Ir al contenido principal

1978 CALENDARIO NACIONAL Videla

Videla con los jugadores

El 4 de julio de 1978 Jorge Rafael Videla recibe a la selección nacional de fútbol, que se había consagrado campeona en el Mundial de Argentina 1978

El 4 de julio de 1978, el general Jorge Rafael Videla, presidente de la Argentina, recibió en la residencia oficial de Olivos a la selección nacional de fútbol, que días antes se había consagrado campeona en el Mundial de Argentina 1978. El encuentro tuvo lugar tras la victoria del equipo dirigido por César Luis Menotti en la final contra Países Bajos, disputada el 25 de junio en el estadio Monumental.
La selección argentina, de 22 jugadores, llegó a la residencia presidencial a la tarde. Entre los futbolistas presentes estaban Daniel Passarella, Osvaldo Ardiles, Mario Kempes, Daniel Valencia, Leopoldo Luque y Alberto Tarantini, entre otros. El cuerpo técnico, encabezado por Menotti, también asistió, acompañado por dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino.
El acto fue en los jardines de la residencia de Olivos. Videla, que había asumido el poder tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, encabezó la recepción junto a otros miembros de la Junta Militar y funcionarios del gobierno. La delegación militar incluyó a oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas.
Durante el encuentro, Videla pronunció un breve discurso en el que destacó el logro deportivo del equipo y su impacto en la imagen del país. Elogió la actuación de los jugadores, haciendo mención especial a Mario Kempes, goleador del torneo con seis tantos, quien recibió el Balón de Oro como mejor jugador del Mundial. El presidente entregó una placa conmemorativa al capitán del equipo, Daniel Passarella.
La selección argentina había derrotado a Países Bajos por 3 a 1 en la final, con dos goles de Kempes y uno de Daniel Bertoni. El partido, jugado en tiempo suplementario, marcó el primer título mundial para Argentina. El torneo se disputó en cinco ciudades del país: Buenos Aires, Rosario, Mendoza, Córdoba y Mar del Plata, entre el 1 y el 25 de junio de 1978.
La visita a Olivos tuvo un almuerzo protocolar servido a los asistentes. Los jugadores, vestidos con trajes formales, compartieron la mesa con las autoridades. La residencia, decorada para la ocasión, contó con banderas argentinas y detalles alusivos al Mundial. Fotógrafos y periodistas de medios locales cubrieron el encuentro, registrando imágenes de los futbolistas junto a Videla.
La organización del Mundial de 1978 estuvo a cargo de la Asociación del Fútbol Argentino y un comité especial designado por el gobierno militar. Hubo 16 selecciones que jugaron 38 partidos. La Argentina disputó siete encuentros, con cinco victorias, un empate y una derrota, esta última ante Italia en la fase de grupos.
El costo estimado del Mundial ascendió a 700 millones de dólares, una cifra significativa para la época. La infraestructura incluyó la remodelación de seis estadios y la construcción de nuevas instalaciones. A la final en el Monumental asistieron de 71.483 espectadores.
El agasajo en Olivos finalizó en la tarde, tras un intercambio de obsequios entre los jugadores y las autoridades. El gobierno difundió imágenes de la visita. La celebración reflejó la importancia del triunfo deportivo para el régimen.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Nuestro primer mundial, la primera estrella, que no es poca cosa.

    ResponderEliminar
  2. Mejor el silencio ...calla o di algo mejor que el silencio...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

CUENTO Juego de manos, juego de villanos

Ilustración En un bosque cargado de presagios, la crueldad infantil y la humillación incuban una tragedia que desata algo antiguo e innombrable Por *José Luis Banegas El cielo, cargado de nubes grises, pesa como vendas húmedas y desteñidas que amenazan con lluvia, pero no la dejan caer. Son como perros amarrados, furiosos, ladrando con ansias de morder. Dos siluetas desiguales se mueven por el bosque, simulando el juego del gato y el ratón. Las hojas marchitas—antes verdes y vibrantes—crujen bajo los árboles desnudos, emitiendo un último lamento. Sus ramas rígidas se alzan como dedos envejecidos, testigos silenciosos del otoño y su tributo al invierno. Nadie escapa al tiempo. Nunca se escapa del tiempo que se acaba. Siempre hay un precio por nacer. Peter, el mayor, avanza con esfuerzo mientras corre; sus piernas arden y su espalda jorobada protesta. Persigue a Thomas como puede, pisando sonoramente el follaje seco y marchito mientras esquiva ramas que aún se aferran a los troncos. Siem...

