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1956 ALMANAQUE MUNDIAL Mistinguett

Mistinguett

El 5 de enero de 1956 muere Mistinguett, vedette, cantante y actriz francesa

El 5 de enero de 1956 murió Jeanne Bourgeois, más conocida como Mistinguett.​ Fue una vedette, cantante y actriz francesa. Había nacido en Enghien-les-Bains, Francia, el 3 de abril de 1875.
Nació en la pobreza, lo que no le impidió soñar con una vida en el escenario. Desde joven, mostró una inclinación artística, cantando canciones populares mientras vendía flores en su ciudad natal.
Determinada a salir adelante, invirtió sus escasos ingresos en clases de teatro y canto. Su oportunidad llegó en 1885, cuando conoció a Saint-Marcel, director de la revista del famoso Casino de París, quien le ofreció trabajo como tramoyista. Fue en esta etapa inicial cuando experimentó con diversos nombres artísticos, finalmente adoptando el apodo de Mistinguett, inspirado en la opereta Miss Helyett y en su supuesta apariencia "inglesa" debido a sus prominentes dientes frontales.
En 1895, debutó como cantante en el Casino de París, iniciando una trayectoria que la llevaría a los escenarios más importantes de Francia, como el Moulin Rouge, Folies Bergère y Eldorado. Su personalidad escénica, más que su talento vocal o como bailarina, fue el motor de su éxito. Compensaba cualquier limitación técnica con una vitalidad arrolladora y una presencia magnética.
Rápido se convirtió en una estrella del espectáculo parisino. Su capacidad para conectarse con el público era incomparable. En una entrevista con Time Magazine, explicó su secreto: "Es sólo una cuestión de magnetismo. Yo digo 'Venid' y ellos son atraídos hacia mí". Este carisma, combinado con una astuta habilidad para promoverse, la convirtió en una figura legendaria.
En 1919 tomó una decisión que cimentó su imagen de extravagancia: asegurar sus piernas por la entonces asombrosa suma de 500.000 francos, gesto que se convirtió en noticia mundial. Este movimiento, más teatral que práctico, consolidó su estatus como un ícono de la belleza y el estilo parisino.
Su carrera estuvo marcada por grandes colaboraciones artísticas y romances célebres. Tuvo una relación con Maurice Chevalier, quien fue su pareja tanto en el escenario como en la vida personal. Juntos, protagonizaron algunas de las actuaciones más memorables de la época.
Entre sus canciones más famosas se encuentran Mon Homme (Mi hombre), grabada por primera vez en 1920, y que más tarde se convertiría en un éxito internacional bajo el título My Man, popularizada por Fanny Brice en Estados Unidos y por Sara Montiel en España. Otra de sus interpretaciones destacadas fue Ça c'est Paris (Esto es París), de José Padilla, considerado por el escritor Jacques Charles como "el himno de los parisinos".
También tuvo un papel crucial en la carrera de otros artistas. El actor francés Jean Gabin, una figura legendaria del cine, comenzó su trayectoria a su lado, debutando con la célebre Java de Doudoune, otra obra de José Padilla.
Aunque no era conocida por su belleza convencional, Mistinguett poseía una inteligencia aguda y un fuerte sentido de los negocios. Se aseguraba de escuchar a su equipo antes de tomar decisiones importantes, lo que le permitirá manejar su carrera con astucia. Su vida fue una mezcla de espectáculo, glamour y pragmatismo.
Jean Cocteau, el célebre escritor y cineasta, la describió tras su muerte como "la ronca voz del pueblo de París". Representaba el espíritu popular de la ciudad: descarado, vibrante y lleno de vida.
Su carrera se expandió por más de cinco décadas, durante las cuales deslumbró al público en escenarios de París, Londres y América. Aunque en sus últimos años su popularidad disminuyó, su influencia siguió intacta. Su autobiografía, Toute ma vie (Toda mi vida), publicada en 1954, ofrece una mirada íntima a su extraordinaria trayectoria.
Cuando murió tenía 80 años y dejaba un recuerdo imborrable en la cultura francesa. Fue enterrada en el cementerio de Enghien-les-Bains, la ciudad donde nació.
Fue mucho más que una vedette o cantante; fue un símbolo de una época en la que París reinaba como la capital mundial del espectáculo. Con su ingenio, magnetismo y visión empresarial, transformó su nombre artístico en sinónimo de glamour y extravagancia.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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