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CHACO Elisa Carrió juró acatamiento a los militares

Cuando Macri era un corrupto

Si fuera legal y socialmente admitido, muchos políticos se batirían a duelo contra quienes piensan distinto


No me cae bien ese Javier Milei, me parece un tipo arrogante, maleducado, mentiroso. Sabe que más de la mitad de lo que promete, si llega a ganar, no lo cumplirá. Un tipo peligroso, como Jair Bolsonaro, Donald Trump, Mauricio Macri o cualquiera de esos Mesías, para quienes todos los problemas tienen soluciones fáciles, mágicas. Pero, en fin, ahí está. Dice que se presentará como candidato a Presidente en las próximas elecciones y, puesto en la gatera, es factible que pierda o que gane.
El sistema obliga a los argentinos a acatar ciertos requisitos y una vez cumplidos, están habilitados para presentarse como candidatos. No son trámites fáciles y por eso no se presenta una multitud de postulantes sino sólo un puñado, de los cuales, en cada elección siempre dos o tres tienen posibilidades de ganar. El resto se somete a la voluntad de las urnas por convicción política, porque cree que tiene mejores propuestas que el resto y porque piensa que, en una de esas, puede dar el batacazo.
El genocidio es uno de los peores crímenes descritos por el derecho penal. Ha sido definido como la aniquilación o exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos. Es decir, se mata a otros seres humanos simplemente porque no se quiere que se reproduzcan. La muerte le llega a un grupo racial, político o religioso, no por algún acto que haya cometido y ni siquiera por su pensamiento sobre tal o cual asunto, sino por ser lo que es. Se trata, a todas luces, de un delito aberrante. Como el que sufrieron cien millones de católicos durante el siglo XX, solamente por profesar la fe en Nuestro Señor Jesucristo. Estremecedor, ¿no cree?
Bueno, la política argentina es, a veces, un conjunto de desmesuras y sinsentidos tan grande que a pocos llaman la atención, a nadie alarman. Entre tantas palabras huecas, vanas, altisonantes y mediocres, algunas declaraciones pasan de largo y se pierden en el éter, en el vacío. Son ruido que alguien hizo con la boca, nada más que eso.
La chaqueña y colaboradora del Proceso Elisa María Avelina Carrió, dijo hace algunos días, según transcriben algunos diarios: “Yo creo que, con esto del tráfico de órganos, si votás a Milei, votás a un genocida”. El otro había dicho, palabras más, palabras menos, que "derogaría la prohibición de venta de órganos", porque "hay estudios en Estados Unidos que indican que, si dejaras esos mercados libres, funcionarían muchísimo mejor y tendrían menos problemas".
Si Milei se presenta a elecciones, los argentinos tienen dos opciones, lo votan sí o no. Para afirmar que es un genocida hay que presentarse con pruebas en la justicia, porque es calumnia muy grave. Si Elisa Carrió sabe que Milei ha cometido algún delito que la Justicia ignora, haría bien en denunciarlo ante una fiscalía e inhabilitarlo como futuro candidato, si es que tal acción es posible.
De otra manera nos estaría tomando por estúpidos. Los argentinos suponemos que, más allá de sus ideas, opiniones, gustos o iniciativas, los candidatos que se presentarán en las próximas elecciones son gente de bien. Algunos nos parecerán mejores, otros peores, pero ninguno es delincuente y menos de una envergadura tal como para que la justicia lo investigue siquiera por haber cometido o tener intenciones de cometer genocidio.
Sin ir más lejos, no hace mucho se debatió en el Congreso una ley que permite a los médicos matar a los chicos en la panza de la madre. Muchos se involucraron en el debate, se discutieron las ideas de unos y otros, hubo argumentos de los dos lados, pero nadie acusó a quienes pensaban distinto, de ser esto o aquello.
Ahora esta señora nos amonesta: si votas a Fulano votas a un genocida. Ella fue Fiscal de Estado de la provincia del Chaco, desde el 1978 a 1980 (nombrada por el interventor militar Antonio Facundo Serrano, durante el régimen de Jorge Rafael Videla) y no lo digo yo, sino Wikipedia, y nunca lo negó. Juró por los estatutos del Proceso de Reorganización Nacional cuando fue secretaria del Superior Tribunal de Justicia del Chaco, nombrada en ese cargo por el general Roberto Viola, dictador de la Argentina, con rango de juez de Cámara, en 1980 y también durante la dictadura militar, fue designada como secretaria de la Procuración del Superior Tribunal de Justicia del Chaco.
La señora Carrió fue colaboradora expresa del Proceso de Reorganización Nacional, encabezado por militares condenados luego, por haber matado gente por ser de un partido político determinado, por tener un pensamiento distinto. Videla murió preso, condenado por genocida, ¿debemos suponer que ella también lo es?
Fue funcionaria judicial, no la nombraron empleada categoría 12, a esa altura de su vida era abogada, debió haber sabido, en ese momento, las acusaciones que pensaban contra quienes la pusieron en semejantes cargos. O al menos mostrar  público arrepentimiento por haber, de alguna manera, apoyado aquellas atrocidades.
Las acusaciones que destila el rencor de esta señora no hacen más que enturbiar la ya de por sí oscura política argentina, surcada por el odio personal a quienes piensan de otra manera. Si el duelo fuera una práctica legal y socialmente admitida, es casi seguro que todos los días habría varios cruzando espadas o midiendo cinco pasos para pegarse mutuamente un balazo. Y ella sería la primera espadachín, obviamente,  intentando matar a quienes no creen en lo mismo.
Por suerte la conocemos bien, sabemos cómo destila su fobia contra quienes tienen un pensamiento distinto al suyo y de qué manera siguen sus palabras, con fruición, miles de argentinos a quienes les encanta el pensamiento mágico de estos personajes que han hecho de la Argentina un país al margen del mundo.
Repito, no me gusta ese Milei, obviamente no lo votaré, pero me gusta menos esa gente que escupe aborrecimiento contra quien piensa de otra forma.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Tengo entendido que esta señora pertenece al partido que juzgó y condenó al gobierno militar de entonces. También tengo entendido que después vino el partido que vos votas y los indultó.
    Tener una preferencia política manifiesta impone un particular desafío a un columnista de opinión, porque se hace muy difícil ser imparcial y obliga a un mayor esfuerzo para mantener un balance.
    El artículo tiene buenos puntos y argumentos válidos, pero está sembrado de comentarios al margen que no aportan al tema, que lo destiñen y le quitan relevancia.
    Prefiero tus artículos costumbristas. Creo que es el ámbito donde mejor expresas tus ideas.

