Ir al contenido principal

EFEMÉRIDES SANTIAGUEÑAS Del 8 de mayo

El anteúltimo de los hermanos

El 8 de mayo de 1922 fue anotado Víctor Manuel Ábalos, “Vitillo”; habría nacido el 30 de abril de ese año


El 8 de mayo de 1922 es asentado como recién nacido Víctor Manuel Ábalos, "Vitillo", en Santiago del Estero. En realidad, nació el 30 de abril y hay versiones que indican que nació en Buenos Aires pero que de muy pequeño su familia regresó a Santiago. Fue cantor, músico, bombisto, compositor y bailarín de danzas nativas.

Fue el penúltimo de los cinco hermanos Ábalos. En 1933 se incorporó a la compañía infantil de Andrés Chazarreta, y allí aprendió a bailar cuarenta tipos de danzas folclóricas santiagueñas.​
En el "orden de cigüeña", como se presentaban los hermanos Ábalos, el mayor fue Machingo, después venía Adolfo, luego Roberto, "Vitillo" y el último, "Machaco".
Los hermanos Ábalos formaron el famoso quinteto en 1939 y el 31 de mayo debutaron en el Consejo Argentino de Mujeres —Teatro del Globo— con “Patios provincianos”, un espectáculo que evocaba las costumbres santiagueñas y del norte. Vitillo tocaba el bombo.
En 1941 abrieron la peña “Achalay” en el subsuelo de la confitería Versalles, de Buenos Aires. Un año después debutaron en radio El Mundo y con la música de la película de Lucas Demare, “La guerra gaucha”, llegaron al conocimiento del público nacional.
En 1945 inauguraron un estudio de arte nativo en el que daban clases de bombo, charango, guitarra, piano y danzas folklóricas. Además, abrieron la peña “Achalay Huasi”. En 1951 se presentaron en la televisión en Nueva York, Estados Unidos e hicieron giras por Chile e Israel. En el 60 abrieron la peña “El rancho de los Ábalos”, en Mar del Plata.
En 1966 actuaron en Japón, se presentaron en el canal NHK de Tokio y fueron contratados para que cantaran en la recepción ofrecida al presidente francés Charles de Gaulle y su esposa durante su visita a la Argentina. Estuvieron en el Vaticano cuando eran Papas Pablo VI, en 1971, y Juan Pablo II, en 1984.
Algunas de sus obras son clásicos del folclore argentino: Agitando pañuelos, Casas más, casas menos, Chacarera del rancho, Nostalgias santiagueñas, Zamba de los yuyos, entre otras. Permanecieron activos y juntos durante cincuenta y ocho años, hasta su despedida en 1997.
Vitillo vivió casi 100 años, falleció el 19 de octubre del 2019, no sin antes haber recibido numerosos homenajes por su aporte a la cultura de Santiago del Estero y el ensanchamiento de los límites del folklore argentino.

Más acontecimientos
1891 — Nace Tomasa Santillán Palacio, primera enfermera de Santiago del Estero.
1938 — Se inaugura el agua corriente en La Banda.
1979  — Nace Alejandro Díaz, cantor popular.
1999 
—  El dúo que integran Vicente Eduardo Suarez, “Morenito”, y Pedro Palomo, festeja sus 25 años con el canto en el Teatro 25 de Mayo junto a Las Sacha Guitarras Atamisqueñas, Juan de Dios Gallo, Daniel Látigo Ponce y Mishkila Mom. Hay quienes dicen que en realidad su primera presentación en público fue el 9 de julio de 1974, durante una reunión familiar de la calle Únzaga, en el barrio Cáceres de Santiago del Estero.
1999 
— En el centro tradicionalista " Sembremos Cultura" de Los Núñez, departamento Río Hondo, hay un festival folclórico cultural, cuyo número central fue Coco Banegas.
2002 — Fallece Neri Montenegro, amigo de la barra de Miguel Salvatierra.
©Juan Manuel Aragón
®Con información de internet

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...