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Los amigos del café descartan de plano la teoría que sostiene que los hombres nacieron en estos pagos y se distribuyeron por todo el mundo
En las conversaciones de los muchachos en el café, frente a la plaza Libertad, suele surgir la pregunta sobre cuándo fue poblada América. Descartada la teoría autóctona, que sostiene que el nacimiento del hombre sobre la Tierra fue aquí nomás, digamos en Ohio, Puebla, Tegucigalpa o Suncho Corral, sólo queda pensar en los asiáticos. Algunos sostienen que durante siglos por el estrecho de Bering desfilaron bandas de nómadas hacia este pago.¿Qué traían estos primeros americanos? Dicen los changos que no trasplantaron una cultura homogénea porque venían de distintas patrias etnogénicas. Aclaran, porque no todos tienen la obligación de saber, que la etnogénesis implica la aparición y difusión de rasgos culturales y sociopolíticos específicos que diferencian a los miembros de distintos grupos de gente. ¿Cómo nosotros y los tucumanos?, pregunta uno. No, le dicen. Como nosotros y los bandeños, que son parte de una cultura superior que quizás viniera directamente de la China para fundar su orgullosa raza. Y todos se ríen de la chanza.La conversación se vuelve más interesante y uno, que ignora estos asuntos, para la oreja, porque nunca es tarde para aprender. Estos inmigrantes asiáticos fueron clasificados en cazadores superiores y cazadores inferiores, también llamados recolectores. Las puntas de los proyectiles de los superiores estaban hechas con una entalladura en la base para calzarlas en un mango: eran los cazadores de los últimos grandes mamíferos que venían de la Edad del Hielo.
Los recolectores al parecer llegaron antes. Algunos se arriesgan a calcular su antigüedad en 37 mil años, pero no todos están de acuerdo: sobre todo porque objetan los métodos de datación. Hay discrepancias sobre algunas piedritas que se hallaron, unos dicen que eran artefactos trabajados por el hombre mientras para otros eran guijarros moldeados por el agua y el viento. Toda una discusión académica sobre una docena de pobres cascotes, mire usté.
Lo curioso, según los amigos, es que los dos grupos aparecen en tiempos remotos, como culturas diferentes, en amplias regiones del continente y como tales continúan subsistiendo en algunos sectores marginales, hasta la Conquista, como los hombres de la Tierra del Fuego. Llegaron a América cruzando el Estrecho de Behring y unos miles de años después ya estaban en la otra punta del continente, llevando en sí, costumbres que les venían de las profundidades del Asia. Qué maravilla.
La prueba de la existencia de unos y otros se halla en las hogueras en que tostaban o calentaban la comida. Hay piedras planas con las que aplastaban los alimentos y otras con facetas achatadas que se usaban con la mano para machacar semillas, carne, pajaritos. Esas piezas están dispersas, casi siempre cerca de restos de hogueras. Su vida era sencilla: nacer, crecer, cazar, comer, reproducirse, morir. Salvo la pátina de civilización que usted cree que tiene, su vida no era muy distinta de la actual.
Pero, qué le digo, los amigos no siempre hablan de estos asuntos elevados, a veces también hablan de fútbol, se trenzan en unas maravillosas discusiones políticas o simplemente piropean a las chicas que pasan, pero siempre educados, con respeto, ¿no?
Juan Manuel Aragón
A 10 de agosto del 2024, en Vilmer. Oyendo cantar el charatal.
Ramírez de Velasco®
Más allá de cuantos grupos ingresaron al continente, lo cierto es que al tiempo de la llegada de Colón, las culturas presentes habían sufrido una serie de recambios y reemplazos, debido a los procesos de invasión y conquista de otros grupos más fuertes y predominantes. Estos "conquistadores locales", eran por lo general un poco más belicosos y agresivos que lo que fueron los conquistadores españoles, al punto de no dejar vivo ni un solo integrante del bando de los conquistados.
ResponderEliminarEsto nos lleva a inferir que no hay, en la actualidad, ningún grupo "originario" con derecho a reclamar posesiones y/o reparaciones. Esto debido a que no hay tales grupos originarios pues en cada caso siempre hubo otros originarios más originarios que estos originarios, que fueron conquistados y borrados del mapa por los originarios truchos que hoy reclaman derechos "ancestrales".
La colonia española fue solo un grupo más en la serie de conquistadores, que más allá de los excesos, que tampoco pueden ser juzgados con principios y valores modernos, dejó vivir, evangelizó, y educó a sus conquistados.
Por culpa de ello, hoy los tenemos que aguantar con sus planteos y reclamos