Ir al contenido principal

1907 ALMANAQUE MUNDIAL Paz

Víctor Paz Estenssoro

El 2 de octubre de 1907 nace Víctor Paz Estenssoro, abogado y político boliviano, presidente de su país en cuatro ocasiones


El 2 de octubre de 1907 nació Víctor Ángel Paz Estenssoro, en Tarija, Bolivia. Fue un abogado y político, Presidente de Bolivia en cuatro ocasiones (1952-1956, 1960-1964, de agosto a noviembre de 1964 y 1985-1989), murió el 7 de junio del 2001. Su liderazgo marcó hitos, como la Revolución Nacional de 1952, que transformó su país y lo consolidó como una de las figuras más importantes de la política hispanoamericana del siglo.
Nacido en Tarija, en una familia de terratenientes de origen gallego y vasco, creció en un ambiente rural que lo sensibilizó ante las injusticias sociales, especialmente hacia los campesinos. Su formación académica comenzó en Tarija, pero en 1921, la familia se trasladó a Oruro, donde completó la secundaria y vivió cerca de la realidad de la minería, lo cual influiría en su visión política.
Estudió derecho en la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz y se graduó en 1927, a los 20 años. Durante sus estudios, trabajó en diversos empleos, destacando su trabajo en la Cámara de Diputados, donde conoció de primera mano los abusos hacia los indígenas.
Al no tener éxito en el sector privado, comenzó su carrera en el servicio público, donde se complementó en varias funciones relacionadas con la economía, finanzas y tributación.
Al estallar la Guerra del Chaco (1932-1935), se alistó en el ejército y combatió en la batería Seleme, llegando a sargento. Durante la guerra, su pensamiento político se fue formando, influido por lecturas de autores como Marx y Trotsky.
Después de la guerra volvió a ocupar puestos en el Ministerio de Finanzas. Sin embargo, en 1937 se unió a la empresa minera Patiño Mines, lo que le permitió comprender el poder de la oligarquía minera en Bolivia. Este conocimiento lo motivó a involucrarse en la política, y en 1941 cofundó el Movimiento Nacionalista Revolucionario, partido del que sería líder durante casi cinco décadas.
Fue un actor clave en el gobierno de Gualberto Villarroel (1943-1946), cuando ejerció como ministro de Hacienda. Sin embargo, tras el derrocamiento y muerte de Villarroel, se exilió en Buenos Aires, donde vivió hasta su regreso a Bolivia en 1952. Ese año, el Movimiento lideró una revolución que cambió radicalmente el panorama político y económico del país. Ya como presidente, implementó reformas fundamentales: la nacionalización de las minas, la reforma agraria y el sufragio universal. También se impulsó la creación de la Central Obrera Boliviana y se promulgó un nuevo código educativo, que amplió el acceso a la educación.
Durante su segundo mandato (1960-1964), institucionalizó las reformas revolucionarias y promovió el desarrollo económico a través del Plan Decenal de Desarrollo y la reestructuración de la Corporación Minera de Bolivia. Mantuvo relaciones cercanas con Estados Unidos, especialmente con el presidente John Kennedy, buscando apoyo económico en medio de la Guerra Fría. En este período, impulsó proyectos para el desarrollo de Santa Cruz, fomentando la agricultura y la industria, y mejoró la infraestructura del país.
En 1964, tras ser reelegido, su vicepresidente, René Barrientos, lo derrocó en un golpe de Estado, obligándolo a exiliarse nuevamente, esta vez en Lima, Perú, donde enseñó en varias universidades. Regresó a Bolivia en los años setenta y, tras distanciarse del régimen de Hugo Banzer, fue exiliado por tercera vez. Durante este período, vivió en la Argentina, Estados Unidos y nuevamente en Perú, impartiendo clases en varias instituciones académicas.
Su regreso definitivo a la política ocurrió en 1985, cuando fue nuevamente electo presidente en un momento de crisis económica severa. Su gobierno se enfrentó a una hiperinflación que llegó a superar el 20.000 por ciento anual proyectado. Para combatirla, promulgó el Decreto Supremo 21060, que puso en marcha políticas neoliberales, como la liberalización del mercado, la reducción del gasto público y la privatización de empresas estatales. Esta reforma estabilizó la economía, pero trajo consigo un aumento del desempleo y la reducción de los salarios, lo que generó un fuerte rechazo social, especialmente entre los mineros y la Central Obrera Boliviana.
Pese a las críticas, la reforma económica se mantuvo vigente durante varias administraciones posteriores, convirtiéndose en la base del modelo económico boliviano hasta finales del siglo XX. Paz se retiró de la política en 1990, entregando el liderazgo del Movimiento a Gonzalo Sánchez de Lozada. Pasó sus últimos años en su hacienda en Tarija, afectado por problemas de salud, incluido el mal de Parkinson y complicaciones cardiovasculares.
Murió el 7 de junio de 2001, a los 93 años, en San Luis, Tarija, debido a un paro cardíaco tras una cirugía. Su herencia como uno de los líderes más importantes de la historia boliviana sigue siendo objeto de análisis y debate, particularmente por su papel en las dos grandes transformaciones que marcaron la historia reciente de Bolivia: la Revolución Nacional de 1952 y la reforma económica de 1985.
Su trayectoria estuvo marcada por el exilio en tres ocasiones y por una notable influencia en la política y economía de Bolivia. Pasó casi dos décadas exiliado en la Argentina, Perú y Estados Unidos. Durante sus períodos de exilio, trabajó como profesor y analista en diversas universidades, manteniendo siempre una mirada crítica sobre la situación boliviana e hispanoamericana.
Fue un estadista que dejó una huella profunda en la historia de Bolivia. Su liderazgo transformó el país, tanto en su faceta social y económica con la Revolución Nacional, como en su posterior ajuste liberal que permitió la estabilización económica, aunque con grandes costos sociales. es recordado como uno de los líderes más influyentes de Bolivia en el siglo XX, cuyo impacto en la política y la economía sigue siendo motivo de análisis y debate en la actualidad.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

