Ir al contenido principal

ATENCIÓN Frases célebres de Sarmiento

Los dichos del sanjuanino

Las palabras del sanjuanino, en muchos casos vienen a desmentir, en primera persona, lo que dicen quienes lo alaban y lo elevaron al procerato nacional

El gaucho argentino. “Se nos habla de gauchos… La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer, útil al país. la sangre de esta chusma criolla, incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos”. (Carta a Mitre, 20 de septiembre de 1861 y “El Nacional”, 3 de febrero de 1857).
La masa popular. “Tengo odio a la barbarie popular… La chusma y el pueblo gaucho nos es hostil… Mientras haya chiripá no habrá ciudadanos. ¿Son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad? El poncho, el chiripá y el rancho son de origen salvaje y crean una división entre la sociedad culta y el pueblo, haciendo que los cristianos se degraden… Usted tendrá la gloria de restablecer en toda la República el predomino de la clase culta, anulando el levantamiento de las masas”. (En Buenos Aires, 1853. Carta a Mitre el 24 de septiembre de 1861. En Estados Unidos, 1865).
San Martín. “Anciano abatido y ajado, débil de juicio, su ánimo se ofusca y exalta… Fastidiado estoy de los grandes hombres que he visto. Hace tiempo que me tienen cansado los héroes sudamericanos, personajes fabulosos todos… La expatriación de San Martín fue una expiación. Sus violencias se han levantado contra él y lo han anonadado… Pesan sobre él ejecuciones clandestinas… Dejemos de ser panegiristas de cuanta maldad se ha cometido. San Martín, castigado por la opinión, expulsado para siempre de la América, olvidado por veinte años, es una digna y útil lección”. (Año 1845. La Crónica, 26 de diciembre de 1853. Carta a Alberdi, 19 de julio de 1852. Y año 1885).
El indio americano. “¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría a colgar a ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande, porque así son todos. Se les debe exterminar si siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. (El Progreso, 27 de septiembre de 1844. El Nacional, 19 de mayo de 1855. 25 de noviembre de 1878 y 8 de febrero de 1879).
Masacre patriótica. “Necesitamos entrar por la fuerza en la nación, la guerra sí es necesaria…”. (año 1861) “Los sublevados serán todos ahorcados, oficiales y soldados en cualquier número que sean” (año 1868). “Es preciso emplear el terror para triunfar, debe darse muerte a todos los prisioneros y a todos los enemigos. Todos los medios de obrar son buenos y deben emplearse sin vacilación alguna, imitando a los jacobinos de la época de Robespierre” (año 1844). A los que no reconozcan a Paz debiera mandarlos ahorcar y no fusilar o degollar. Este es el medio de imponer en los ánimos mayor idea de autoridad” (año 1845). “Hemos jurado con Sarmiento que ni uno solo ha de quedar vivo... (Mitre en 1852).
Democracia sanguinaria. La muerte del gobernador Benavidez “es acción santa sobre un notorio malvado. ¡Dios sea loado!” (El Nacional, 23 de octubre de 1851). “Acabé con el Chacho (el general Vicente Peñaloza). He aplaudido la medida precisamente por la forma. Sin cortarle la cabeza a ese pícaro, las chusmas no se habrían aquietado”. (Carta a Mitre, 18 de noviembre de 1863). “Córteles la cabeza y déjelas de muestra en el camino” (Carta a Arredondo, 12 de abril de 1873). “Si el coronel Sandes mata gente (en las provincias), cállense la boca. Son animales bípedos de tan perversa condición (esos provincianos que defienden sus autonomías), que no sé qué se obtenga con tratarlos mejor” (Informe a Mitre, 1863). El fusilamiento en masa de un batallón correntino: “Brillante conducta”. A los sublevados entrerrianos en 1868: “Proceda a diezmarlos, pasando por las armas a los que les toque en suerte”. El degüello de Santa Coloma: “Acto de que gusté” (año 1852). Asesinato del gobernador Virasoro que él instigó desde Buenos Aires: “San Juan tenía derecho a deshacerse de su tirano” (año 1860).
La patria. “Los argentinos residentes en Chile, pierden desde hoy su nacionalidad. Chile es nuestra patria querida. Para Chile debemos vivir. En esta nueva afección deben ahogarse todas las antiguas afecciones nacionales” (El Progreso, 11 de noviembre de 1843). “Fui chileno señores, os consta a todos” (5 de abril de 1884).
Los universitarios. “Si algo habría que hacer por el interés público, sería tratar de contener el desarrollo de las universidades… En las ciudades argentinas se han acumulado jóvenes que salen de las universidades y se han visto en todas las perturbaciones electorales… Son jóvenes y necesitan coligarse en algo porque se han inutilizado para el comercio y la industria. La apelación de ´doctor´ contribuye a pervertirles el juicio… El proyecto de anexar colegios nacionales a las universidades es ruinoso y malo pues contribuirá a perturbar la cabeza de los estudiantes secundarios e inutilizarlos para la vida real que no es la de las universidades ni de los doctores. La educación universitaria no interesa a la nación ni interesa a la comunidad del país… Generalmente, en todo el mundo las universidades son realmente libres. Nada tiene que ver ni el Estado ni nadie con las universidades” (Senado nacional 27 de julio de 1878 y 19 de septiembre de 1878).
La Patagonia Austral. “He contribuido con mis escritos aconsejando con tesón al gobierno chileno a dar aquel paso… El gobierno argentino, engañado por una falsa gloria, provoca una cuestión ociosa que no merece cambiar dos notas. Para Buenos Aires, tal posesión es inútil. Magallanes pertenece a Chile y tal vez toda la Patagonia… No se me ocurre, después de mis demostraciones cómo se atreve el gobierno de Buenos Aires a sostener ni mentar siquiera sus derechos. Ni sombra ni pretexto de controversia le queda” (El Progreso, 11 al 18 de noviembre de 1842 y La Crónica, 11 de marzo y 4 de agosto de 1849). “Es una tierra desértica, frígida e inútil. No vale la pena gastar un barril de pólvora en su defensa. ¿Por qué obstinarse en llevar adelante una ocupación nominal?” (1868. 30 de mayo de 1881 y El Nacional 19 de julio de 1878).
