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ESCRITOR Ser periodista es otra cosa

Máquina de escribir antigua

Un oficio que es artesanía pura hecha por obreros de la palabra, redactando para ser leído mañana y olvidado después

Decirse escritor es serio, porque un escritor es un artista y un artista, ya se sabe, hace obras de arte que, por definición, son únicas. Nombrarse como periodista es otra cosa. Porque el periodista es un artista menor, un artesano, un obrero de la palabra. Repetidor de frases hechas en el mejor de los casos.
El escritor tiene la obligación de escribir obras de arte, que quedarán para la posteridad un tiempo largo o se extinguirán pronto. El periodista escribe para mañana, con urgencia de dar a conocer lo que sabe, lo que averiguó, comprobó o le dijeron. El escritor puede macerar su obra y publicarla años después, o nunca.
Ante una señora que le pregunta cuánto demora en escribir cada libro, el genial Mark Twain responde: “Estuve pensando toda la mañana en donde iba una coma”. El periodista la pone o no, pero debe terminar su escrito, si es posible ayer, y publicarlo. Nada de exquisiteces.
El escritor suele ser invitado a presentar sus obras, a disertar, a ilustrar a las masas sobre las delicadezas de la buena literatura. Al periodista lo invitan a asistir a esas conferencias para que levante notas y luego las publique, y ese es el único punto de contacto entre ambos. Más allá de que quizás ambos se lean.
Muchos saben de memoria las primeras palabras de un buen libro: “Aquí me pongo a cantar”, “Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento”, “En un lugar de la mancha”. A la media hora de haber terminado una nota, es posible que su lector no recuerde cómo comenzaba, es más, muchas veces no se acuerda ni de qué se trataba.
Hace unos años aquí en Santiago, se pretendía llevar el diario a la escuela. Iniciativa criminal, por supuesto. A los chicos hay que enseñarles a leer con los clásicos, no con un tipo que aporrea la máquina a toda velocidad, con la prisa de cerrar la página para irse a la casa. Diga si no prefiere que su niño lea a Mark Twain, que pasaba una mañana pensando en la ubicación de una coma, que con el cronista del último partido de Güemes. Además, por definición, los clásicos son siempre divertidos. Salvo excepciones, obviamente.
Desde el Martín Fierro a Cien años de Soledad, de Ficciones a Los papeles de Benjamín Benavides, casi todos son, además de un muy buen entretenimiento, fuente inmensa e inagotable de placeres y goces del espíritu. Porque hay quienes han leído cien veces un clásico, pero a la segunda lectura de una crónica periodística cualquiera siente náuseas y dice basta.
Hay gente a quien uno les dice, por caso: “Jorge Luis Borges”, e inmediatamente se le vienen a la cabeza sus palabras, las formas de acomodarlas, su especial cadencia, quizás hasta recuerdan largos párrafos o todo un poema. Pero les nombran un periodista: “Lanata” y no sabrán decir absolutamente nada sobre su estilo, la forma en que encaraba sus notas. Es más, un buen lector, cuando llegaba a la parte en que Lanata escribía “aprete”, por “apriete”, es casi seguro que abandonaba la lectura de la nota. Eso no le habrá pasado jamás con Jorge Wáshington Ábalos o Dalmiro Coronel Lugones, por nombrar solamente a dos escritores locales.
Si quiere una analogía, el periodista sale todos los días con una ametralladora en la mano a matar enemigos con sus palabras. El escritor prepara con mucho tiempo una bomba, un misil, que enviará o dejará caer en el momento oportuno sobre una sociedad determinada. Y hará efecto durante mucho tiempo. El periodista puede hacer que caiga un gobierno, que se cumpla una revolución, que Juanico de los Palotes se convierta en un personaje famoso. El escritor cambia la manera de pensar de mucha gente, lo que, a la larga, puede hacer que la sociedad piense ciertos asuntos de otra manera. Al menos era así cuando en muchas casas el mueble principal de la sala era una biblioteca, con libros obviamente, no con adornitos. En sus estantes el obrero, el profesional, la maestra, el gran profesor, el técnico, mostraban a los visitantes lo que pensaban de la vida, del amor, de la política, de la ciencia, la poesía o de la belleza. No tener una en el centro de la casa, tal vez hacía a uno sospechoso de lesa ignorancia.
Una pregunta frecuente era: “Qué estás leyendo”, para saber en qué andaba lo que importaba del otro, es decir, su cabeza. Jamás le iba a averiguar si se informaba de los chismes del día en La Nación, Página 12 o Nuevo Diario, haga el favor. Hoy se vé gente que cree que mirar series es comparable a leer. Y no le pasa ni cerca, amigo. Esas bazofias con las que colonizan el cerebro de pueblos enteros no se acercan ni a millones de años luz de la buena literatura. No le tocan el culo con una caña al “Malamor” de Julio Carreras o a “Sed y canto” de Alfonso Nassif.
Volviendo al periodismo, dicen que es la primera versión de la historia, quién sabe, quizás sea cierto, pero será también la primera en ser desechada por los historiadores, una vez que averigüen bien de qué iba la cosa, pero en serio. Un escritor, adaptando la pluma puede ser periodista, al revés es más difícil, aunque se han dado casos siempre meritorios, por cierto.
Eta columna, al ser diaria, califica apenas como periodismo. Mal puede llamarse escritor quien aporrea su computadora para entregar su nota a tiempo. Por más que a veces sea un cuento o que lo escrito roce muy pocas veces el arte, y bien de lejos. 
Sus notas son olvidadas a la media hora, como corresponde a todo trabajo periodístico. Y no es un apocamiento personal afirmarlo. En una provincia repleta de escritores de toda laya como Santiago, usar la misma arma, pero de otra forma, viene a ser un orgullo. Si pagan por lo escrito mejor. Pero si no, pecho.
Juan Manuel Aragón
A 7 de junio del 2025, en la Dársena. Limpiando pruebas.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. feliz dia del periodista.... jajajajjaja,. todos los dias me entretienes con tus ocurrencias......jajasjajajaj

