Ir al contenido principal

1928 CALENDARIO NACIONAL Escritores

Logotipo de la institución

El 8 de noviembre de 1928 se funda la Sociedad Argentina de Escritores, asociación que nuclea a escritores del país en una institución gremial y cultural


El jueves 8 de noviembre de 1928 se fundó la Sociedad Argentina de Escritores. Es una asociación civil que nuclea a escritores del país en una institución gremial y cultural con sede en Buenos Aires y más de 50 seccionales en el resto de la Argentina.
Su primer presidente fue Leopoldo Lugones, acompañado por Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges, Baldomero Fernández Moreno y Ricardo Rojas, entre otros escritores. También estuvieron en su primera comisión directiva Samuel Glusberg, Manuel Gálvez, Rafael Alberto Arrieta, Enrique Banchs, Leónidas Barletta, Arturo Capdevila, Nicolás Coronado, Roberto Gache, Alberto Gerchunoff, Arturo Giménez Pastor, Roberto F. Giusti, Víctor Juan Guillot, Enrique Larreta, Roberto Ledesma, Carlos Alberto Leumann, Ezequiel Martínez Estrada, Álvaro Melián Lafinur, Félix Lima y Pedro Miguel Obligado.
Ese día un grupo de escritores agasajó a la Junta Ejecutiva de la primera Feria Nacional del Libro, que se hizo en el teatro Cervantes de Buenos Aires. Rómulo Zavala, responsable del comisariato de esa junta, exaltó el resultado de la Feria y señaló que ese hecho anunciaba la proximidad de un organismo de carácter permanente que integrara las distintas expresiones literarias y velara por los intereses legales y económicos de sus integrantes.
Zavala estructuró y presentó una lista de escritores de varios grupos literarios, que se habían destacado en esa primera exposición nacional del libro, con el objeto de que fuera aclamada y no suscitar enconos desde el primer día.
Así resultaron elegidos Lugones y Quiroga omo presidente y vice.
La redacción de los estatutos fue encargada a Enrique Banchs, y oportunamente se aprobaron por unanimidad. También enrique Banchs redactó el acta de creación de la institución, un documento que hoy resguarda el Museo del Escritor.
El 24 de octubre de 1938, un decreto firmado por el presidente Roberto Marcelino Ortíz otorgó la personería jurídica a la entidad. Antes de esta exitosa creación, hubo dos proyectos para fundar una institución que velara por los intereses profesionales de los escritores argentinos, uno de Roberto Payró y otro de Baldomero Fernández Moreno, pero ninguno continuó en el tiempo.
La flamante institución instaló su secretaría en el Museo Mitre, San Martín 336, de Buenos Aires. El 10 de diciembre de 1931, pasó a tener una oficina en la Casa del Teatro, en Santa Fe 1234. Y el 23 de noviembre de 1946, se mudó a su propia sede, en la calle México 524, adquirida cuando era presidida por Ezequiel Martínez Estrada.
Funcionó en ese lugar hasta el 2 de julio de 1971, cuando por un desmoronamiento que tuvo en un sector, debido a una bomba explosiva puesta en las inmediaciones, y a invitación de la Sociedad General de Autores de la Argentina “Argentores”, pasó a funcionar en la sede de esa entidad, Pacheco de Melo 1280, de Buenos Aires.
El 12 de julio de 1972 se mudó de nuevo a su segundo y actual local propio de Uruguay 1371, adquirido durante la presidencia de Dardo Cúneo.

Presidentes
1928 a 1932 Leopoldo Lugones
1932 a 1933 Arturo Copdevila
1933 a 1934 Ezequiel Martinez Estrada
1934 a 1938 Roberto F. Giusti
1838 a 1940 Enrique Banchs
1940 a 1942 Eduardo Mallea
1942 a 1946 Ezequiel martinez Estrada
1946 a 1948 Leónidas Barletta
1948 a 1950 Carlos Luis Erro
1950 a 1953 Jorge Luis Borges
1953 a 1955 José Luis Lanuza
1955 a 1956 Vicente Farbieri
1956 a 1957 José Luis Romero y Horacio Estéban Ratti
1957 a 1959 Carlos Alberto Erro
1959 a 1961 Fermín Estrella Gutiérrez
1961 a 1963 Carlos Alberto Erro
1963 a 1965 Fermín Estrella Gutiérrez
1965 a 1969 Cayetano Cordoba Iturburu
1969 a 1971 Ulyses Petit de Murat
1971 a 1973 Dardo Cúneo
1973 a 1975 María de Villarino
1975 a 1977 Horacio Estéban Ratti
1977 a 1978 Adolfo Cahian (interventor)
1978 a 1979 Aristóbulo Etchegaray
1980 a 1981 Dardo Cúneo
1982 a 1983 Dardo Cúneo
1984 a 1985 Carlos Arberlo Débole
1986 a 1987 Carlos Alberto Débole
1987 a 1989 Rubén Vela
1989 a 91 Florencio Escardó
1992 a 1995 Gilberto Molina
1995 a 1998 José María Castiñeira de Dios
1998 al 2000 Bernardo Ezequiel Koremblit
2000 al 2001 Carlos Paz
2001 al 2001 Orlando Guzmán
2001 al 2002 Aristóbulo Etchegaray
2002 al 2005 Orlando Luis Guzmán
2005 al 2007 Jorge Alberto Giorno
2007 al 2008 Cesar A. Cabral
2008 al 2011 Alejandro Vaccaro
2011 al 2015 Alejandro Vaccaro
2015 al 2019 Alejandro Vaccaro
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....

Palo Bonito

Ilustración Letra y Música de Ricardo Rico Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Tengo a San Antonio puesto de cabeza, si no me busca novia nadie lo endereza. Yo no quiero mucho, yo no pido tanto, pero si no me cumple le quito el manto al santo. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Dicen que las penas matan a la gente, pero a mí no me matan porque soy valiente. Palo de madera, palo de alegría, Letra y música yo quiero que me bailes la noche y el día. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Ramírez de Velasco®

FUTURO El día que las máquinas empezaron a pensar

"El tren del centro", acuarela de Raúl Cisterna La inteligencia artificial ya reemplaza tareas humanas y obliga a imaginar un mundo completamente distinto Los trenes dejaron sin trabajo a miles de carreros en todo el mundo. Cientos de caravanas de vehículos tirados por caballos o bueyes, desaparecieron el día que el ferrocarril unió los lugares por los que transitaban. Algo parecido provocaron los tractores con los arados de mancera, las topadoras con los hacheros, los automóviles con los coches de plaza, el teléfono celular con los carteros. Cada invento deja a muchos sin trabajo porque la máquina lo hace mejor. ¿A qué se dedican los desplazados? Se adaptan a los nuevos tiempos o vegetan sin esperanzas viviendo quién sabe de qué. La inteligencia artificial está abriendo un nuevo mundo a la humanidad. Es una herramienta que permite desde diagnósticos médicos más rápidos y seguros hasta la posibilidad cercana de que el derecho, como conflicto de intereses , sea resuelto en seg...