Ir al contenido principal

HUSO De Greenwich menos cuatro horas

Observatorio astronómico de Córdoba

Mucha gente que trabaja al aire libre es consciente de que el mediodía se da aquí a la una de la tarde


“¡Al fin mi perro cazó una mosca!”, podrían haber exclamado los amantes de la exactitud de las horas, ante la propuesta de un diputado mendocino, de abandonar el huso horario de las –3 y pasarse al siguiente hacia el oeste, el de las –4.
El diputado es Julio Cobos y dio las razones equivocadas, pero vale el intento si le sale bien. Dijo: “Hoy nuestro país tiene una de las mayores diferencias entre la hora solar y la hora oficial, lo que afecta no solo al consumo de electricidad sino también al desempeño escolar. Necesitamos lograr una mayor coincidencia entre la hora solar y la oficial”.
Ese Cobos es un radical que se presentó de candidato de los peronistas, luego volvió a ser radical y ahora quién sabe qué será, qué ideas tendrá, con quién se habrá acovachado. No importa, el asunto que como legislador tuvo una buena idea.
Pero echar la culpa de las notas que trae en el boletín un alumno, al huso horario, como dice ese Cobos, parece una excusa de pésimo que no estudia y sostener que porque se cambie la hora se gastará menos luz, lo mismo. Pero igualmente es válido lo que sostiene, porque las horas serían las lógicas, las que por cultura nombramos de una determinada manera. Si volviéramos a la hora anterior, estaríamos adherimos al sistema que tiene al meridiano de Greenwich, como punto de partida.
La Argentina fue el primer país sudamericano en establecer una hora única en todo su territorio nacional. Un decreto del gobierno nacional del 25 de septiembre de 1894, estableció que el meridiano de Córdoba definiría la hora en todo el país. Este meridiano está cuatro horas al este del de Greenwich. Quiere decir que cuando en la Argentina son las 4 de la tarde, en Gran Bretaña, más precisamente en Greenwich, son las 8 de la noche.
Para tomar esta decisión intervinieron el Instituto Geográfico Nacional, la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, el director General de Correos y Telégrafos, el Intendente de la Capital Federal, y Gabriel Carrasco, estudioso y autor del decreto. La norma fue ratificada en 1920, cuando el país se incluyó diplomáticamente en el sistema internacional de husos horarios.
Cabe acotar que la Argentina cabe justito en el huso horario de las –4 horas de Greenwich, solamente no entrarían algunos picos nevados de los Andes, en el límite con Chile y una pequeña porción de Misiones. Algunos años el gobierno nacional dispuso adoptar el huso de las –2 horas, con lo que vivíamos del todamente a contramano, perdidos en los relojes de los buques del Atlántico.
Mucha gente que trabaja al aire libre es consciente de que el mediodía se da aquí a la una de la tarde porque a esa hora más o menos su cuerpo deja de tener sombra, lo mismo que algunas medianeras de las casas, los postes de la luz, en fin. En algunas partes a almorzar le siguen diciendo “hacer las doce”, pero es a la una de la tarde, es porque el tiempo está una hora chanfleado.
Sería una gran medida que se vuelva al huso de las –4 horas. Entre otras cosas el mediodía sería el mediodía y no como ahora que se lo cuenta como si fuera la 1 de la tarde. Se acomodarían muchos horarios de trabajo que ahora están medio desfasados y una siesta más allá de las 4 de la tarde sería una exageración.
Además, el Estado confía en sus ciudadanos para que elijan autoridades de acuerdo a su sano criterio, un acto importantísimo en la vida de los pueblos, pero ¡oiga!, no los deja tener sus relojes de acuerdo a la hora real porque van a gastar más luz. ¿No sería más lógico pedir a la gente que abra sus negocios más temprano o más tarde, para aprovechar la luz del sol, antes que andar adelantando o atrasando los relojes? No somos tontos y sabemos que nos conviene usar menos electricidad, sin necesidad de que nadie nos ande molestando con los relojes.
Otro día podríamos hablar de la informalidad de los comercios santiagueños, que abren y cierran sus puertas al público a la hora en que les da la regalada gana. A las 9 de la mañana el centro de la ciudad parece un desierto y si uno le pregunta a un empleado: “Amigo, ¿a qué hora abre esta tienda?”, siempre tendrá una respuesta exacta: “A las ocho, ocho y media, nueve, nueve y cuarto, depende de la hora que se despierte el dueño, pero si ha tomado, si ha tenido juntada con los amigos capaz que por ahí no abre”.
Pero, mejor dejo el asunto aquí nomás, es temprano para andar renegando.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Eso que llamamos alma (con vídeo)