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  2. Cristian Ramón Verduc7 de junio de 2025 a las 9:44

    Muchas gracias por la clarísima explicación, Juan Manuel. Feliz día del periodista.

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  3. Un lugar extraño
    Un exfuncionario de la dictadura dirigía una secretaría provincial de inteligencia que espiaba y archivaba información sobre miles de maestros, curas o empleados públicos sospechados de opositores, existía una red de madres que denunciaba docenas de asesinatos y ejecuciones sumarias de sus hijos, había policías que actuaban encapuchados y un obispo muerto de miedo pero a la vez valiente me hacía pasar a la sacristía en horas de la madrugada para contarme hechos sangrientos de los que se iba enterando.
    El Poder Judicial tenía ganada fama de carpa circense, la prensa –con escasísimas excepciones– era un dependiente del gobierno, la corrupción era pan cotidiano y el culto a los dos líderes llegaba a situaciones ridículas, con empleados cantando el feliz cumpleaños a fotografías de la vicegobernadora y una sobreabundancia de lugares y eventos que se bautizaban con el nombre del macho alfa gobernador.
    David Berain periodista español, junto al periodista José Aranda, publicaron varias ediciones de la serie !!!!!! El Liberal Investiga¡¡¡,(paradojal) en las que denunciaban algunos de los costados más siniestros del gobierno provincial.
    Luego de la sorpresa de encontrar un periodista español cubriendo estos temas de abigeato y espionaje local, me sorprendió su juventud: David tenía 23 años. Había nacido en Artajona, Navarra, se recibió de periodista en la Universidad de Navarra en 1999, y llegó a Santiago del Estero -ya no recuerdo por cuál voltereta del destino- para hacer sus primeros palotes en la carrera.
    Nos vimos algunas veces en Santiago del Estero, donde disfrutamos unas noches de cervezas en una casa de empanadas cerca de la avenida Belgrano, mientras intercambiábamos datos sobre las tropelías que seguían cometiendo Juárez y sus seguidores.Vaya un homenaje y un recuerdo para este periodista

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  4. El diario EL LIBERAL ganó dos primeros premios del concurso anual al Periodismo 2011 realizado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), del que participaron los diarios y las revistas de todo el país. Así se lo comunicó, el Consejo Directivo de la entidad, al Lic. Gustavo Ick, Presidente del Directorio del Diario EL LIBERAL y Director Editorial.
    En la categoría Periodismo de Investigación, EL LIBERAL obtuvo la distinción principal por una serie de trabajos denominados Los Dueños de la Tierra, cuyo autor fue el periodista José Aranda. En tanto, recibieron menciones especiales María Fernanda Villosio y Rodolfo Palacios (Revista Noticias, Buenos Aires) y José María Costa (La Nación, Buenos Aires).