VÍNCULO Traditio abre los seminarios de la Fraternidad San Pío X

Ceremonia religiosa de la Fraternidad Un documental muestra la vida cotidiana de los seminaristas en Europa y América sin centrarse en controversias externas Info Vaticana La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha estrenado el primer capítulo de Traditio, serie documental que abre al espectador las puertas de la vida interna de sus seminarios. Lejos de centrarse en polémicas eclesiales o debates canónicos, esta primera entrega pone el foco en el sacerdocio y en quienes se preparan para recibirlo, mostrando con una extraordinaria calidad cinematográfica el día a día de la formación sacerdotal tradicional. Durante más de una hora, el documental acompaña a varios seminaristas y diáconos en distintos momentos de su camino hacia la ordenación. La narración transcurre principalmente entre el Seminario Internacional San Pío X de Écône, en el cantón suizo del Valais, cuna histórica de la Fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre; el Seminario Nuestra Señora Corredentora de La Reja, en la p...

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

1991 AGENDA BANDEÑA Teatro

Oreste Pereyra fue uno de los que saludó la inauguración El 8 de junio de 1991 se inaugura el teatro municipal de La Banda, en un acto con bombos y platillos El 8 de junio de 1991 se inauguró el teatro municipal de La Banda. Se hizo en la oportunidad, un acto con bombos y platillos, que incluyó un festival artístico de danzas argentinas, a cargo de la escuela Latinoamericana, dirigida por Mercedes Ballerini de Messad. La incuria municipal de varios gobiernos que pasaron por la calle 25 de Mayo de la vecina ciudad, convirtió este orgullo bandeño en un recuerdo que a veces regresa con el viento de la nostalgia. De todas maneras, es bueno recordar que la sala tenía una capacidad de 283 butacas y un escenario de 82 metros cuadrados; equipo de sonido propio: un multicanal con dos bandejas profesionales de 100 vatios de salid por canal y capacidad para ocho micrófonos. Tenía, asimismo, un equipo de proyección para películas de 8 y 16 milímetros y un proyector de diapositivas. Además, contaba...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

MEMORIA El perdido mundo de las noticias

"Redacción", acuarela de Raúl Cisterna Descuajeringado retrato de una profesión precaria, poderosa y caótica que sobrevivía gracias al oficio y al idealismo Hoy se festeja en la argentina el día de los periodistas. Usté disculpe, pero esta será una nota medio descuajeringada, sólo para que tenga destellos de ese trabajo. Antaño era un tipo que muchas veces tenía este oficio como segundo empleo, mal pago, precario y con una alta dosis de idealismo. Antes de que las academias de comunicación social intentaran lavarle la cara, convirtiéndolo en una profesión descafeinada, el cronista tenía que batallar en varios frentes. En la calle debía adelantarse a otros que estaban buscando lo mismo, de policiales a política, pasando por espectáculos o sociales. Después, al volver a la redacción, quizás convencer a un jefe de su relevancia. O hablar con el dueño, cuyos intereses eran contrarios a la información. Qué problema. También importaba dónde ubicar el artículo. No era lo mismo arrib...