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1986 ALMANAQUE MUNDIAL Marampampa

El valle sagrado de los incas

El 13 de septiembre de 1986 se descubre Marampampa, sitio arqueológico a 3 kilómetros de Machu Picchu, en el Valle Sagrado de los Incas, Perú

El 13 de septiembre de 1986 se descubrió Marampampa. Es un sitio arqueológico incaico situado a 3 kilómetros de Machu Picchu, en el corazón del Valle Sagrado de los Incas, Perú. Este hallazgo, realizado por un equipo de arqueólogos peruanos, reveló estructuras de piedra, andenes agrícolas y canales de agua que enriquecen la comprensión de la civilización de sus antiguos vecinos.
En 1986, durante exploraciones en la región de Cuzco, un equipo liderado por arqueólogos peruanos identificó Marampampa, asentamiento incaico previamente desconocido. Las investigaciones se centraron en un área boscosa a 3 kilómetros al noroeste de Machu Picchu, en la vertiente oriental de los Andes, a unos 2.400 metros sobre el nivel del mar. La densa vegetación había ocultado el sitio durante siglos, similar a lo ocurrido con la cercana ciudadela de Machu Picchu.
El descubrimiento ocurrió dentro de un proyecto del Instituto Nacional de Cultura de Perú, enfocado en documentar sitios arqueológicos en el Santuario Histórico de Machu Picchu. Los trabajos de prospección, iniciados meses antes, buscaban vestigios que complementaran el conocimiento sobre la red de asentamientos incas. El 13 de septiembre, tras despejar maleza, se encontraron los primeros indicios de estructuras de piedra, confirmando la presencia de un complejo arqueológico.
Marampampa abarca un área aproximada de 5 hectáreas. Las excavaciones iniciales revelaron muros de granito pulido, típicos de la arquitectura inca, junto con andenes agrícolas que evidencian prácticas de cultivo en terrazas. También se identificaron canales de irrigación que aún funcionaban, demostrando la avanzada ingeniería hidráulica de los incas. Estos elementos sugieren que el sitio fue un centro agrícola y residencial.
El equipo arqueológico, compuesto por especialistas del Instituto Nacional de Cultura, realizó un mapeo preliminar del sitio entre septiembre y octubre de 1986. Se documentaron unas 20 estructuras, incluyendo recintos rectangulares y plataformas ceremoniales. Entre los hallazgos había fragmentos de cerámica incaica, herramientas de piedra y restos orgánicos, que fueron enviados a laboratorios para su análisis.
La ubicación de Marampampa, cerca de Machu Picchu, indica una conexión funcional con la ciudadela. Los investigadores determinaron que el sitio probablemente formaba parte de la red de asentamientos que abastecían de alimentos y recursos a Machu Picchu. Los andenes agrícolas, diseñados para maximizar la producción en terrenos montañosos, reflejan la organización económica de los incas.
En las excavaciones, se encontró un sistema de caminos empedrados que conecta Marampampa con otros sitios cercanos. Estos senderos, integrados al Camino Inca, sugieren que el asentamiento era un punto de paso estratégico. La presencia de un canal principal, que llevaba agua desde un manantial, destaca la planificación urbana del sitio.
El descubrimiento se dio a conocer en círculos académicos a finales de 1986, a través de un informe del Instituto Nacional de Cultura. Aunque menos conocido que Machu Picchu, Marampampa atrajo la atención de arqueólogos internacionales. Se organizaron visitas de expertos para evaluar el sitio y planificar futuras investigaciones.
Entre 1987 y 1988, se realizaron campañas adicionales de excavación, que permitieron delimitar mejor los sectores del asentamiento. Se identificaron áreas residenciales y posibles espacios ceremoniales, aunque no se hallaron tumbas ni objetos de gran valor. Los trabajos se enfocaron en preservar las estructuras frente a la erosión natural.
Marampampa permanece dentro del Santuario Histórico de Machu Picchu, protegido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1983. Aunque no está abierto al turismo masivo, el sitio es estudiado por especialistas y contribuye al entendimiento de la complejidad de la civilización inca en la región de Cuzco.
Ramírez de Velasco®

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