TRAICIÓN Por qué exiliaron a Victoria Villarruel

El Presidente y la Vice Info del Estero publica una nota que intenta describir cómo funciona el sistema de militancia en las redes del país Info del Estero , el sitio que está arrastrando la audiencia santiagueña por ser el primero en informar sobre lo que sucede en Santiago, la Argentina y el mundo, ha vuelto a publicar un escrito, cuyo autor es el fundador, primer director y actual gerente de este blog. La nota de Juan Manuel Aragón expone un fenómeno bastante habitual en la política argentina, la adhesión ciega a una política, sin considerar sus errores y aciertos y sin un juicio crítico más o menos considerado. La excusa es el exilio de Victoria Villarruel y el instantáneo odio que le tomaron los mileístas, sólo por el hecho de que el Presidente la tildara de traidora, sin que nadie supiera muy bien por qué la marginó de su partido. Si quiere leer la nota, haga clic aquí o vaya directamente al enlace de abajo: https://infodelestero.com/2026/02/23/traidora-por-decreto/ Ramírez de ...

TALCO Las pupilas cansadas

El Bobadal Qué es lo que hay en Santiago del Estero, pero pocos nombran, no tiene mitos ni leyendas y sin embargo a todos acompaña Yo soy la polvareda santiagueña. La que cansaba las pupilas de aquel candidato a gobernador, cada vez que salía de recorrida por los pueblos, haciendo campaña, entremedio del pobrerío que enantes era. Soy la que se levanta de su misma esencia, la tierra, talco de color claro indefinido, la que demora varios minutos en asentarse de nuevo. La que aguarda paciente en el suelo, a que vuelva el camión cargado con leña para alzarse con furia detrás de sus ruedas, azotando el aire de la siesta. He dado mi nombre a dos poblaciones casi mellizas en el departamento Jiménez, el Arenal y el Bobadal. Soy la tierra suelta que dio origen al espíritu santiagueño, siempre juguetón, dispuesta a ser aire en el aire irrespirable de un camino cualquiera cuando pasa el sulky. Y tres mujeres se tapan la cabeza con toallas, protegiéndose del sol, el calor, la tarde, el viento y el...

LECTURA El mejor pasaporte

Ilustración nomás Detrás de cada columna griega respiran dioses vengativos, caballos alados y héroes sanguinarios Hay quienes viajan a Grecia solo para mirar un paisaje bonito, oír una lengua extraña y pararse frente a unas ruinas más o menos fotogénicas. Los turistas de la modernidad no suelen documentarse antes de sus periplos: solo esperan que algo los emocione, luego de que un guía les explique someramente lo que más o menos sucedió. A muchos la historia del lugar los tiene sin cuidado y de lo único que se acuerdan al regreso es del precio del bife en Europa —¡qué barbaridad!— o de lo baratos que están los televisores. Si está programando ir a esos pagos, a Grecia, conviene que al menos sepa quiénes eran las Gorgonas; así tiene de qué conversar con el guía turístico. Hijas de Forcis y Ceto, eran monstruos de grandes colmillos, manos de bronce y alas de oro. Su cabeza estaba rodeada de serpientes y su mirada era tan penetrante que quien la sufría se convertía en piedra. Eran tres: E...

ESTACIONAMIENTO Su lugar en el mundo

Ilustración nomás Cualquier semejanza con la realidad no es solo coincidencia El vecino vivía por y para cuidar la calzada frente al garaje de su auto hasta que un buen día dejó de hacerlo. Aquí le contaremos por qué, con lujo de detalles, como se merece una historia de barrio, de esas que todos quieren oír, aunque no le interese a nadie. Era la única ocupación que había hallado luego de jubilarse. Eso y mirar la televisión. Había puesto un cartel mal pintado en la vereda, con una letra E chinguiada, cruzada por la raya negra que significa prohibido estacionar. De la mañana a la noche miraba televisión en el comedor de su casa, veinte metros al fondo de la puerta de entrada, que permanecía abierta hasta en los más gélidos días del crudo invierno. Cuidaba esa parte para el hijo, que llegaría a las seis de la tarde a atender el consultorio de kinesiólogo que tenía en su casa paterna. Entre el noticiario y Olivia Benson, de La ley y el orden, miraba hacia la calle para que nadie le estaci...