Colonias extranjeras. La Inglaterra se estaciona en las Malvinas. Seamos francos: esta invasión es útil a la civilización y al progreso” (El Progreso, 18 de noviembre de 1842). Propicia una colonia yanqui en San Juan y otra en El Chaco hasta convertirse en colonias norteamericanas de habla inglesa (años 1866 y 1868), “porque Estados Unidos es el único país culto que existe sobre la Tierra, España en cambio, es inculta y bárbara. En trescientos años no ha habido en ella un hombre que piense… Europa ha concluido su misión en la historia de la humanidad”. También se lamenta de que hayamos vencido a los ingleses en las invasiones (Tomo 4, página 12 de sus obras completas).
El pueblo paraguayo. “Estamos por dudar de que exista el Paraguay. Descendientes de razas guaraníes, indios salvajes y esclavos que obran por instinto a falta de razón. En ellos se perpetúa la barbarie primitiva y colonial. Son unos perros ignorantes, de los cuales ya han muerto ciento cincuenta mil. Su avance, capitaneados por descendientes degenerados de españoles, traería la detención de todo progreso y un retroceso a la barbarie... Al frenético, idiota, bruto y feroz borracho Solano López lo acompañan miles de animales que le obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho mártir a todo el pueblo guaraní. Era preciso purgar la tierra de toda esta excrecencia humana, raza perdida de cuyo contagio hay que librarse (año 1866 y diciembre de 1869).
Modelo de estudiante. “La plana (libreta escolar), era abominablemente mala, tenía notas de policía (conducta deficiente), había llegado tarde, me escabullía sin licencia (rabonas), y otras diabluras con que me desquitaba del aburrimiento”. (Mi Defensa, 1843).
Libertad de sufragio. “Después de la caída de Rosas, Buenos Aires fue educada en la práctica de la libertad por demagogos. El fraude, la falsificación de las urnas electorales, vienen de 1852 por los comicios organizados por Mitre. Después de 20 años de este sistema, Mitre se ha quedado solo en la República con sus paniaguados. En Buenos Aires hay tal libertad de sufragio que ni a palos harán que el pueblo concurra a elecciones”. (Año 1872, cuando era presidente).
Artigas. “Artigas es un bandido, un bárbaro terrorista, jefe de bandoleros, salteador, contrabandista, endurecido en la rapiña, incivil, extraño a todo sentimiento de patriotismo, famoso vándalo, ignorante, rudo, monstruo sediento de pillaje, sucio y sangriento ídolo con chiripá. Este salvaje animal que enchalecaba hombres con cuero freso, lleva por séquito inseparable el degüello y la devastación”. (Tomo 17, páginas 87 y 92. Tomo 15, página 349. Tomo 38, página 280).
Religión. “Franklin en moral, avanza sobre la moral misma de Jesucristo” (1 de enero de 1886). Después de manifestar su incredulidad respecto a varios dogmas y haber escrito contra el Papa, los jesuitas y los católicos, dice las congregaciones docentes: “Los frailes y monjas se apoderan de la educación para embrutecer a nuestros niños… Ignorantes por principios, fanáticos que matan la civilización; emigrantes confabulados y recua de mujeres: basura de Europa, son la filoxera y el cardo negro de la pampa, hierba dañina que es preciso extirpar”. (Febrero de 1883).
El libro Facundo. “Los muchos errores que contiene son una de las causas de su popularidad”. (La Crónica, 26 de diciembre de 1853). Lleno de inexactitudes a designio a veces”. (Carta a Paz, 22 de diciembre de 1845). “Cada página revela la precipitación con que ha sido escrito”. (Recuerdos de Provincia). “Sin documentación en la mano y ejecutado con propósitos de acción inmediata”. (Carta a Valentín Alsina, 7 de abril de 1851).
Congreso de Tucumán. “Formado en su mayoría por curas de aldea, ignorantes de la historia contemporánea. Era un niño que declara la independencia. Era para lo único que le alcanzaban las fuerzas, pues no se necesita inteligencia ni ciencia para emanciparse y constituirse una fracción de pueblo independiente de otra”. (Tomo 48, páginas 103 y 302 de las Obras Completas).
Sembrador de escuelas. En Buenos Aires sólo logré fundar dos escuelas”. (Carta a Mann, 15 de mayo de 1866). “De treinta jóvenes que era la dotación de la Escuela de Preceptores que dirigía en Chile, 28 fueron expulsados”. (El monitor, 15 de agosto de 1852). “En Santa Rosa de Chile fui maestro de escuela, no habiéndolo sido antes ni después” (8 de abril de 1884). “En la ciudad de Buenos Aires sólo se han construido dos edificios de escuelas en estos veinte años” (de 1858 a 1878). “Mientras tanto no se intenta nada. En la única escuela normal de varones, el 95 por ciento son ineptos, el 30 por ciento debió ser expulsado y el resto sólo concurre por el aliciente del viático con que se premia su asistencia a clase. De las dos escuelas de mujeres se debió suprimir una”. (Informe de 1878).
Palabra de honor. “Si miento lo hago como don de familia, con la naturalidad y la sencillez de la verdad”. (Carta a Manuel García, 28 de octubre de 1868).
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Eran otras épocas, otras circunstancias y otras visiones. Si es por frases, hay otros cientos que reflejan su convicción para lograr el desarrollo del país. Hay que tener cuidado con los juicios de presentismo. Por otra parte, lo que realmente cuentan son las obras y los hechos.
    "Lo que uno hace, no lo que siente, piensa, o cree, es la medida universal de su conducta"
    Benjamin Leeming

