Ir al contenido principal

POLÍTICA Por quién votar en la próxima elección: consejos

Hagan su juego, señores

Como quien hace su aporte, esta página hace el suyo para el debate presidencial del año que viene

Un buen día le piden que sea capo máximo del supermercado Vea o del Hiper Libertad, pongalé. Usted acepta, le han dado poder de decisión, entonces llama a uno o dos amigos que, como tuvieron un almacén algo saben, pone un nuevo contador, y listo. Hará pocos cambios, quizás llame más productores locales a exponer sus cosas o publicite de otra manera las ofertas o agrande las góndolas un cachito. Detalles.
Suponga que en vez de Vea, le ofrecen el maxi quiosco de la esquina de su casa. Está hecho un despelote, sólo el dueño encuentra las galletitas, hay cucarachas por todas partes, la heladera pierde agua y para peor, está debiendo un año y medio de alquileres y un fangote a los proveedores. Es obvio que en este caso debe ofrecer alternativas drásticas para sacar adelante el boliche. En una de esas, por un tiempo, no le convenga vender gaseosas, o deba abrir toda la noche. Y capaz que está proponiendo macanas, porque, aunque sabe mucho de quioscos, porque toda su vida compró caramelos, no entiende un soto de ese negocio.
Hay países que, con todas las complejidades del mundo moderno, se manejan casi diríamos con piloto automático. Llega un presidente y debe dar dos o tres golpes de timón para corregir el rumbo. Todo funciona bien, gana las elecciones, cuando se hace cargo alguien le indica como se maneja la botonera y chau, se dedica a gobernar.
(Primer desvío. Hipólito Yrigoyen se pasa la vida luchando contra el régimen, al que califica de “falaz y descreído”. En 1916 le tienen que rogar varias veces para que acepte ser candidato. Hay quienes dicen que lo hace por cálculo, otros sostienen que sabía que había perdido la guerra contra el régimen —que no ha sido derrotado hasta hoy— y no le queda más remedio que aceptar, por eso su programa de gobierno es lacónico, cumplir la Constitución).
En Estados Unidos fueron presidentes, entre otros, un manisero, un actor no muy bueno, un alcohólico anónimo, uno que compró el Nobel de la Paz (de otra manera no se entiende, porque hizo guerras como todos los anteriores y mantuvo presos injustos en Guantánamo, entre otras iniquidades), un empresario con deudas dudosas y acostumbrado a tocar el culo a las secretarias, y todo anduvo más o menos. Está bien, es algo exagerada la lista, pero hágala valer, por favor. Eso es Estados Unidos, Canadá, Suecia, Dinamarca, Suiza, Alemania y pongalé docena y media de países más.
(Segundo desvío. Juan Perón dice que no es un político, no es un estadista, él es un conductor, es decir un hombre que ha estudiado para llevar a sus subordinados al triunfo. En la política el triunfo se obtiene en las urnas; el peronismo es experto en ganar elecciones, pero no le pidan mucho más).
Nosotros somos el maxi quiosco de la esquina. Estamos casi fundidos, tenemos deudas por todos lados, no le vendemos ni al loro, comprar se nos hace cada vez más difícil, casi nadie nos da crédito. Estamos en una situación complejísima, si se toca algo de un anaquel (los planes sociales, la extracción de petróleo, cualquier cosa), se desbalancean los estantes y se viene todo el escaparate abajo, si se modifica un cachito el mostrador se caen al suelo los caramelos. Y así con todo.
(Tercer desvío. Gran parte del triunfo electoral de Arturo Frondizi se debe a su libro “Política y Petróleo”. Pero cuando llega a la presidencia se da con que no es conveniente aplicar sus ideas. Recula y hace lo contrario: era lo más conveniente para los intereses de la Argentina. Entre sus convicciones y la verdad, elige la realidad).
Estamos en una situación gravísima y, para peor, casi nadie sabe cómo se ven las cosas del otro lado del mostrador porque es un club muy chiquito el de quienes miraron las cosas desde Olivos, para decirlo más clarito. Miente un candidato si dice qué va a hacer exactamente cuando llegue a la presidencia. Desde los que sostienen que suprimirán el Banco Central y saben cómo hacer para terminar con los planes sociales con un sistema indoloro hasta los que dicen saber las soluciones para bajar la inflación, mejorar la seguridad, terminar con los paros de maestros, aquietar el drama del transporte o producir cualquier cosa.
(Cuarto desvío. Arturo Illia sostiene que, si lo eligen presidente, anulará los contratos petroleros firmados por sus antecesores. No convenía anularlos, se perdería mucha información y dinero en caso de hacerlo. Los anula, ha dado su palabra y la cumple).
La verdad es que todos los posibles candidatos, se postulan con recetas mágicas, suben al escenario con una galera, una varita, una paloma, creyendo que nos van a engañar. Cada vez que salen en la tele nosotros nos hacemos los de creerles. A algunos televidentes y también a presentadores les pagan para que digan: “¡Es magia!”. Pero todos sabemos que son solamente cuentos y juegos bonitos para la tribuna. Trucos.
(Quinto y ¡uf!, último desvío. Carlos Menem no tiene idea de lo qué hará si lo eligen presidente, lo sabe él, lo saben sus simpatizantes lo saben el país y el mundo. Promete “¡Síganme!, no los voy a defraudar”. Luego, por supuesto, hace lo que se le canta la gana, es su promesa).
Algunos, al parecer, tuvieron una visión de lo que había al otro lado del poder. Se dice que cuando Eduardo Duhalde le ofreció la candidatura a presidente a Carlos Reuteman, el santafesino “vio algo” y no agarró viaje. Después lo desmintió, sostuvo que no había sido así, que nunca lo dijo. Pero, ya se sabe, no hay nada más cierto que desmentida oficial.
Anécdotas aparte, lo cierto es que dentro de un año vamos a estar en medio de una campaña presidencial que, si Dios quiere, será muy entretenida. Los muchachos y las chicas se van a tirar con lo que hallen a mano. Habrá acusaciones cruzando el aire de aquí para allá y de allá para este lado, denuncias, recriminaciones, batidas de último momento, gritos, tiros, líos, ´cosha golda´. Si los juntan en un debate, todos sabrán qué responder a cada pregunta. ¿Qué hará con los maestros, don Candidato?, preguntarán los de la tele y don Candidato responderá: “En nuestro partido lo hemos dicho desde siempre; haremos que blablablá, más blablablá y blablablá”. ¿Sabe cómo bajar la inflación? “Es fácil, en dos días lo tengo solucionado”. ¿Qué hará con el quebrado sistema ferroviario argentino? “Mi equipo de expertos aconseja que…”. Y así con una seguridad de buen alumno que estudió bien la lección, responderá todo con un aplomo que meterá miedo.
Consejo 1. Cuando venga el tiempo de la campaña, habría que creerle al candidato que sostenga. “Tienen que votarme a mí porque soy el más honesto de todos, fui tal y tal cosa en mi vida y siempre me fue bien, tengo condiciones para gobernar y a las 7 de la tarde no me voy a encerrar en Olivos a ver Netflix, pero no me pregunten qué voy a hacer, porque no tengo la más puta idea, recién al día siguiente de asumir entenderé de qué se trata el asunto, mientras tanto no sé un pomo”.
Consejo 2. Alquile balcones desde ahora, van a subir de precio.
Consejo 3. Compre los caramelos al quiosquero de la esquina.
Abajo hay lugar para opinar, putear de lo lindo, enojarse, insultar. Anímese, no cuesta mucho, sólo llegar hasta esta parte del escrito.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Hay un solo problema... aparte de políticos y sindicalistas, hay que cambiarle el cerebro a muchos, que piensan que el gobierno debe subsidiar asegurando a vivienda, la comida y hasta la respiración de la gente. Muchos de nosotros tuvimos casa, cuando tuvimos que comprar un terrenito en la loma del quinoto en quinicientas cuotas, fuimos armando habitación a habitación comprando de a poco los ladrillos y durante muchos años estuvimos construyendo nuestra casa. Para poder estudiar, trabajamos de lo que sea para tener un título. Se comía lo que conseguías con lo que era tu sueldo. Y despues las madres criábamos hijos, lavabamos y planchabamos, pero ese esfuerzo no era malo porque tenía la satisfacción de lo conseguido con esfuerzo. Ahora vete y decile a los que ven a toda la familia vivir de regalos del estado que deben trabajar! Nada es fácil, pero aquí se siguen creando estructuras estatales para que manejen los fondos de los subsidiados y distribuyan la cada ver mayor pobreza, por qué? Porque no les metieron en la cabeza que si no se labura, no se come! ( vale para funcionarios y no funcionarios)
    Y ya sé que me van a descalificar y odiar por lo que digo, pero la verdad que estamos cansados de llenar el plato de políticos, gremialistas y gente que protesta porque quiere más cantidad y mejores subsidios, pero nadie piensa en agarrar una pala, o limpiar una vereda...

