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Barack Obama |
Ser Presidente no significa que se usará cualquier dispositivo, incluso el de Estados Unidos debe cumplir las reglas, aunque a veces logra imponerse
Por Eduardo Marín
En Xataka Móvil
Si creía que los poderosos del mundo, líderes de naciones y políticos con mucha influencia pueden usar cualquier celular, desengáñate, no es así. Los presidentes deben seguir protocolos de seguridad, y a veces eso impide que puedan usar el celular que quieren, o incluso tener wifi en las sedes de gobierno.
El presidente de los Estados Unidos no es la excepción. Quien ocupe la Oficina Oval de la Casa Blanca no puede usar cualquier smartphone, y hace algunos años la residencia presidencial ni siquiera tenía wifi. Esto cambió durante el gobierno de Obama, pero es un hecho que mientras la tecnología avanza, surgen más riesgos de seguridad que deben tomar en cuenta las agencias de seguridad gubernamental, en especial si se trata del celular que lleva el presidente en el bolsillo.
En el 2009 y muchos tenían un BlackBerry. En aquel entonces era el móvil más aspiracional, todos querían un BlackBerry, y Obama no era la excepción. El presidente número 44 de los Estados Unidos aparentemente es un fanático de la tecnología, y cuando llegó a la Casa Blanca no quiso separarse de su BlackBerry. Los expertos en seguridad de su gobierno querían quitárselo, pero logró conservarlo para mantenerse en contacto con seres queridos, amigos y algunos funcionarios de su gobierno.
Antes de Obama, aunque muchos ya se habían acostumbrado al uso de los móviles, los presidentes norteamericanos no los necesitaban. En cualquier momento podían pedirle a alguien que le facilitara una línea segura para hacer una llamada. Esto disminuía el riesgo de seguridad, todo pasaba por los canales oficiales seguros.
La idea era evitar posibles hackeos e intrusos, cibercriminales y espías. Con los móviles personales y las tablets, ese riesgo aumentaba.
No obstante, aunque Obama usaba su BlackBerry para comunicarse con sus amigos, para hacer llamadas usaba otro dispositivo llamado Selectra Edge, con sistema operativo Windows Mobile, diseñado para ser resistente y seguro. Aun así, el personal de Obama revisaba su BlackBerry cada 30 días para verificar que no estuviera comprometido.
Obama, como fanático de la tecnología, también quiso tener un iPad, después de que Steve Jobs lo presentara al mundo en el 2010. El presidente logró convencer (o quizás imponer) a los expertos de seguridad en su gobierno que le permitieran tener uno, eso sí, se trataba de una versión modificada del iPad, más segura. En muchas ocasiones se fotografió al presidente junto a su iPad en la Casa Blanca y en distintos acontecimientos.
Esos mismos riesgos de seguridad impedían que en la Casa Blanca hubiera wifi, pero eso cambió y la residencia presidencial obtuvo una conexión, aunque su funcionamiento en aquel entonces no era perfecto, según un reportaje de la BBC.
Mientras Obama tenía su BlackBerry y su iPad, Donald Trump tiene su iPhone. O, mejor dicho, múltiples iPhone. El expresidente de los Estados Unidos utilizó durante su gobierno móviles de Apple que eran reemplazados cada varios meses, según un reportaje. Después de todo, Trump siempre ha sido un usuario asiduo de las redes sociales: durante su presidencia frecuentaba Twitter, hoy publica en otra plataforma.
En el caso de Joe Biden, en distintas ocasiones se ha visto al presidente usando un Apple Watch, por lo que se supone que usa un iPhone, aunque se desconoce el modelo.
De cualquier modo, los riesgos de seguridad son un problema real para los políticos y jefes de estado, y no está limitado a sus móviles, según Bruce Schneier, profesor de Harvard Kennedy School, en declaraciones a la BBC: "No hay posibilidad de que los líderes mundiales no estén en la mira de los hackers]. Ya sea tu móvil, tu nevera, tu termostato, tus juguetes o tu coche, todas estas cosas son vulnerables a ser hackeadas. Todo se está convirtiendo en un ordenador, y los ordenadores son vulnerables".
©Xataka Móvil
Esta nota tiene que leerla el expresidente Fernández, para que aumente su acervo cultural.
ResponderEliminarEvidentemente, parece que la regla aplica sólo a los poderosos del mundo, líderes de naciones y políticos con mucha influencia. Como sugiere el artículo.
ResponderEliminarAh....y Biden tiene un smart watch que alguien le puso solo para poder confirmar que el corazón le sigue latiendo. No hay tal i-pad.....no tiene idea de lo que es.