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1926 CALENDARIO NACIONAL Pascualito Pérez

Pascualito Pérez

El 4 de mayo de 1926 nace Pascualito Pérez, boxeador de peso mosca, medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Londres y campeón Mundial de 1954 a 1960


El 4 de mayo de 1926 nació Pascual Nicolás Pérez “Pascualito”, en Tupungato, Mendoza. Fue un boxeador argentino de peso mosca. Obtuvo una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y campeón mundial de 1954 a 1960, el único argentino en alcanzar ambos logros.
Como amateur peleó en 125 combates. Se hizo profesional en 1952, librando 92 combates, con 84 victorias (57 por nocaut), 7 derrotas y 1 empate. Sus nocauts lo colocan en un pequeño grupo de boxeadores que obtuvieron más de 50 nocauts. Defendió nueve veces el título mundial y 18 títulos en total.
Es considerado unánimemente, uno de los tres más grandes boxeadores de la historia de peso mosca, con Miguel Canto y Jimmy Wilde.​ Junto a Carlos Monzón, es tenido por el mejor boxeador de la historia del boxeo argentino. Fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo en 1995. En el 2004, la Confederación Sudamericana de Boxeo lo declaró de oficio campeón sudamericano.
Había nacido en una familia de trabajadores viñateros en el valle de Uco, departamento Tupungato, Mendoza. Era el menor de nueve hermanos. Trabajó como obrero con la familia desde muy niño. En 1942, a los 16 años comenzó a boxear, en el deportivo Rodeo de la Cruz, dirigido por Felipe Segura. Mostró desde el principio mucha habilidad y un fortísimo golpe, escaso en boxeadores de pesos livianos.
Aunque era zurdo se ponía naturalmente en la posición de un diestro. De adulto llegó a medir un metro con 52 centímetros; era más petiso que sus contrincantes de la categoría mosca. Segura recuerda su primera impresión:
“Sabía resolver situaciones sobre la marcha sin esperar la terminación de un round para que le indicaran en el rincón cómo resolver el problema. Si la estrategia fallaba él, entre golpe y golpe, concebía otra”.​
Debutó como amateur en enero de 1944 y como tal disputó 125 combates ganando 16 campeonatos,​ incluso la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948. El primer torneo que ganó fue el Campeonato Mendocino de Novicios, en marzo de 1944, dos meses después de su debut.
También en 1944, la Federación Mendocina de Boxeo, le pagó a su padre la plata que necesitaba para contratar a un peón rural que reemplazara a Pascual en la viña, condición que había puesto para darle la autorización legal exigida por las leyes sobre patria potestad. Sus padres siempre tuvieron una actitud reticente por su afición al boxeo, tanto que solía inscribirse como Pablo Pérez para no ser descubierto.
En 1946 y 1947, Pérez ganó los campeonatos mendocino, argentino y latinoamericano, y en 1948 triunfó en el torneo de selección de la representación olímpica argentina, que se caracterizaba por obtener medallas en todos los Juego Olímpicos.
En los Juegos Olímpicos de Londres 1948, Pascual Pérez (con22 años) obtuvo la décima medalla de oro para el olimpismo argentino y la sexta del boxeo argentino. Pérez no había combatido nunca fuera de Sudamérica y aunque sus antecedentes eran respetados, el favorito para ganar la medalla de oro en el peso mosca era el español Luis Martínez Zapata, campeón europeo.​
En la final enfrentó al italiano Spartaco Bandinelli, que había dado la sorpresa al vencer en cuartos de final al favorito Martínez Zapata. Pero Pascual Pérez le ganó.
Félix Frascara, enviado de la revista El Gráfico concluyó la nota de la participación de Pascual Pérez en Londres 1948: “Pascual Pérez ha ido escalando peldaño a peldaño este camino hacia la fama: mendocino, fue primero campeón de su ciudad, de su provincia luego; más tarde y en breve lapso campeón argentino, rioplatense y latinoamericano, todo en peso mosca. Su rotunda eficacia finca principalmente en el notable sentido de tiempo y distancia, sincronizados a la perfección. Luego, es agresivo, de pegada sumamente fuerte en proporción a su peso; y desarrolla todos sus recursos en plena velocidad, sin perder la línea. Podríamos afirmar que ha sido el mejor boxeador del equipo argentino y uno de los mejores estilistas del torneo”.
A su regreso fue recibido como un héroe en Mendoza, la legislatura le obsequió una casa y le dio un trabajo. En el torneo realizado para seleccionar a los boxeadores argentinos para los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952, Pérez perdió en una discutida decisión de los jurados, con Francisco Calvagno y quedó eliminado.​ El representante argentino fue entonces Alberto Barenghi, eliminado en el primer combate.​
Esa eliminación decidió a Pérez a ingresar al profesionalismo, y dos años después se convirtió en el primer campeón mundial de boxeo de la Argentina, y uno de los más importantes de la historia.
Como profesional fue dirigido por Lázaro Koci, que también era mánager de José María Gatica, y quien reorganizó el boxeo profesional en la Argentina.
