Ir al contenido principal

1911 ALMANAQUE MUNDIAL Mengele

José Mengele

El 16 de marzo de 1911 nace José Mengele, un médico nazi que cumple funciones en el campo de exterminio de Auschwitz, de 1943 a 1945


El 16 de marzo de 1911 nació José Mengele, en Günzburg. Fue un médico nazi que cumplió funciones en el campo de exterminio de Auschwitz, de 1943 a 1945, en el que seleccionó prisioneros para su ejecución en las cámaras de gas y realizó experimentos médicos con reclusos en estudios raciales pseudocientíficos. Murió el 7 de febrero de 1979 en en Enseada da Bertioga, cerca de San Pablo, Brasil.
Su padre fue fundador de una empresa que producía maquinaria agrícola, giraba como Karl Mengele & Söhne, en el pueblo de Günzburg en Baviera. El biografiado estudió filosofía en Munich en la década de 1920, bajo la influencia de la ideología racial de Alfred Rosenberg, y luego se licenció en medicina en la Universidad de Frankfurt am Main.
Se alistó en la Sturmabteilung (la “División de Asalto”) en 1933. Un nazi ardiente, se unió al personal de investigación de un recién fundado Instituto de Biología Hereditaria e Higiene Racial en 1934.
Durante la Segunda Guerra Mundial se desempeñó como oficial médico con las Waffen-SS (el componente “armado” del cuerpo paramilitar nazi) en Francia y Rusia. En 1943, Heinrich Himmler lo nombró médico jefe en Birkenau, el campo de exterminio suplementario de Auschwitz, donde él y su personal seleccionaron a los judíos entrantes para trabajar o exterminar y donde supervisó experimentos médicos con los reclusos para descubrir medios para aumentar la fertilidad (para aumentar la “raza” alemana). Su principal interés, sin embargo, era la investigación sobre gemelos. Los experimentos de Mengele a menudo resultaban en la muerte del sujeto.
Después de la guerra escapó del internamiento y pasó a la clandestinidad, sirviendo durante cuatro años como mozo de cuadra en una granja cerca de Rosenheim, en Baviera. Luego, según se informa, escapó, vía Génova, Italia, a Sudamérica en 1949.
Se casó (por segunda vez) bajo su propio nombre en Uruguay en 1958 y, como “José Mengele”, recibió la ciudadanía del Paraguay en 1959. En 1961 aparentemente se mudó a Brasil, donde supuestamente se hizo amigo de un antiguo nazi, Wolfgang Gerhard, y vivió en una sucesión de casas propiedad de una pareja húngara.
En 1985, un equipo de expertos forenses brasileños, alemanes occidentales y estadounidenses determinaron que había tomado la identidad de Gerhard, murió en 1979 de un derrame cerebral mientras nadaba y fue enterrado bajo el nombre de Gerhard. Posteriormente, los registros dentales confirmaron la conclusión forense.

Cuestión personal
Años después de la muerte de Mengele, el periodista Jesús del Carmen Martínez, “Chito”, inició una investigación periodística que trataba de establecer si Walter o Walterio Ascher, que había vivido en La Banda, Santiago del Estero, en la década del 50, era el mismísimo Mengele. Usó una estratagema: de un libro sobre los nazis, tomó una fotografía en la que aparecía Mengele, la amplió y la empezó a mostrar a quienes se decía que habían conocido al hombre. Sin decirles de dónde había sacado la foto, les decía: “¿Lo conoces?” Casi todos respondieron que sí, para ellos era el doctor Ascher. Luego, con testimonios de quienes lo habían conocido, armó una sensacional serie de notas que dieron la vuelta al mundo. Aunque hay quienes dicen que la historia de Chito es apócrifa, los santiagueños, los bandeños, preferimos atenernos a las crónicas de un comprovinciano, antes que andar averiguando en enciclopedias cómo fue la verdad de la milanesa.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

AÑORALGIAS Santiago querido

La Secco Somera lista (a completar), de lo que hay todavía en la ciudad mágica habitada por los santiagueños, sus sueños y saudades Algunas cosas que antes sabía haber en Santiago y no hay más, se perdieron para siempre, consignadas en este sitio para que al menos quede su recuerdo. Esta lista la publiqué hace algunos años en Feibu y los amigos la completaron. 1 Helados “Kay”, más ricos no hay. 2 El auto Unión, (con motor de dos tiempos, como la Zanella). 3 Las heladeras Vol-Suar. 4 Las prohibidas del Renzi (¡Coca!, cuánto amor). 5 La bilz de Secco (la de ahora no es lo mismo, qué va a ser). 6 El Santa Ana, El Águila, empresa Robert, el Manso llegando desde el fondo del saladillo. 7 Cheto´s bar. 8 El peinado batido de las mujeres. 9 El jopo (ha vuelto, pero como mariconada). 10 La nueva ola y los nuevaoleros. 11 El Tuco Bono. 12 El departamento Matará. 13 Panchito Ovejero vendiendo billetes de lotería. 14 La Porota Alonso. 15 La Gorda de Anelli. 16 Tala Pozo. 17 Mi tata. 18 Panadería L...