    ResponderEliminar
  2. La idea de que todo depende del que gobierne, y de la mentalidad de la sociedad, es propia de la cultura colonial recibida en latinoamerica, organizada institucionalmente en base principios Rousseaunianos de sometimiento a la autoridad del gobierno elegido. Es la herencia cultural común en nuestros países, que ha causado que la sociedad acepte el desmantelamiento de las instituciones de contrapeso y de la pérdida de su independencia. Me refiero a los poderes legislativo y judicial, que hoy están sometidos y manejados por el ejecutivo....y a la gente le parece bien....o al menos lo mira sin chistar.
    Existe una diferencia muy grande entre lo que resulte de votar un pusilánime corrupto en La Argentina y un manisero o un mal actor en USA. Esa diferencia radica en que en USA hay un sistema republicano, basado en los principios de controles y balances de Montesquieu, con instituciones mucho más independientes (la prueba la acaba de dar el fallo de Row v Wade), que provee los controles y balances que se necesitan para controlar los excesos de poder.
    Gracias a eso, puede gobernar una ameba, si fuera el caso, porque el funcionamiento del país está en manos de la institucionalidad.
    Es innegable que la capacidad del ejecutivo influye, miren lo mal que le está yendo a USA por haber elegido un señor senil que no sabe donde está. Pero eso solo dura 4 años y luego es despedido si no funciona, el funcionamiento del país es de largo plazo y 4 años de un incapaz no son tan cruciales.
    Latinoamerica no puede decir lo mismo; en primer lugar las constituciones han sido manipuladas para eternizar a los gobernantes, y además, al no haber instituciones independientes, un presidente puede hacer estragos en tan sólo unos pocos meses de gobierno.
    En cualquier caso, hoy estoy leyendo los.mismos titulares que hace 32 años, por lo que no creo que haya mucha diferencia entre a quienes haya que votar....digan lo que digan en sus discursos.

    ResponderEliminar
  3. Fe de erratas. Row v Wade ---> Roe v Wade

    ResponderEliminar
  4. Las políticas públicas deben construirse independiente del gobernante de turno si no estamos siempre,volviendo a empezar.Muy buena la nota

    ResponderEliminar
  5. Totalmente de acuerdo con la acotación del señor Ibarra. Muy atinada.
    Mario.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...