Nelly Omar, canta "Desde el alma" Cómo se usa una palabra de la que se ignora casi todo, desde su significado hasta lo que implica reconocer su existencia Los argentinos solemos usar con frecuencia algunas palabras sin saber con exactitud qué significan o ignorando que, para explicarlas, hubo sabios que se quemaron las pestañas, soldados que cruzaron espadas, naciones que negaron su existencia e ideologías que renegaron de ellas. Ahí está el alma, que para los latinos era ánima y para los cristianos es soplo, viento. Como quien refresca la memoria, van algunas expresiones comunes que la mentan en la Argentina, y posiblemente en otros países también. Las decimos con tanta naturalidad que jamás nos preguntamos qué queremos decir cuando las pronunciamos. El alma aparece primero en el dolor. Se me sale el alma, tengo el alma en pedazos, el alma en un hilo, me partís el alma, me arrancó el alma, se me vino el alma al suelo, tengo el alma hecha mierda, el alma hecha bolsa, el alma ...

BARRIOS Los chipacos nacen en bicicletas

"Chipaco", de Raúl Cisterna Un secreto mal guardado de los santiagueños: historia, etimología y misterios del pan con chicharrón Uno de los secretos peor guardados de estos pagos es que los mejores chipacos son los que se compran en la calle, a los vendedores de las esquinas. El verdadero no se hace en una panadería elegante. Sale de una bicicleta y llega en una canasta cubierta con un repasador. El maestro Domingo Bravo, en su Diccionario Quichua Santiagueño, dice que "chipa" es "hato de algo apretado, entrelazado, enredado". Es el "cabello amazacotado por falta de peine y de higiene". Y del chipaco, al que llama "chipacu", sostiene que es un "pan de cemita y chicharrón". La etimología popular prefiere una explicación menos académica: CHI charrón + PA n + CO cido. Hecho casi siempre en horno de barro, llega desde el fondo de los barrios, como una bendición, hasta la mismísima plaza Libertad. La gracia está en que no lo trabaj...

1859 ALMANAQUE MUNDIAL Reconocimiento

Juan Bautista Alberdi El 9 de julio de 1859 España reconoce la independencia de la Confederación Argentina como nación libre y soberana El 9 de julio de 1859 en Madrid, España firmó un Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad con la Confederación Argentina que reconoció formalmente su independencia como nación libre y soberana, cuarenta y tres años después de la declaración del Congreso de Tucumán. Aquella jornada cerró un largo período de gestiones diplomáticas iniciadas tras la Revolución de Mayo de 1810 y la guerra de independencia. El plenipotenciario argentino Juan Bautista Alberdi y el representante español Calderón Collantes rubricaron el documento de once artículos que normalizaba las relaciones entre ambos países. La Confederación Argentina, presidida por Justo José de Urquiza, buscaba desde años atrás establecer vínculos oficiales con la antigua metrópoli. Alberdi, destacado intelectual y autor del libro las Bases, que para algunos fue la inspiración de la Constitución libera...

CIRCUSTANCIAS Ah, las efusiones del amor

"Beso" de Raúl Cisterna Menos el hombre, todos los animales respetan un lugar, un momento y alguna circunstancia para dar rienda suelta al deseo Lo bueno de las efusiones del amor entre la gente es que, justamente, se pueden dar en todo tiempo, en todo lugar, bajo cualquier circunstancia. El hombre y la mujer no aguardan que se dé el momento, que todo esté preparado o que ocurra esto o aquello para hacerlo. Las ballenas francas australes empiezan a llegar a la Península Valdés en mayo y se entregan a sus juegos amorosos hasta septiembre y octubre. Las hembras aprovechan para parir sus crías, porque la gestación les lleva un año. Las vacas, según dicen en el campo, se empiezan a alegrar unos veinte días después de tener terneros y los toros aprovechan para tener su momento, digamos. Y así casi todos los animales. Menos el hombre. Será una deformación de la mente o una bendición de Dios, pero a nosotros nos gusta hacerlo de enero a enero, o veinticuatro por siete, como les gust...

PERSPECTIVA Noventa minutos y varias generaciones

Julio Roca (hijo), segundo desde la izquierda Mientras espero el partido, prefiero recordar decisiones cuyos efectos siguen presentes después de casi un siglo Si este Campeonato Mundial de Fútbol tuviera que dejar una enseñanza, la primera no debería ser que hay países que históricamente saquearon a la Argentina, porque es un hecho ampliamente conocido, sino que hubo argentinos que se pusieron a favor de la expoliación que sufrió este país, la justificaron, de tal suerte que hoy siguen creyendo que tendríamos mejor destino como colonias de los países centrales que como nación independiente y soberana. Hoy la Argentina debe jugar contra Inglaterra un país que no solamente nos robó las Islas Malvinas, sino que antes de eso nos invadió en 1806 y 1807, ante el festejo alborozado de los contrabandistas porteños y de la Banda Oriental. A principios del siglo pasado, la influencia británica era tan fuerte que terminó haciéndonos celebrar un acuerdo que beneficiaba mucho más a ellos que a noso...