Ir al contenido principal

16 DE SEPTIEMBRE Día de La Banda

La Unidad Regional II

La fecha recuerda una ley provincial de 1912 que declaró ciudad el pueblo

El 16 de septiembre es el Día de La Banda, en Santiago del Estero. La fecha se debe a que el 16 de septiembre de 1912 una ley de la provincia la declaró ciudad. A pesar de que hay pruebas documentales y físicas de que ese pueblo ya existían, los bandeños se empeñan en creer que es el día de su cumpleaños.
Hay una historia que alimenta esa confusión. En 1976, cuando llegó el golpe militar, designaron interventor de la ciudad, a un capitán del Ejército, Carlos Blanco. Desconocía todo sobre el lugar que debía gobernar, así que preguntó cuándo había sido fundada. Le dijeron que no sabían.
El nuevo intendente se enojó. Cómo podía ser que una ciudad, que en ese entonces tenía más de 50 mil habitantes, no supiera el día de su comienzo. Reunió a una comisión de notables para que dilucidaran la cuestión. Entre ellos estaban Lázaro Criado, un español que había mal copiado una historia de La Banda que halló escrita, Abelardo Julio César Santillán, Domingo Bravo y otros.
Santillán propuso una fecha cercana a 1830, presentó para ello unas viejas escrituras de la estancia La Bajada y se debatió también sobre si correspondía asignar el día a la llegada del ferrocarril u otras. Entre esas fechas, la menos apropiada —según todos— era la de la declaración de ciudad, porque La Banda ya estaba fundada, pues se declara algo que existe de antemano. Y también porque era una fecha originada en la capital, Santiago, y ya se sabe, si algo no quieren los bandeños es depender de los santiagueños.
Llegaron casi a un consenso del 20 de septiembre, cuando llegó el tren. Listo. Pero el Centro de Industria y Comercio se enteró y habló con Bravo, a quien le expusieron que la fecha no les convenía pues, al ser aledaña al 21 no ayudaría mucho en las ventas. El intendente Blanco laudó a favor del 16 de septiembre y así quedó.
Desde ese entonces los bandeños festejan esa fecha, se hacen los de creer que es el cumpleaños de la ciudad y reclaman para sí su propia identidad, “bandeñidad”, le dicen. De todas maneras, el desastroso estado de sus calles y paseos, su decadencia manifiesta, la suciedad que luce por todas partes, el descuido al que fue sometida, la evidente mugre, tala de árboles céntricos a la vista de todos, los enormes cráteres floreciendo en las calles provocan que los propios habitantes tengan más pena que orgullo de sí mismos por vivir en esa pocilga.

Más evocaciones

En la Argentina es el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios, de la Juventud y del almacenero. Además, es el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono y de Malasia y Singapur. En Libia es Día de los Mártires, en Malasia de las Fuerzas Armadas, en Méjico y Papúa Nueva Guinea de la Independencia.
Los católicos recuerdan a los santos Cipriano obispo, Cornelio Papa, Juan Macías, Abundio y compañeros, Edita, Eufemia de Calcedonia, Ludmila de Bohemia, Martín el Sacerdote, Niniano de Galloway, Prisco de Nocera de los Paganos, Vital de Savigny y los beatos Ludovico Alemán y Víctor III Papa.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PRESENCIAS Qué pasa cuando nos vamos

"Almas", de Raúl Cisterna Cuando cae el silencio recuperan sus juegos, recorren rincones conocidos y hacen crujir los muebles para hacerse notar Si nos vamos, se ponen a bailar, a saltar, organizan ceremonias secretas, pasean como Juan por su casa por las habitaciones desoladas. Resumen nuestras viejas ansias, porque más allá de la vida topemos algo y, si fuimos buenos, que mejore lo presente. Quién sabe si tienen idea de la naturaleza de su ser o solo se dedican a danzar en la sala, la cocina, el patiecito de luz, la habitación de los chicos, la pieza de nosotros, el baño, el patio de atrás. Abren la alacena para revolver entre la yerba, el azúcar, los fideos, el arroz y el aceite; se prueban la ropa, sacuden las polillas de los vestidos o se sientan en los sillones del patio a mirar las estrellas, curiosas, como si no las conocieran, preguntándose si son fuentes de luz o agujeros en el techo de la carpa de la oscuridad. Cerramos la puerta para marcharnos y, con el chasquido...