    También en la categoría Derechos Humanos, EL LIBERAL alcanzó el primer premio por artículos referidos al caso del asesinato ocurrido durante la dictadura militar del joven estudiante Cecilio Kamenetzky, que fuera motivo del primer juicio por crímenes de lesa humanidad desarrollado en Santiago del Estero.
    En este rubro fue premiado el equipo de la sección Política de EL LIBERAL integrado por los periodistas Daniel Márquez, Rafael Ledesma y Martín Brao, además de la sección de Infografía en la persona de Pablo álvarez, quien contó con la colaboración de José Collado.

    Los Premios Adepa son los más importantes reconocimientos que año tras año otorga la entidad a las publicaciones destacadas por “su excelencia profesional”.

    El jurado que determinó los ganadores estuvo integrado por personas reconocidas en sus respectivas actividades, quienes fueron designadas por la Comisión de Premios “Federico C. Massot” de Adepa que sesionó del 1° de septiembre al 15 de noviembre de 2011.
    Fuente: El Liberal

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    Respuestas
    1. En esa epoca al coraje se le llamaba"Zonas pudendas"

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    2. Fue una epoca de alcahuetes,alcachofas,delatores,martirizadores,degenerados sexuales y violadores,lameculos,impresentables,que gozaron de sus maldades y tuvieron la proteccion de su "Dios y Diosa",donde la bondad y la Maldad profanada,emanaban una hediondez que saturaba penetraba todos los confines de las Instituciones santiagueñas.!!!!DIOS SE APIADE DE SU ALMAS,PORQUE NO EXISTIRA UN INFIERNO CON LA TEMEPRATURA ACORDE PARA PURGAR SUS MALDADES.¡¡¡¡¡
      !!!!ENCONTRARAN TODOS EL iNFIERNO DE LOS "IGUALES" DONDE NO DUELE NI QUEMA",PERO INFIERNO AL FIN ¡¡¡¡¡
      !!!!!DURANTE SU PERIODO SUFRIMOS LOS CIUDADANOS "SU INFIERNO"SIN SIQUIERA HABER MUERTO!!!!!

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    3. ·
      "LOS NUEVE CÍRCULOS DEL INFIERNO DE DANTE"(PRIMERA PARTE)
      El poeta italiano, Dante Alighieri, que vivió entre el siglo XIII y XIV, marcó con su obra La Divina Comedia un hito en la Historia de la Humanidad. Su trabajo es uno de los escritos fundamentales que se dieron durante el paso del pensamiento medieval al renacentista.
      Este escrito está constituido por una visita guiada al Infierno, al Purgatorio y, finalmente al Paraíso que realiza Dante. Pero, la descripción más vívida que ha dejado un paradigma en la concepción cristiana del más allá, es la del infierno.
      Durante la visita -guiado por Virgilio-, Dante se encuentra con diferentes personalidades famosas para la época y de la Historia, que ya habían fallecido. Estos encuentros no solo se dieron en el infierno, sino que también en el purgatorio y en el paraíso, dependiendo de la vida de la persona.
      Según él mismo, Alighieri realizó su visita al infierno a la edad de 35 años, el viernes santo del año 1300; allí conocio todos los circulos en 24 horas. Dante describe el lugar como un cono invertido, que consta de 9 círculos o niveles decrecientes, en los cuales se ubican a los pecadores según sus faltas: mientras más cercanos al fondo más grandes fueron sus pecados a lo largo de su vida.
      Los primeros cinco círculos forman el "Alto Infierno" y los cuatro últimos el "Infierno Inferior". Ambos con construcciones atroces y terribles, que van empeorando a medida en que se acercan a la punta del cono, donde según Dante se encuentra Lucifer.
      •ANTE INFIERNO: Justo después de entrar al infierno se encontraba un espacio en el cual penaban las almas que habían vivido sin cometer méritos ni infamias. Los inútiles, los indecisos, aquellos que a su paso por el mundo no habían dejado huella, estaban condenados a correr sin reposo, desnudos, perseguidos por insectos y avispas que los picaban en todo el cuerpo. Su sangre y sus lágrimas, al caer al suelo, alimentaban a una serie de repugnantes gusanos. Estas almas estaban condenadas a nunca cruzar el río Aqueronte, pues carecían de la voluntad para tomar tal decisión.
      •PRIMER CÍRCULO: Se trata del Limbo: en él se encuentran las personas que, no habiendo recibido el bautismo y siendo que nacieron privados de la fe, no pueden disfrutar de la visión de Dios, pero no son castigados por algún pecado (por eso es llamado también Ante infierno). Su condición ultraterrena tiene muchos puntos de contacto con la concepción clásica de los Campos Elíseos.
      •SEGUNDO CÍRCULO: Aquí comienza el verdadero infierno. Se puede encontrar a Minos que juzga a los condenados según el mito ya presente en Homero y Virgilio. En el segundo circuito están castigados los pecadores incontinentes y en particular los lujuriosos: ellos son empujados por el aire, vencidos por la tormenta infernal, evidente contrapaso (por analogía) de la pasión que los abrumó en la vida.
      •TERCER CÍRCULO: Dante y Virgilio continúan encontrando pecados incontinentes, en particular golosos: ellos están inmersos en el fango, bajo una lluvia incesante de granizo y nieve, y golpeados por Cerbero, guardian de todos los ínferos según la mitología clásica, pero aquí relegado a guardian de solo el tercer círculo.
      •CUARTO CÍRCULO: Los pecadores de incontinencia del cuarto círculo son los avaros y los prodigos, condenados a empujar enormes pesos de oro, divididos en dos grupos que cuando se encuentran se injurian: la grandeza del peso que los oprime simboliza la cantidad de bienes terrenales que acumularon o gastaron, dedicándose enteramente a esto en vida.

