde la Consagración hasta el Pater noster;
omitir la Consagración y la Comunión, o solamente la Consagración;
omitir a la vez todo lo que precede al Evangelio y lo que sigue a la Comunión.

Es pecado leve:
omitir sólo el Ofertorio o el Credo, o el Prefacio, una parte pequeña del Canon, o todo lo que precede a la Epístola, o todo lo que sigue a la Comunión, y probablemente tanto aquello como esto juntamente;
omitir hasta el Ofertorio, exclusive, no es improbable que sea también leve, puesto que antiguamente empezaba en el él la verdadera Misa.

Es útil tener en vista los siguientes casos prácticos:
1 el que oye dos medias misas simultáneamente, no satisface el precepto;
2 el que oye una después de la otra, de suerte que una abarque hasta después de la Consagración exclusive y la otra todo lo demás, probablemente satisface el precepto 8aunque peca levemente si lo hace sin motivo);
3 el que llega hecha ya la Consagración, tiene que asistir a las demás partes de la misa, por cuanto está obligado a asistir a una parte notable del culto público prescrito por la Iglesia;
4 el que omite una pequeña parte, según algunos moralistas debe completarla bajo pecado leve, si es que puede hacerlo y, según otros no está obligado a hacerlo, aun pudiendo;
5 el que omite una parte notable, como la Consagración, debe suplirla, aunque no haya faltado a ella por su culpa; al menos que se hubiera visto obligado a salir de misa por una necesidad del momento, pues en ese caso seguiría moralmente unido al Sacrificio.

En rigor, este precepto eclesiástico, estriba en la obligación que todo cristiano tiene de dar a Dios el debido culto, para reconocer su supremo dominio sobre todo y sobre todos, culto que tiene su más elevada expresión en la santa Misa y principalmente en la de los domingos y días festivos, que son los días que la familia humana socialmente consagra a Dios. Es por eso que la profanación de los domingos y días festivos y el incumplimiento del precepto de la Misa acarrea tantos males, así al individuo culpable como a la humanidad.
Ningún dirigente de Central Córdoba, Mitre, Sarmiento de La Banda o cualquier otro club le va a decir que es lo mismo hinchar por ellos que por cualquier otro, tampoco va a admitir que da lo mismo ir a ver el partido que no verlo. Todos le van a advertir que es pecado grave hinchar por los otros.
Pero, por ahí hallará un curita que le dirá que es lo mismo oir misa que no oírla, cumplir los preceptos o gambetearlos, criar a los hijos en la religión verdadera o con los carismáticos, y que no es tan grave cometer pecado mortal si uno es excelente persona, mira Netflix y está afiliado al Rotary. Bueno, no le crea.
Aquí le damos la justa.
Hoy es domingo VII después de Pentecostés. Vaya a misa.
Oremus.
Juan Manuel Aragón
A 27 de julio del 2025, en La Banda. Pedaleando la mañana.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. sos un fanático antiguo lefebrista catolicote preconciliar nacionalista chupacirios curero golpeapecho inquisidor medieval

    ResponderEliminar
  2. En qué puede molestar a un "anónimo" lo que cree un creyente? Sea o no lo que dices, es cuestión de él y no de otro.
    Y si no gustas de lo escrito, tienes la libertad de no leerlo, de no acceder a sus notas. Que siempre habrá alguien menos violento verbalmente, que lo haga, aunque no concuerde con su pensamiento.
    La agresión y el rencor, simbolizan siempre el pensamiento de quien no tiene justificativos válidos, para exponer.
    Magui Montero

    ResponderEliminar
  3. Hoy casi nadie le da bolilla a estas cuestiones, salvo algunos poquísimos "catolicotes preconciliares fanaticos". Hoy la inmensa mayoría vive como si Dios no existiera, o como si fuera un amigote que hace la vista gorda a todas las macanas del amigo. Incluso hasta los curas progres que no toman en serio su propia religión, se rien de estas practicas e ideas tan "anticuadas"; y ni que hablar de los odiadores del catolicismo que se indignan con escritos como este. Una lastima porque cuando esto no era así, no habia tanta gente a la deriva como hoy.

    ResponderEliminar
  4. "EL HOMBRE INVENTO A DIOS,PARA CREARSE A SI MISMO"

    ResponderEliminar
  5. "Los Ateos y Agnosticos..tienen un Dios secreto y personal"

    ResponderEliminar
  6. "EN LAS TRINCERAS,ENFERMEDAD Y AVIONES,NO HAY ATEOS"

    ResponderEliminar
  7. DIOS ES EL PROPIO INCREDULO"

    ResponderEliminar

  8. "¿QUIEN CONFIESA A DIOS?"

