Ir al contenido principal

MITRE Discriminación divino tesoro

Dos pesos devaluados argentinos

Elegir, escoger, preferir, optar, distinguir, seleccionar, acciones propias de gente que no es de cartón, de papel ni personaje de una novela siempre igual a sí misma


Todo el santo día te pasas discriminando, el mundo es una entera y constante discriminación. No solamente cuando optamos por el helado de frutilla, dejando de lado, casi con desprecio al de limón sino también cuando elegimos entre la chomba azul y la camisa a cuadritos para salir a la mañana. Discriminamos constantemente, porque no es lo mismo ir al centro en ómnibus, de a pie, en bicicleta, en motocicleta. En realidad, la vida sería muy aburrida si todo estuviera decidido de antemano.
Piense, por caso, lo que habría sido su vida si en vez de ser quien realmente es, usted hubiera sido el Martín Fierro, un gaucho condenado por siempre jamás a vivir encerrado entre las sextinas hernandianas, siempre partiendo del “Aquí me pongo a cantar”. Y cada vez que un nuevo lector abre sus páginas, usted estaría obligado a contarle lo mismo, lo mismo, lo mismo, con idénticas palabras, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez. Sin posibilidades de escapar a su destino, sin la más mínima chance de discriminar, yéndose a vivir con ese tal Cruz, a unas tolderías pampas, ¿por qué no venirse a Santiago, si aquí la iba a pasar mejor, ¿por qué no marcharse al puerto de Buenos Aires, tomarse un buque y parar en el puerto de El Havre, con otra personalidad, dispuesto a iniciar una vida nueva?
¿Sabe, por qué?
Porque a los personajes de los libros no les gusta andar discriminando, tienen la existencia fabricada con cuatro trazos de un autor, son el resultado del pensamiento de un tipo que no les da la oportunidad de escapar a su destino.
La vida es discriminar, separar, excluir, segregar, apartar, aislar, siempre buscando un destino que está más allá de lo cotidiano, lo corriente, lo de todos los días. Es lo que hizo cuando, en un lejano baile de su juventud rechazó a todas las mujeres presentes, y se quedó con una sola, excluyó al resto de sus preferencias y esa misma noche decidió que sería para siempre. Y vio entonces que la discriminación estaba bien. O por ahí no tanto, y al tiempo se separó de esa mujer, volvió a ejercer un supremo acto de discriminación y se fue con otra, porque era morocha, porque era gordita, porque tenía lindas piernas y parecía simpática y eso es lo que usted andaba buscando desde siempre, una morocha, gordita, de lindas piernas y simpática.
Usted no es un personaje de novela: ni el Manuel Belgrano ni el José de San Martín, descritos por Bartolomé Mitre, condenados a vivir esa vida igual y parejita de los grandes señorones de los libros de los otros próceres con cara de billete de dos pesos, barbudos, gastados y ya desaparecidos del sistema monetario de circulación legal.
