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ANIMALADA El perro nunca es parte de la familia

Champú para ellos

Solamente podría ser persona si un día Dios quisiera darle un alma e inteligencia

Hay varios tipos de familia, desde la familia tipo, con madre, padre, dos hijos, hasta la ensamblada de los tuyos, los míos, los nuestros, pasando por las monoparentales de madre o padre y un solo hijo, la ampliada en que también están incluidos otros parientes como abuelos, primos, tíos, sobrinos.
En ninguna forma de familia y para ningún sociólogo figura el perro. Porque se considera tal a la formada por gente, personas, cristianos, humanos o comoquiera que nos llamemos los bípedos implumes. Si estuvieran incluidos los animales también deberían contar los ácaros que viven por millones en nuestra casa, los antipáticos piojos que suelen traer de la escuela los niños, el loro, el gato, la tortuga.
No vale el hecho de que usted lo haya adoptado cuando era cachorrito, le haga comer lo que el veterinario le indique, le haya dado el biberón cuando era pequeño, lo vista, le compre juegos, golosinas, lo bañe con champú, lo lleve alzado para que no pise la tierra o le aguante sus berrinches. Seguirá siendo perro.
Solamente podría ser persona si un día Dios quisiera darle un alma e inteligencia. Pero olvídese, Dios anda seguramente resolviendo problemas más graves que el de alguien que invirtió las prioridades de la vida sólo porque un día se despertó medio turuleco y decidió que un pichicho era lo mejor para sosegar su ansiedad de compañía.
Cuanto más conozca a los perros, más quiera a la gente, amigo. Un perro no le regalará una palabra de aliento cuando la necesite, no le regalará el silencio comprensivo de los amigos, no le regalará el momento de un café compartido, no compartirá sus preferencias por un equipo de fútbol, no recitará el Martín Fierro, no le hará una oportuna visita. Un perro, como la palabra lo indica, tendrá en su vida una presencia de perros, no le pida más que eso.
Además, el perro no es prójimo, podrá ser muy bueno, muy atento, mover siempre la cola, recibirlo con alegría cuando llega cansado a la casa, pero siempre será un animal, ni siquiera llegará a ser medio cristiano o esa abominación del derecho moderno que los llama “personas no humanas”.
El mundo se ha convertido en los últimos tiempos en un lugar en que cada uno debe hacerse un lugarcito en cada día para luchar contra quienes quieren hacer de lo obvio un delito. Decir que hay dos sexos en la naturaleza está casi penado por ley. Explicar a los chicos el asunto de la semilla que papá puso en la mamá es un delito de lesa modernidad. Lo mismo con los perros, manifestar que no es que uno los quiera o no, sino que los sigue considerando animales y por lo mismo en un escalón por debajo de los hombres, es falta grave que podría llevarlo al ostracismo social.
Es posible que le sirva de oportuna compañía: hay gente que llega a la casa y enciende el aparato de la tele para no sentirse tan sola, hay otros que rezan, se miran el pupo, cocinan, hablan por teléfono, duermen, se rascan el coto, escriben cartas de amor, riegan las plantas, leen, sueñan. Y entre tantas actividades, hay muchos que crían un perro o varios.
El mundo se ha vuelto un lugar muy perverso, por un lado, hay muchos chicos con hambre, pidiendo alguito para comer en todas las calles de todas las ciudades del mundo y por el otro en las tiendas de mascotas venden champús para perros, cepillos de dientes, juguetes, biberones, comida, medicamentos, huesos de plástico o vaya uno a saber de qué, golosinas, ropa, calzado y hay para ellos hoteles, cementerios, peinadores, peluqueros, cuidadores, paseadores. Si de gastar plata se trata, mejor invertirla en un chico pobre que el día de mañana será útil a la humanidad, en vez de acicalar un animal con afeites lujosos y cosmética hedonista.
El amor se da entre gente y es un sentimiento recíproco, además. Usted no siente amor por su perro, como tampoco ama las empanadas, la mesa del comedor, el telefonito de mano, la calle de su casa o su barrio. Disculpe si la televisión le ha hecho creer que se siente amor por cosas pedestres, pero eso no es posible. Siente placer al comer empanadas, se acomoda bien en la mesa del comedor, tiene un telefonito que le es muy útil y jamás se descompuso, cree que su casa es agradable, acogedora, pero, ¿amor?, no amigo, eso solo se siente por Dios, por la Patria y por alguna gente. Tampoco por su perro, oiga, porque es un animal, ¿no le dije?
Disculpe si estas ideas deshilvanadas chocan contra su sistema de creencias, contra su vida o contra sus pensamientos más profundos. Sepa que lo respeto a usted, por ser persona y que jamás le tocaría un pelo para hacerle daño, pero si cree que su perro es su hermano, su primo, su esposa, su cuñado, no respeto su pensamiento.
Ahora, si quiere, insulte abajo todo lo que quiera. Para eso es este sitio, entre otras cosas.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Comparto tu opinión, Juan Manuel.
    Mucha gente ha ido perdiendo su capacidad de interactuar con otra gente, algo que requiere compromiso, renunciamiento, aceptación de posturas diferentes, además del disfrute de compañía y diversión, reemplazandolo falsamente por un teléfono celular y un perro.
    Hay tanta gente sola, necesitada y carenciada a la cual como humanos podríamos ayudar y brindar compasión y afecto, y sin embargo se deja a un lado por dar prioridad a las frivolidades de dedicar recursos y sentimiento casi exclusivamente a las mascotas.
    Para peor, en su afán de "humanizarlos" los privan de su necesidad natural de ser perros llevándolos a la cama, teniéndolos en los sillones, dándoles de comer en la mesa y criaándolos en el balcón de un departamento, al mismo tiempo que los castran, no los dejan ladrar y los tienen atados del cuello si es que por ahí los sacan fuera.

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  2. Jaja 🤣 en desacuerdo después fundamento el porqué .Juan Manuel nte hace empatado meterse con los hijos perro y gatos .
    No es solo un perro! Amigo o gato las sociedades tienden a tener menos hijos y estos animales como vos lo sabes dan amor incondicional cosa que el humano no lo hace ..
    Los códigos cambiaron de los humanos y la codicia reina .!!
    Ellos te dan amor incondicional. Alegría
    Y ésta demostrado que te aman y carecen de maldad!!
    Yo por experiencia propia prefiero ese amor incondicional a la compañía de un humano. Que hoy por hoy por interés o codicia es capaz de tanta perversidad!!
    Vos sabes eso perfecto 👌
    No te metas con mis bebes!!
    Jaja 🤣
    Maria lopez

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    Respuestas
    1. Creo que está todo dicho. El comentario no hace más que confirmar y reafirmar la opinión de Juan Manuel y mi comentario al respecto.
      Demasiados argumentos falaces y penosos en su concepción.
      1. Reemplazar hijos con perros y gatos?
      2. Los perros dan "amor"?
      3. Preferir el "amor" de un perro a la compañía de un humano?
      4. Lo que caracteriza a los humanos es interés, codicia y perversidad?
      5. Los perros y gatos son los"bebés" de las personas?

      Creo que está todo dicho, Juan.....tu artículo de hoy no podría ser más apropiado a las circunstancias, ni más vigente en sus planteos.

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  3. Digan lo que quieran, pero yo amo a mis pichichus. Los adoro como si fueran humanos. Y chau pichu.

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