    ResponderEliminar
  9. "SIN PECADO Y SIN MIEDO,NO EXISTE DIOS"

    ResponderEliminar
  10. "NO CREO EN DIOS,POR LO TANTO NO PECO""

    ResponderEliminar

  11. "GRACIAS DIOS MIO ......POR NO CONCEDERME TODO LO QUE TE PIDO"

    ResponderEliminar
  12. ¿que es la eucaristia??

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

PERSPECTIVA Noventa minutos y varias generaciones

Julio Roca (hijo), segundo desde la izquierda Mientras espero el partido, prefiero recordar decisiones cuyos efectos siguen presentes después de casi un siglo Si este Campeonato Mundial de Fútbol tuviera que dejar una enseñanza, la primera no debería ser que hay países que históricamente saquearon a la Argentina, porque es un hecho ampliamente conocido, sino que hubo argentinos que se pusieron a favor de la expoliación que sufrió este país, la justificaron, de tal suerte que hoy siguen creyendo que tendríamos mejor destino como colonias de los países centrales que como nación independiente y soberana. Hoy la Argentina debe jugar contra Inglaterra un país que no solamente nos robó las Islas Malvinas, sino que antes de eso nos invadió en 1806 y 1807, ante el festejo alborozado de los contrabandistas porteños y de la Banda Oriental. A principios del siglo pasado, la influencia británica era tan fuerte que terminó haciéndonos celebrar un acuerdo que beneficiaba mucho más a ellos que a noso...

Aviso

Si disfrutas de los contenidos de Ramírez de Velasco y quieres ayudar a que este espacio siga creciendo, te invito a hacer una colaboración voluntaria. Cualquier aporte, por pequeño que sea, será de gran ayuda y contribuirá a sostener el blog y afrontar sus gastos. Arriba están las instrucciones para colaborar.  Desde ya, muchas gracias por tu apoyo. Ramírez de Velasco ®

NOCHES La revolución de la calle Tucumán

"Tucumán al 200", de Raúl Cisterna Éramos tan jóvenes que ya habíamos repartido los ministerios y todavía nos alcanzaba para cantar vidalas hasta el amanecer Cuando llegaba la noche siempre le venía a la memoria la misma vidala que cantaba despacito para no despertar sus propias alucinaciones. No recuerdo la letra, sólo sé que nombraba a una mujer, pero casi todas las vidalas llaman un amor que desertó. A esa hora estaba hecha la revolución con que soñábamos, habíamos designado ministros, teníamos firmados los decretos que anticipaban la aurora que se vendría y planeábamos algunos pequeños gustos que nos daríamos cuando estuviéramos instalados en la cima del poder, como salir a tomar café al mismo bar de siempre o mandar a comprar sánguches de milanesa en el mercado Armonía —porque gobernaríamos desde Santiago— y convidar a todo el mundo durante una deliberación de gabinete. Al llegar la fortuita e incierta hora en que la reunión estaba tan linda que uno ya no sabía si acosta...

¡Dime qué dices, mar!

Ilustración Miguel de Unamuno ¡Dime qué dices, mar, qué dices, dime! Pero no me lo digas; tus cantares son, con el coro de tus varios mares, una voz sola que cantando gime. Ese mero gemido nos redime de la letra fatal, y sus pesares, bajo el oleaje de nuestros azares, el secreto secreto nos oprime. La sinrazón de nuestra suerte abona, calla la culpa y danos el castigo; la vida al que nació no le perdona; de esta enorme injusticia sé testigo, que así mi canto con tu canto entona, y no me digas lo que no te digo. Ramírez de Velasco®

RELATO Llevalo, es mansito

"El barrio", de Raúl Cisterna Por qué cambiaron para siempre las noches del barrio desde aquel resplandor que no dejaba dormir a nadie Tenemos una buena relación. Si lo llevas a tu casa, te vas a terminar acostumbrando. Después de la luz en el cielo, llega la explosión; salimos a ver qué pasa. Los vecinos también se sobresaltan: están en la vereda, tomando fresco, apantallándose con lo que hallan a mano, revistas, abanicos, el diario, aplaudiendo los mosquitos, opinando de la última conquista de la Mirta, la morocha más hermosa de la cuadra. Uno de estos días voy a escribir una novela para ganar un premio. Pero que no va, y se me aparece la cosa verde después del ruido ese, como una bomba de estruendo lejana. En el discurso de agradecimiento diré que los escritores de provincia somos ignorados por la crítica porteña. Si me topo con un editor, va a sufrir antes de que le firme un adelanto. Ideas no faltan. Es cuestión de ponerme frente a la computadora y darle a las teclas. El...