Ir al contenido principal

1980 CALENDARIO NACIONAL Miguel

Eduardo Miguel

El 10 de octubre de 1980 muere Eduardo Miguel, político, gobernador de la provincia de Santiago del Estero entre 1958 y 1962


El 10 de octubre de 1980 murió Eduardo Miguel, político, gobernador de la provincia de Santiago del Estero entre 1958 y 1962. Había nacido en Loreto, en 1910.
De joven se afilió a la Unión Cívica Radical, y como tal fue concejal y diputado de la provincia en la década de 1930. Tuvo activa participación política contra el gobierno de Juan Domingo Perón.
Como seguidor de Arturo Frondizi cuando se creó la Unión Cívica Radical Intransigente, fue elegido gobernador de Santiago del Estero en 1958.​ En un noble gesto, reincorporó a todos los cesanteados por la Revolución Libertadora, a quienes se había acusado solamente de ser peronistas. 
(Se hablaba de un prócer poético santiagueño, en ese entonces funcionario de Educación que, poco tiempo antes de la gobernación de Miguel, cuando le preguntaban cómo le iba, respondía: “Tengo las manos cansadas las manos de tanto cesantear peronistas”).
Conocido entre sus seguidores como “El Tata Eduardo”, durante su gestión apareció en Santiago del Estero la organización guerrillera de los Uturuncos, con Félix Serravale, “El Puma”, a su frente, que ocupó la comisaría de Frías y luego, con un grupo de guerrilleros, entre los que había media docena de adolescentes, se fugó a los cerros Tucumán.
También durante su gobierno se empezó a reorganizar el sindicalismo peronista de la provincia y fue refundada la Confederación General Económica y el Frente Revolucionario Indoamericano y Popular, dirigido por el intelectual izquierdista Francisco René Santucho.​
Durante su gestión se inauguró el Hospital Regional de Santiago del Estero.​
Fue acusado por la prensa, dirigentes de la oposición y de su propio, de haber cometido el delito de enriquecimiento ilícito, pero jamás se probaron esas acusaciones.​
Cuando ganó el peronismo en la provincia, fue depuesto por una intervención federal ordenada por el presidente Frondizi. Luego se separó de la Unión Cívica Radical Intransigente y no fue parte del Movimiento de Integración y Desarrollo, que presidía Frondizi. Fundó el Movimiento Popular Unido de Santiago del Estero.
Su hijo Guillermo, diputado provincial por el Partido Justicialista en 1973, fue secuestrado y desaparecido por una fuerza policial, en noviembre de 1976.
Murió pobre e ignorado en Santiago del Estero, con solamente unos pocos amigos que le prestaron ayuda al final de su vida.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...