    ResponderEliminar
  2. Hoy son otros tiempos, claro en los que necesitamos coherencia y respeto
    No sostener el pensamiento con la acción me parece psquiátrico

    ResponderEliminar
  3. Porqué eliminaste mis discidencias sobre las transcripciones y jucios que hacías sobre Sarmiento?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

1895 CALENDARIO NACIONAL Pinedo

Federico Pinedo El 24 de abril de 1895 nace Federico Pinedo, abogado y figura influyente de la economía y la política argentina El 24 de abril de 1895 nació Federico Pinedo en Buenos Aires. Fue una de las figuras más influyentes de la economía y la política argentina del siglo XX. Vio la luz en el seno de una familia patricia porteña, cursó estudios de Derecho, transitó del socialismo al liberalismo conservador, ocupó el Ministerio de Hacienda en épocas de profunda crisis, impulsó la fundación del Banco Central, aplicó políticas de austeridad y renegociación de deudas, y dejó una extensa obra escrita que sigue siendo referencia obligada en materia económica. Murió en Buenos Aires el 10 de septiembre de 1971. Llegó al mundo en una casa de la calle Florida, en pleno centro de la capital. Su padre, Federico Guillermo Pinedo, había sido intendente municipal y legislador, mientras que su madre, Magdalena Hilaria María Saavedra, provenía de un linaje ilustre que incluía al general Agustín Ma...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

Divertimento erótico

Ilustración Carmen Jodra Un gemido doliente entre la alheña, un rítmico suspiro en el helecho, musgo y pluma por sábana del lecho, por dosel hoja, por almohada peña, y la lujuria tiene como seña violar mujeres y violar derecho y ley y norma, y un hermoso pecho sabe el pecado y el pecado enseña. Trasciende de la fronda un olor suave a sagrados ungüentos, y una queda música, contenida y cadenciosa, y el blanco cuerpo de la bella ave, y el blanco cuerpo de la bella Leda, bajo el peso del cisne temblorosa. Ramírez de Velasco®

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...