PALABRAS Acerca del hijo de puta

La prostitución en la Roma antigua Una expresión que vino sirviendo de insulto desde hace mucho tiempo, de repente se convirtió en música para los oídos Cuando era chico, el peor insulto era “hijo de puta”. Había otros, pero ese, mentar a la madre, era provocarlo a pelear. Después casi siempre venía la frase “vamos afuera si sos macho”. Había que bancar con los puños la ofensa. Por eso, era escaso. Pocos se animaban a proferirlo. Después la chabacanería de la televisión, los ordinarios espíquer de las radios y la costumbre lo fueron popularizando. A tal punto que cuando los muchachos del barrio se mandan alguna macana menor, uno cariñosamente se refiere a ellos como “qué hijos de puta que son”. O tiene un auto que corre a una velocidad “de la puta madre que lo parió”. O se corta con el cuchillo cuando está rebanando el pan y exclama “la puta que me parió”. Como el peso argentino, el insulto se devaluó. No está bien contar experiencias personales, pero a uno le dije por Feibu hace unos ...

MÚSICA La zamba de Vargas (con vídeo)

Representación de la batalla Nota de Juan Manuel Aragón —padre del autor de este blog —en la sección `Efemérides´ del diario El Liberal del 10 de abril de 1993, bajo el título “Chilena” El 10 de abril de 1867 se libra la batalla del Pozo de Vargas. Treinta y nueve años después, el 10 de abril de 1906, el diario `El Siglo' publica la versión que don Ambrosio Salvatierra da de los hechos. Don Ambrosio había tomado parte como soldado y recuerda que, como a la una de la tarde, “no tardó en oírse el primer cañonazo con que nos saludaba el ejército de Varela, y el general Taboada ordenó que el comandante Brizuela contestara con otro disparo de cañón. El doctor González y el ayudante mayor ponen a escape sus caballos a fin de transmitir la orden, pero como el comandante Brizuela no tenía cañón mandó que la banda de música tocara, y ésta hizo oír en seguida una zamba, llamada desde entonces zamba de Vargas”. Es curioso que en el momento de comenzar la batalla el general no supiera que Briz...

MEMORIA El otro lado del río

Chito Martínez La historia bandeña aparece enlazada con la mirada de un fotógrafo que hizo de la ciudad su patria íntima Uno de los lugares quizás más sagrados de los bandeños es la pasarela de la Alem, que ahora nadie usa porque es más fácil y menos riesgoso pasar por abajo que tomarse el trabajo de trepar de un lado y apearse del otro. Chito Martínez decía que era un símbolo de la historia de este pueblo. “Existe porque había una ciudad que no quería andar dando la vuelta”, graficó una noche de filosofía. Pero eso lo sabía cualquiera. Como tantos otros sitios de la Argentina, varios factores se dieron juntos para hacer de La Banda esa ciudad pujante que es hoy, sostenía Chito. Su cercanía con el río Dulce y la capital la convirtieron en sede de la región más productora de la provincia. Fue un punto estratégico que tenía uno de sus centros en la confitería La Alhambra o en el paso a nivel sur. Otro punto fue Turichi, donde acudían a beber unas ginebritas los obreros del riel cuando sa...

BARRIO Doña Dorna

Ilustración Los recuerdos de una calle vuelven muchos años después con sus voces y las costumbres de otro tiempo Era milagrosa doña Dorna, la de la esquina, la madre de Pedrito y de la Gaby. Mucho después, cuando nos cruzábamos los viejos vecinos, coincidíamos todos en que ninguno la había conocido joven. Parecía que había nacido con la cabeza mora y de lejos ya se veía que la belleza no había pasado por su puerta. A veces, cuando la cruzábamos por la calle, mi madre nos obligaba a que la saludáramos con un beso porque era pariente de unos parientes. Pero no nos gustaba, pinchaba la cara con los bigotes. Ahora, cuando paso por lo que era mi casa, veo que no todo sigue como era entonces. Todo ha cambiado, salvo la casa de doña Dorna: la pared con el revoque descascarado, la puerta más desvencijada y una ventana de color indefinido que quizás solo se abra los días de fiesta, pero nunca me animo a preguntar si vive alguien o está deshabitada. Pedrito hizo el Servicio Militar en Curuzú Cua...