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    Respuestas
    1. No sé a qué te refieres cuando dices "el partido que vos votas".¿Acaso has visto a quién voto?, ¿hay cámaras escondidas o me perdí de algo?

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  2. Creo que la idea es dar la opinión de uno no matar al mensajero o indicar lo que debería escribir un periodista
    Buen artículo no sabia lo de que era fiscal
    Gracias por la información.
    Arq. Maria a lopez ramos

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  3. Después escribo lo que yo opino mejor ya que estoy con obreros
    Arq Maria lopez

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  4. ¿ Bolsonaro, Trump y Macri, que se presentan como Mesías ? Que mezcolanza. A Macri cuando le mojaron la oreja fundó un partido político, el PRO, con el cual ganó las elecciones a jefe de gobierno de la ciudad Capital, luego por iniciativa de él formó un frente para competir por la presidencia y ganó también. Fue CONSTRUYENDO DESDE ABAJO.

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  5. Aaaaaaa y no logro encontrar donde mataron en el siglo pasado a ¡¡¡ 100.000.000 de cristianos. Comprendo que se pretenda ganarle al genocidio de judíos, pero la cifra me resulta extravagante.

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  6. No fueron solo cristianos, y fueron más de 100 millones. Aunque como en otros casos hay quienes defienden que fueron menos como si matar a 90 millones fuera aceptable.
    No sé cuanto habrá investigado, pero hay numerosa bibliografía sobre el tema. Claro que hay que buscar más allá de wikipedia.
    Hay libros sobre los genocidios de Stalin, sobre la hambruna roja de Ucrania, sobre los Gulags, puede leer a Solzhenitsyn para el caso.
    Puede leer sobre El Gran Salto Adelante de Mao y los 60 millones que murieron. Puede leer sobre Pol Pot en Camboya y los 3 millones que se cargó. Y después están los peses chicos que completan la lista, Corea del Norte, Vietnam, Laos, Etiopía, Cuba, Nicaragua, Perú, La Argentina, Chile, y donde sea que se intentó hacer funcionar al socialismo comunista.
    Solo hay que saber, o querer, buscar. Encontrará material para leer hasta el final de sus días.

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  7. Sarasas, puras sarasas. Como si los asesinatos de Stalin, Mao, etc, hubiesen sido dirigidos especificamente a los cristianos. No es así. Fue una lucha por el poder y como tal los asesinatos correspondieron a los que consideraron enemigos. Que hubo cristianos, sin duda, como de Mahometanos. Las hambrunas principalmente en Ucrania, fue porque el régimen les requisó los cereales a los campesinos, no por cuestiones religiosas. Tenés que leer bibligragias de Stalin y Mao y verás que los mismos no manifestaron animaversión por los cristianos en particular. Entendían de acuerdo a Carlos Marx, que "la religión es el opio de los pueblos", por lo que la prohibieron.

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  8. Para aclarar, porque veo que no se analiza lo que se lee. Alguien dijo que mataron 100millones de cristianos. Aclaré que no sólo fueron cristianos, pero nadie dijo que los mataron "por ser cristianos". La población rural rusa y ucraniana es mayormente cristiana ortodoxa, por lo que millones de cristianos definitivamente fueron muertos. Pero no por su condición de cristianos sino principalmente por ser considerados parte de la burguesía o por el hambre que se desencadenó al eliminar a todos los agricultores supuestamente burgueses. Obviamente que en el resto de los casos, como en la China de Mao, seguramente fueron más bien budistas o taoistas, pero tampoco los mataron por eso.
    Antes de usar términos peyorativo para disputar opiniones, sugiero ejercitarse en comprensión de textos. Es lo que nos enseñaban en la primaria.

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