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PEDIDO Usted no puede publicar, yo sí

Un sitio sin colaboradores

Por qué se les niega aquí a los lectores publicar sus notas y por qué tienen libertad absoluta para dar a conocer sus comentarios


Varios lectores han pedido que acceda a que los lectores publiquen en este blog sus notas, artículos, entrevistas, opiniones, editoriales, reportajes, cartas. A todos les he dado la misma respuesta: no. Algunos me han preguntado por qué y en pocas líneas quizás les he respondido de una forma que puede interpretarse que fue, como se dice, de mala manera. Por eso ahora les escribo públicamente para ofrecer mis razones.
La primera es que este diario íntimo a cielo abierto me está llevando la vida y el alma, todos los días, dejo los bofes en cada nota, las pienso, las leo, las releo, las corrijo y las vuelvo a corregir (aunque aun así no salgan muy bien). ¿Son artículos con mis particulares ideas sobre cada tema? Y sí, amigo, no voy a publicar lo que piensan los demás, primero porque no lo sé y segundo porque sé que siempre habrá muchos que estarán en desacuerdo. Si no le gusta lo que se dice aquí, tiene millones de otros sitios que seguramente serán de su agrado para visitarlos. Para qué hacerse malasangre, ¿no cree?
Hay dos maneras de hacer que un diario en internet como este, se abra a los lectores. La primera, la forma “libertaria”, digamos, sería entregar la clave y que cada uno publique lo que se le dé la regalada gana. Al segundo día la página estará colonizada por miles de opinadores semianalfabetos, odiadores seriales, constructores de historias y noticias falsas, propaganda de champú, condones, arroz, cualquier cosa. Y dejaría de ser medianamente leída.
La otra forma es que manden sus escritos, yo los evalúe y luego los publique. Este caso es más peligroso que el anterior, porque si no se le publica a uno porque escribe con errores de redacción, de ortografía, de sintaxis, reclamará desde hoy hasta la Segunda Venida de Cristo porque lo suyo no salió. Hasta es posible que crea que no le publiqué porque no me gustaron sus ideas, dirá que lo censuré.
Pero, ánimo, lectores, debajo de cada escrito hay lugar para que publiquen lo que quieran, si quieren firmar, firman, si no lo quieren hacer, no lo hacen; si quieren insultar, difamar, agraviar, denigrar, vilipendiar a cualquiera, háganlo, nadie los ataja. Nunca me meto con lo que dicen abajo, así, que ya saben, cuestión de animarse nomás.
Pero hay algo más, amigos. No he visto reclamos en las redes de internet porque se hayan cerrado las secciones de Correo de Lectores en El Liberal o el Nuevo Diario. En la mayoría de los diarios del país, para opinar, primero hay que inscribirse dejando el nombre y apellido completo, correo electrónico, sexo, número de documento, domicilio, grupo sanguíneo, examen de colesterol y triglicéridos en orden y zapatos de qué número calza. En Ramírez de Velasco pueden hacerlo gratis en cada nota, las veces que quieran, de manera anónima o poniendo sus datos.
Pero publicar notas, no. Salvo algunos amigos, contados con los dedos de una sola mano.
A continuación, algunas situaciones que se presentan con los lectores:
1 Cuando no hago los envíos hasta las 6 y cuarto de la mañana, siempre alguno manda un mensaje por WhatsApp, para preguntar qué pasó, si me dormí o qué. ¿Sabe qué?, sí, a veces me duermo. Pero mis notas están subidas desde las 4 de la mañana, así que sería cuestión de buscar un poco, si se dan maña, las encuentran. No es tan difícil.

Si quiere leer más, aquí tiene la leyenda del nacimiento del chipaco en Santiago del Estero

2 Otros se molestan porque pido dinero por mis envíos, quizás consideran que mis escritos se hacen solos, vivo del aire, la plata me la regalan o la encuentro tirada en la calle.
3 Si no quiere recibir más el mensaje tempranero con mis escritos, me manda un WhatsApp, lo saco de la lista y seguimos siendo chanchos amigos. De hecho, algunos lo hicieron y continuamos con la amistad, como siempre.
4 Los que se molestan porque solicito plata, todos los días miran quichicientos vídeítos del orto, repletos de publicidad y otras porquerías, pero eso no molesta tanto a sus tiernos ojos como mi pedido.
5 Los diarios en serio de todo el mundo, cobran para ver algunas o todas sus notas, ¿por qué yo no puedo pedir dinero por un artículo que cualquiera puede abrir y mirar a su antojo?
6 ¿Usted dice que escribí esta nota medio enojado? No amigo, no es así, estoy muy enojado. Ya se me pasará.
Saludos
Juan Manuel Aragón
A 19 de agosto del 2024, en Antajé. Comiendo mandarinas.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Clarísimo. Capaz no estamos acostumbrados a tanta transparencia y libertad. Acepto todas las condiciones, aunque reconozco que solo una vez puse unos pesos; ya me voy a corregir. También confieso que no leo todos los que me llegan pero cuando lo hago me encantan, los disfruto, me hacen pensar, me relajan, me identifico. Y se nota el esmero, es todo sustancia, no sobra nada, no tiene desperdicio. Se me ocurre este espacio como una isla en este mundo digitalizado. Y si, o sea, digamos, tiene un valor, que encima lo ponemos nosotros. Seamos agradecidos. Abz.

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  2. Cristian Ramón Verduc19 de agosto de 2024 a las 8:16

    Casi nunca digo: "En Ramírez de Velasco dice..." Lo habitual es comentarle a alguien: "Dice Juan Manuel Aragón". A otros les digo: "Según Aragón..." y ya saben que lo he leído en Ramírez de Velasco. Me gusta que sea así, y no que haya publicaciones de muchos en el sitio ideado por una sola persona.

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  3. Excelente Juan Manuel.
    De última, si alguien quiere publicar en un blog, que arme el suyo.
    Saludos Asuncenos

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  4. CLARÍSIMA TU DECISIÓN.- EL BLOG EN TUYO.- SI ALGUIEN QUIERE PUBLICAR SUS IDEAS, QUE HAGA UN BLOG PROPIO Y LAS PUBLIQUE.- SIMPLE, NO?.-

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  5. Muy claro, justo y respetable todo lo que aclaraste sobre lo que se publica en el blog.
    Es más, no debería necesitar aclaración porque esas son las normas con las que se manejan estos sitios para compartir ideas, pensamientos, posiciones y opiniones.
    Aprecio la capacidad de tirar temas con el mínimo de sustancia, para dejarla botando a la espera de quien quiera picar y engancharse. Ojalá más lectores lo hicieran. Creo que la monetización del blog es necesaria, para darle valor al contenido y merecida compensación al autor. Desde el exterior es algo complicado con la argentina que todavía no arregla el sistema, pero ya me han explicado un par de formas que voy a probar.
    Supe denunciar en varios foros el cierre de todas las vías de opinión libre, advirtiendo sobre lo que ello representaba para la libertad de expresión, pero nadie se hizo eco. De pronto los diarios principales cerraron la puerta a artículos de opinión, eliminaron las cartas al director y ya no hubo más opiniones libres del público.
    Que existan blogs y podcasts de opinión es saludable y se debe apreciar el esfuerzo de quienes los manejan.

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  6. MAGNÍFICAMENTE PATRIARCAL!!! JAJA. EXCELENTE JUAN MANUEL..

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