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1512 ALMANAQUE MUNDIAL Vespucio

Américo Vespucio

El 22 de febrero de 1512 muere Américo Vespucio, navegante, comerciante, explorador y cosmógrafo, participó en dos viajes al continente que se llama América en su honor

El 22 de febrero de 1512 murió Amerigo Vespuci, Américo Vespucio, en Sevilla. Fue un navegante florentino, comerciante, explorador y cosmógrafo, naturalizado castellano en 1505. Participó en al menos dos viajes de exploración al Nuevo Mundo, continente que hoy en día se llama América en su honor. Había nacido en Florencia el 9 de marzo de 1454.
Mientras Cristóbal Colón murió creyendo haber alcanzado las Indias, sin sospechar que las islas que había reclamado en nombre de la Corona de Castilla eran parte de un territorio completamente nuevo, su contemporáneo y amigo, Américo Vespucio, logró comunicar a Europa que las tierras descubiertas por Colón no eran parte de Asia, sino de una "cuarta pars" del mundo, que eventualmente llevaría su nombre sin que él lo hubiera previsto.
Antes de embarcarse en aventuras marítimas había llegado a España como empleado del comercio bajo la protección de la casa bancaria de los Médicis. Enviado a Castilla por un tal Beraldi para misiones mercantiles, se estableció cerca de la corte y comenzó a construir una red de contactos y negocios entre la nobleza local. Fue justo después del primer viaje de Colón, cuando regresó el 15 de marzo de 1493 hablando de vastas riquezas, que las ciudades comerciales de Génova y Venecia, junto con los Médicis, empezaron a interesarse en las posibles nuevas rutas comerciales para las preciadas especias. Las primeras noticias de las aventuras de Colón probablemente llegaron a los Médicis a través de las cartas de Vespucio, que detallaban con precisión las nuevas tierras.
La muerte inesperada de Beraldi dejó a Américo sin patrocinador y sin recursos, lo que lo motivó a participar directamente en las expediciones hacia lo que aún se creía eran las Indias. Su primer viaje fue en 1497, pero es su segunda expedición, en mayo de 1499, bajo el mando de Alonso de Ojeda, la que realmente marcó su legado.
Siguiendo la ruta del tercer viaje de Colón, partieron del Puerto de Santa María y, tras 25 días, llegaron a la desembocadura del río Orinoco, ya conocida por Colón, y comenzaron a explorar la costa hacia el norte.
Esta expedición le dio a Vespucio la oportunidad de observar las características de la costa, que le recordaban a su Venecia natal por su naturaleza inundable y los accidentes geográficos antes de entrar al lago Maracaibo. Por esto, bautizó estas tierras como "Venezuela", o "pequeña Venecia". Continuaron explorando hasta llegar al cabo de Vela, en la actual Colombia, donde los cartógrafos comenzaban a esbozar la forma del nuevo continente.
De vuelta en Europa, Vespucio no solo continuó informando a los Médicis, sino que también planeó nuevos viajes. Aunque la veracidad de sus viajes posteriores ha sido cuestionada, él mismo documentó en sus cartas dos expediciones más. En el tercer viaje, al servicio de Portugal, navegó por la costa de Brasil y regresó a Lisboa en julio de 1502; en el cuarto, también bajo patrocinio portugués, reafirmó sus observaciones sobre Brasil a finales de 1503, solidificando la idea de que estas tierras no eran Asia.
En 1504, el opúsculo Mundus Novus fue publicado en Augsburgo. Había ahí una carta de Vespucio a Lorenzo de Médicis describiendo sus viajes. Al año siguiente, su obra Lettera di Amerigo Vespucci delle isole nuovamente ritrovate in quattro suoi viaggi fue publicada. Expresaba firmemente que había un nuevo continente entre Europa y Asia.
Estas revelaciones cautivaron a Martin Waldseemüller, cosmógrafo alemán, que en 1507 decidió incluir las cartas de Vespucio en su Cosmographiae Introductio, sugiriendo el nombre "América" para el nuevo continente descubierto por Vespucio. Fue un acto de reconocimiento que, aunque inicialmente contrarrestado por algunos, se extendió rápidamente.
En 1505, fue naturalizado en los reinos de Castilla y León, pasando a ser conocido como Américo Vespucio. Su reputación como navegante y comerciante creció, llevándolo a participar en la Junta de Burgos y ser nombrado Piloto Mayor de la Casa de Contratación en 1508. Al morir en 1512, el nombre "América" ya estaba firmemente establecido.
Sin embargo, la historia no siempre es justa. Waldseemüller intentó corregir su atribución al verdadero descubridor del cuarto continente en una edición de 1516, pero era demasiado tarde; el nombre América ya había sido adoptado universalmente.
Aunque menos célebre que Colón, tuvo un impacto duradero en la cartografía y la comprensión del mundo, no solo por sus viajes sino por cómo estas tierras fueron nombradas. Su vida es un testimonio de cómo la historia puede ser influida por la pluma tanto como por la espada, y cómo un hombre, en la búsqueda de riquezas y conocimiento, puede inadvertidamente dejar una marca indeleble en el mundo.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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