Discrimina la tía cuando pregunta al desprevenido párvulo a quién quiere más, a su mamá o a su papá, discrimina el abuelito que elige salir con la nieta más linda y no con las demás y sólo porque se le da la regalada gana, discrimina el obrero cuando escoge este ladrillo y no aquel para seguir la hilada de la pared, discrimina el abogado cuando no acepta juicios de cuestiones de familia y sucesiones, discrimina el invitado a un casamiento cuando se presenta con traje de etiqueta muy pomposo, discrimina la novia cuando no besa al novio porque se le terminaron las ganas, discrimina la querida porque tiene celos de la esposa verdadera.
La vida es una discriminación que no tuvo principio ni jamás acabará. Discrimina bien quien se alimenta dando prioridad a una variedad de carnes, verduras, semillas y hortalizas, discrimina mal el diabético que se zampa un tarro de dulce de leche en una sentada. Discriminación negativa es contar al revés los días que faltan para volver a verla, discrimina positivamente quien va sumando los pollitos a medida que salen del cascarón. La discriminación es un verbo que se conjuga como todos, yo discrimino, tú discriminas, etcétera.
Los que no discriminan son gente de cartón, de papel, de madera, nombres pintados en historias que no van a cambiar, que siguen un camino único, sin cortadas, sin desvíos, pavimentado con el odio de los que ignoran la naturaleza de las cosas, de la vida, del amor, y reducen al prójimo a la categoría de individuo sujeto a un orden político inviable, estupidizante, invivible y atroz, si se va a decir todo.
Ahora, si quiere, cometa un acto de discriminación positiva y nunca más acuda a esta página en busca de respuestas, porque lo que hallará aquí son nada más que preguntas, preguntas y más preguntas, en forma de elecciones complementarias de vidas en suspenso. Porque discrimina usted, discrimino yo, discrimina el vecino y el vecino del vecino del vecino y así empezando por el primer chino que hay en la China hasta llegar al último. Y luego vuelta a empezar.
El que quiera entender, ya sabe, el que no, también.
Juan Manuel Aragón
A 28 de enero del 2025, en Ceja Pozo. Jugando por la llera.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. La capacidad de discriminar, y el ejercicio de la misma, es la virtud fundamental que ha permitido al ser humano sobrevivir hasta nuestros días, y además tener supremacía y dominio por sobre todos los seres vivientes de la tierra, que solo cuentan con el instinto y la programación genética para su existencia.
    Discriminamos permanentemente en todo momento, y está bien que así sea, por nuestro bienestar y seguridad, aunque en ello vaya incluida una cuota de prejuicio y estereotipación.
    Cambiar de vereda si vemos venir a alguien que de acuerdo a nuestros estándares parece amenazante, es lo correcto, y nadie debería ofenderse por ello.
    La discriminación es tan innata a la persona, que ocurre espontáneamente sin siquiera proponernoslo.
    Basta con acudir al mostrador de una agencia, aerolínea o comercio, una vez vestido con traje y corbata y otra en shorts y chancletas, para comprobar la diferencia de atención que se recibe.
    La ignorancia popular ha atribuido a la discriminación una connotación negativa, hasta condenable, lo que ha sido funcional para ciertos grupos activistas de guerreros sociales.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