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  5. "LOS NUEVE CIRCULOS DE INFIERNO DE DANTE8SEGUNDA PARTE)
    •QUINTO CÍRCULO: Este círculo es el último en el cual se encuentran pecadores castigados por su incontinencia: aquí están los iracundos y los perezosos, los primeros inmersos y los segundos sumergidos en el pantano del Estigia. Los primeros estuvieron inmersos en el fango de su propia rabia, y ahora se golpean y se injurian eternamente, mientras los segundos gastaron su vida en la inmovilidad del espíritu, y por eso están hundidos, privados de aire y palabra así como en vida se privaron de las obras.
    •SEXTO CÍRCULO: Aquí son castigados los herejes (entre los cuales los epicúreos, que negaron la supervivencia del alma) en sepulcros en llamas: la idea probablemente está tomada de la pena a la cual estaban castigados los herejes en los tribunales terrenales, es decir la hoguera, en cuanto el fuego era considerado símbolo de purificación y correspondía a la luz que ellos pretendían expandir con sus doctrinas.
    •SÉPTIMO CÍRCULO: Al séptimo círculo se accede después de haber superado los restos de una grieta, provocada por el terremoto que movió la tierra al morir Cristo. Ella marca una neta diferencia en la parte superior del Infierno: de hecho los condenados de los últimos tres círculos son culpables de haber puesto malicia en sus respectivas acciones. El custodio del círculo es el Minotauro que representa la "loca bestialidad", es decir, la violencia que equipara los hombres a las bestias. Aquí son castigados los violentos, divididos en tres grandes giros: El primero (violentos contra el prójimo), el segundo (violentos contra sí mismos) y el tercero (violentos contra Dios).
    •OCTAVO CÍRCULO: El octavo círculo aún castiga a los pecadores que usaron la malicia, pero esta vez en modo fraudulento contra los que no son de confianza. Tiene una forma muy peculiar que Dante describe con cuidado: está ubicado en un profundo foso en el medio del cual hay un pozo (la parte más profunda del infierno); entre el banco y los pozos se excavan diez inmensas zanjas conectados por acantilados rocosos que actúan como puentes: estas zanjas son las diez fosas del octavo círculo, llamadas "Malebolge", un término acuñado por Dante cómo los nombres de los demonios que guardan algunos hoyos.
    •NOVENO CÍRCULO: El último círculo está constituido por un inmenso lago de hielo, llamado Cocito, formado así gracias al movimiento de las alas de Lucifer. Están aquí castigados los traidores de quienes se fiaron, simbolizado por la frialdad del hielo, así como fueron fríos sus corazones y sus mentes en pecar, en contraposición a la caridad, tradicionalmente simbolizada por el fuego.
    •En el infierno más profundo castigados por el mismo Lucifer, el primer gran traidor, están los traidores de las más altas instituciones, creadas bajo la voluntad de Dios para el bien de la Humanidad: ellas son tres, y por lo tanto son tres las bocas de Lucifer en el que son masticados, en analogía vidente con el concepto de unidad y la Trinidad de Dios. Lucifer, el principio de todo mal, tiene en la boca central a Judas Iscariote, el traidor de Cristo. En las bocas laterales, con la cabeza hacia afuera están Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino que conspiraron contra César y, por lo tanto traidores del Imperio.

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