Su primera pelea fue en Gerli, provincia de Buenos Aires, contra el chileno José Chiorino, que abandonó en el cuarto asalto. Sus primeras 18 peleas las ganó todas por nocaut, con un promedio de 3 asaltos cada una.​ Recién en su combate 19, su contrincante, Juan Bishop, le resistió en pie toda la pelea.
El 11 de noviembre de 1953, en el Luna Park, se coronó campeón argentino de peso mosca, que se encontraba vacante, al vencer por nocaut técnico en el cuarto asalto a Marcelo Quiroga.
Ganaba casi todas sus peleas antes del tiempo reglamentario, inusual entre pesos mosca, y en poco tiempo no tenía rivales en América Hispana. “Pega como una mula”, dijo una revista deportiva de aquel tiempo.​
Peleó en Buenos Aires contra el campeón mundial, el japonés Yoshio Shirai, sin que estuviera en juego el título. Fue un combate a diez asaltos en el Luna Park el 24 de julio de 1954, estaba el presidente Juan Domingo Perón, en el ring side. El combate terminó empatado y fue algo extraordinario en el país, por primera vez un boxeador profesional argentino no era vencido por un campeón mundial. El empate obligó a Yoshío Shirai a concederle la revancha, esta vez en una pelea con el título en juego.
Cuatro meses después Pascual Pérez y Yoshio Shirai se enfrentaron por el título mundial en el estadio Korakuen de Tokio, el 26 de noviembre de 1954, a 15 asaltos. El argentino venció al japonés por puntos con amplitud, en decisión unánime, lo derribó en el segundo asalto y nuevamente en el doceavo, cuando el campeón se retiró a su rincón casi grogui.​ En el asalto 13, volvió a pegarle duro a Shirai, que estuvo al borde del nocaut. Al terminar la pelea, ganó por puntos por unanimidad y se constituyó en el boxeador más pequeño en ganar un título mosca.​
Era el primer campeón mundial de boxeo, una de las tres disciplinas esenciales del deporte argentino, junto al fútbol y el automovilismo. Conocido simpatizante radical, dedicó el triunfo al presidente Perón, en burla, desde el mismo ring y a través de la radio, cerrando su dedicatoria con la frase: “¡Cumplí, mi General!”.​ Perón fue a recibirlo al aeropuerto de Ezeiza cuando volvió de Japón luego de la victoria.​
Volvió a enfrentar a Shirai el 30 de mayo de 1955, en la primera defensa del título, de nuevo en Tokio, pero esta vez el argentino ganó por nocaut en el quinto asalto.
En los siguientes seis años Pérez hizo 30 peleas, pero solo ocho de defendiendo el título y una en un intento por reconquistarlo.
Luego de perder el título Pascual Pérez continuó boxeando varios años más. Entre 1961 y el 30 de abril de 1963, peleó en 28 combates, ganándolos todos, 20 antes del final. El 30 de abril de 1963 fue derrotado en Manila en fallo dividido por el filipino Leo Zuleta, lo que marcó el fin de su carrera. Lueo peleó cinco veces más, perdiendo tres. El penúltimo combate fue contra el entonces aún joven boxeador mexicano y futuro campeón mundial Efren el Alacrán Torres, que lo noqueó en el tercer asalto. La última pelea de Pascualito, a los 37 años, fue contra el panameño Eugenio Hurtado, que lo venció por nocaut técnico en el sexto asalto el 15 de marzo de 1964.
En 1960, cuando perdió el título, Pascualito contestó a una pregunta de un periodista:
—Yo soy Pascual Pérez, un recuerdo.​
Cuando era campeón se casó con Herminia Ferch, y tuvieron dos hijos varones, Pascual y Miguel Ángel.​ En 1959, enfrentó un doloroso divorcio que le provocó depresión, algo que tuvo que ver en las derrotas que lo llevaron a perder el título.​ En 1970 volvió a casarse con Selva Argentina Céliz con quien vivió hasta su muerte.
Luego de dejar el boxeo, no tenía ahorros ni propiedades, porque casi siempre lo habían engañado sus representantes y volvió a trabajar como empleado público en el Ministerio del Interior.​ Hay crónicas que dijeron que vendía diarios y lustraba zapatos en la calle Corrientes.
Fue olvidado por los diarios. Quienes lo trataron en las décadas del 60 y del 70 lo recuerdan amable y solidario, guitarrero y afecto a cantar canciones del folklore mendocino. El mundo del boxeo, solía convocarlo a las presentaciones de peleas importantes, en las que subía al ring y era aclamado por la multitud.
Murió a los 50 años de edad, el 22 de enero de 1977, afectado por una insuficiencia hepática-renal, en la clínica Cormillot. Fue velado esa noche en el gimnasio del Luna Park que había estrenado en su primera pelea con Yoshio Shirai. Al día siguiente una multitud fue a su entierro en el Cementerio de la Chacarita, pero esperó más de nueve horas a que llegara la empresa de pompas fúnebres, que no quería llevar sus restos hasta que sus familiares y amigos pagaran los 3500 dólares que costaba el servicio.​ Fue enterrado en el Panteón de la Casa del Boxeador. Uno de los que hablaron ante su tumba fue Delfo Cabrera, compañero de delegación olímpica en 1948 y también medalla de oro en la maratón. Dijo:
—Fue un muchacho bueno que perdió su última pelea con la vida... Espero que sepas perdonar a aquellos que te engañaron y te traicionaron.
©Juan Manuel Aragón
EFEMÉRIDES ARGENTINA

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