MÚSICA La zamba de Vargas (con vídeo)

Representación de la batalla Nota de Juan Manuel Aragón —padre del autor de este blog —en la sección `Efemérides´ del diario El Liberal del 10 de abril de 1993, bajo el título “Chilena” El 10 de abril de 1867 se libra la batalla del Pozo de Vargas. Treinta y nueve años después, el 10 de abril de 1906, el diario `El Siglo' publica la versión que don Ambrosio Salvatierra da de los hechos. Don Ambrosio había tomado parte como soldado y recuerda que, como a la una de la tarde, “no tardó en oírse el primer cañonazo con que nos saludaba el ejército de Varela, y el general Taboada ordenó que el comandante Brizuela contestara con otro disparo de cañón. El doctor González y el ayudante mayor ponen a escape sus caballos a fin de transmitir la orden, pero como el comandante Brizuela no tenía cañón mandó que la banda de música tocara, y ésta hizo oír en seguida una zamba, llamada desde entonces zamba de Vargas”. Es curioso que en el momento de comenzar la batalla el general no supiera que Briz...

AÑORALGIAS Santiago querido

La Secco Somera lista (a completar), de lo que hay todavía en la ciudad mágica habitada por los santiagueños, sus sueños y saudades Algunas cosas que antes sabía haber en Santiago y no hay más, se perdieron para siempre, consignadas en este sitio para que al menos quede su recuerdo. Esta lista la publiqué hace algunos años en Feibu y los amigos la completaron. 1 Helados “Kay”, más ricos no hay. 2 El auto Unión, (con motor de dos tiempos, como la Zanella). 3 Las heladeras Vol-Suar. 4 Las prohibidas del Renzi (¡Coca!, cuánto amor). 5 La bilz de Secco (la de ahora no es lo mismo, qué va a ser). 6 El Santa Ana, El Águila, empresa Robert, el Manso llegando desde el fondo del saladillo. 7 Cheto´s bar. 8 El peinado batido de las mujeres. 9 El jopo (ha vuelto, pero como mariconada). 10 La nueva ola y los nuevaoleros. 11 El Tuco Bono. 12 El departamento Matará. 13 Panchito Ovejero vendiendo billetes de lotería. 14 La Porota Alonso. 15 La Gorda de Anelli. 16 Tala Pozo. 17 Mi tata. 18 Panadería L...

PALABRAS Acerca del hijo de puta

La prostitución en la Roma antigua Una expresión que vino sirviendo de insulto desde hace mucho tiempo, de repente se convirtió en música para los oídos Cuando era chico, el peor insulto era “hijo de puta”. Había otros, pero ese, mentar a la madre, era provocarlo a pelear. Después casi siempre venía la frase “vamos afuera si sos macho”. Había que bancar con los puños la ofensa. Por eso, era escaso. Pocos se animaban a proferirlo. Después la chabacanería de la televisión, los ordinarios espíquer de las radios y la costumbre lo fueron popularizando. A tal punto que cuando los muchachos del barrio se mandan alguna macana menor, uno cariñosamente se refiere a ellos como “qué hijos de puta que son”. O tiene un auto que corre a una velocidad “de la puta madre que lo parió”. O se corta con el cuchillo cuando está rebanando el pan y exclama “la puta que me parió”. Como el peso argentino, el insulto se devaluó. No está bien contar experiencias personales, pero a uno le dije por Feibu hace unos ...

MEMORIA El otro lado del río

Chito Martínez La historia bandeña aparece enlazada con la mirada de un fotógrafo que hizo de la ciudad su patria íntima Uno de los lugares quizás más sagrados de los bandeños es la pasarela de la Alem, que ahora nadie usa porque es más fácil y menos riesgoso pasar por abajo que tomarse el trabajo de trepar de un lado y apearse del otro. Chito Martínez decía que era un símbolo de la historia de este pueblo. “Existe porque había una ciudad que no quería andar dando la vuelta”, graficó una noche de filosofía. Pero eso lo sabía cualquiera. Como tantos otros sitios de la Argentina, varios factores se dieron juntos para hacer de La Banda esa ciudad pujante que es hoy, sostenía Chito. Su cercanía con el río Dulce y la capital la convirtieron en sede de la región más productora de la provincia. Fue un punto estratégico que tenía uno de sus centros en la confitería La Alhambra o en el paso a nivel sur. Otro punto fue Turichi, donde acudían a beber unas ginebritas los obreros del riel cuando sa...

ALMAMULA A mi comadre Rosaura la culpaban con todos

Imagen de ilustración Esta historia cuenta lo que sucedió cuando una mujer del pago se puso hermosa y quién es el ser que larga fuego por los ojos Mi comadre Rosaura era tan linda que la culpaban de todas las separaciones y divorcios que hubo en el pago en ese tiempo. Doña Ester Soriano y el Toto García, se disgustaron, él se fue a vivir con un hermano, ella quedó en la casa y avisó que si aparecía lo iba a bajar de un balazo. Decían que la Rosaura había estado en el medio. El comisario Luis Galván, no sé si se acuerda, se divorció de la señora. ¿Culpa de quién?, ¡de la Rosaura! También se pelearon Alberto Galíndez con doña María Gerez, Tito Acuña con Verónica Expósito y otra media docena de parejas. Una sombra oscura se asomaba sobre el pago, presagiando tiempos en los que una cólera irracional haría trizas la paz y la tranquilidad que venían reinando desde siempre. Es malo cuando en los ojos de todos asoma la maldición de una belleza irracional y se adueña de los espíritus inseguros ...