REZO Perdona nuestras deudas

"Barcito", de Raúl Cisterna En un encuentro inverosímil se acercó un desconocido para entregarme una clave que se me escapaba, entonces entendí Se me sentó al frente en un barcito de la Libertad. No sé cómo sabía que aquello me daba vueltas en la cabeza, la cuestión es que me entregó la clave del asunto. “Deuda es la obligación que tiene alguien de devolver algo, ofender, en cambio, es humillar o despreciar a alguien con palabras o acciones”. Recuerdo que le respondí que eso estaba clarito, pero no sabía dónde iba. “Al Padrenuestro”, replicó. “¿Qué tiene que ver?”, me quise enojar. Entonces pidió: “Si quieres saber más, pagá alguito siquiera”. Son esas mañanas de sábado, ¿ha visto?, que suelo andar a la deriva, buscando un amigo para ver si picamos algo en el mercado o vamos a Upianita a ver qué pasa. El tipo me intrigó. Le pedí un café. “Con dos medialunas”, agregó. “Bueno, ahora explique, porque no entiendo nada”, lo apuré. Explicó que el cura, en la confesión, perdona las ...

CACHIYUYO Viento norte, polvo y espanto

"San Gil", de Raúl Cisterna Me meto en las ciudades en cuatro patas, caminando pegado a las paredes, rapo las ventanas, embolso entre los edificios Yo soy el que llega a Santiago arrastrándose entre jumes, cachiyuyo y montes ralos. Vengo bajando desde el sur de Bolivia y de más allá también y traigo los duendes negros que bailan entre los remolinos de los desmontes. Dicen que soy el viento de los locos, del malhumor, de la contestación hiriente, del dolor de cabeza. Soplo dos o tres días, aumentando la intensidad durante la siesta, levantando bobadales que ensuciarán la ropa recién tendida. Las viejas me tienen bien catalogado, por eso dicen siempre: "Con viento norte no hay hombre bueno, ni mujer amable, ni caballo manso, ni víbora que no muerda". También suelen decir cosas amables, como: "Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro". Cuando es mi tiempo, me meto en las ciudades en cuatro patas, camino pegado a las paredes, raspo las ventanas, me embolso ent...

TURNO Haga la fila

"Burocracia", de Raúl Cisterna No hay forma de lidiar con la cultura del número, sobre todo en una sociedad que se ha vuelto cada vez más reglamentarista Llego, le pregunto a la chica cómo hacer para pagar la Forma Agonal antes de que se me venza la boleta. “Haga la fila”, me indica. Le digo que es un momentito nomás, pago, me dan el recibo y me voy, así de fácil. No voy a demorar ni 10 segundos, le explico. “Haga la fila”, vuelve a señalar mientras se mira si tiene bien pintadas las uñas. ¡Ufa! Tengo el 549. Van por el 220. Consulto de nuevo qué sucede si me voy a hacer otros trámites y se me pasa el turno. “No hay problema, saca número de nuevo y espera otra vez”, responde sin mirarme. Pero, ¿cuánto demoran en atender cien personas, digamos? “Puede ser toda la mañana o se pueden desocupar en cinco minutos”, me explica mientras levanta los hombros y me dedica una sonrisa de compromiso. Me quedo. Por suerte han puesto asientos para que la espera no sea tan dura. A cada rato l...

GENEALOGÍA El enemigo levanta la mano

"Reunión", de Raúl Cisterna La dudosa ascendencia de uno bastó para que viejos contertulios imaginen golpes, alianzas oscuras y ambiciones ocultas Mostró una genealogía de dudosa procedencia en la que aseguraba ser descendiente directo del Cid. Hubo quienes sostuvieron que el árbol genealógico que presentó aquel lejano jueves, cuando le dimos la bienvenida, era apócrifo. No faltó quien afirmara que se trataba de una falsedad lisa y llana. ¡Vamos!, sonaba fuerte decir eso de quien se presentaba como pariente de Ruy Díaz de Vivar, y por eso la versión pasó susurrada, en voz muy baja, entre los contertulios de siempre. No faltó quien intentara poner paños fríos a tantas disquisiciones, haciendo ver que, efectivamente, podía ser cierto lo que decía, pero que, en todo caso, compartía la condición de nieto de nieto de nieto del Cid Campeador con unos cinco millones de personas en todo el mundo. —Calculen: dos hijas. Con que cada una haya tenido solamente dos hijos, ahí nomás tenemo...