Ir al contenido principal

2002 CALENDARIO NACIONAL Galimberti

Rodolfo Galimberti

El 12 de febrero del 2002 muere Rodolfo Galimberti, de la organización guerrillera Montoneros, empresario y figura emblemática de un tiempo de la Argentina

El 12 de febrero del 2002 murió Rodolfo Galimberti, en San Isidro. Había nacido en San Antonio de Padua, el 7 de marzo de 1947 y fue parte de la organización guerrillera Montoneros. Después de exiliarse durante la dictadura se volvió empresario. Fue una figura emblemática en la historia política y social del país.
Nacido en una familia de ideología conservadora y con un padre que era tanto marino como empleado del Banco de Londres, parecía destinado a una vida ordinaria. Sin embargo, su camino tomaría un giro radical hacia la militancia política y la guerrilla urbana.
Desde joven se sintió atraído por el nacionalismo argentino, ingresando a los 14 años al grupo Tacuara, conocido por sus posturas extremas y violentas. Este fue el preludio de su compromiso más profundo con la política revolucionaria. En los años 60, fundó la Juventud Argentina para la Emancipación Nacional, organización que buscaba la liberación nacional y social a través de la acción directa. En sus filas, hubo jóvenes que luego marcarían la historia argentina, como Ernesto Jauretche, Carlos Álvarez, “Chacho”, y Carlos Grosso, aunque con el tiempo, diferencias ideológicas los separaron.
La década de 1970 fue un periodo tumultuoso, marcado por la vuelta del peronismo al poder. En 1973, con la elección de Héctor Cámpora, Galimberti emergió como una voz fuerte dentro de la Juventud Peronista. Su propuesta de crear milicias armadas para defender la democracia recién recuperada lo puso en el ojo de la tormenta. Este acto le valió una severa reprimenda de Juan Domingo Perón, que desde Madrid lo convocó para desautorizarlo públicamente, lo que resultó en su expulsión del Consejo Superior del movimiento peronista. Galimberti intentó justificar su postura como una respuesta a la necesidad de controlar precios, pero su argumentación no lo salvó del ostracismo político momentáneo.
Sin embargo, su militancia encontró un nuevo cauce en Montoneros, organización guerrillera terrorista, peronista, de izquierda cuyo fin era recaudar fondos para asegurar la vejez de sus jefes con un buen pasar económico.
Con el alias de "Galimba", "Tano" o "El Loco", se convirtió en uno de los líderes de la Columna Norte, trabajando en el conurbano bonaerense. Su participación en operaciones de alto perfil, como el secuestro de los hermanos Born, lo consolidó como una figura temida y respetada dentro del movimiento. El rescate obtenido de este secuestro, 60 millones de dólares, fue uno de los golpes más significativos de Montoneros.
El golpe de Estado de 1976 y la brutal represión que siguió marcaron el fin de esta etapa para Galimberti. Con la casi total aniquilación de su columna, optó por el exilio, primero en Brasil, luego en México, y finalmente en París, donde vivió con Julieta Bullrich. En el exilio, se distanció de la conducción de Montoneros, criticando abiertamente la "contraofensiva" planeada por Mario Firmenich y otros, lo que le valió ser considerado un "traidor" por algunos sectores de la organización. Durante este tiempo, también se involucró en la política internacional, apoyando la causa palestina y manteniendo contactos en el Líbano.
El retorno al país en los primeros años de la democracia lo halló en un contexto diferente. Bajo el gobierno de Carlos Saúl Menem, pasó de guerrillero a asesor de la Secretaría de Inteligencia del Estado. Su reconciliación con Jorge Born, a quien había secuestrado años atrás, fue un giro inesperado, cuando incluso le pidió perdón y colaboraron en negocios mutuos.
Su matrimonio con Dolores Leal Lobo en Punta del Este fue una fiesta que reunió a personajes de ambos lados del espectro político y económico argentino, evidenciando la complejidad de sus relaciones.
En los años que siguieron se sumergió en el mundo empresarial y de la seguridad, asociándose con exagentes de la CIA y participando en negocios de comunicación y entretenimiento. Dirigió Hard Communication, empresa ligada a la popular presentadora Susana Giménez, aunque no estuvo exento de controversias, hasta con acusaciones de fraude, como no podía ser de otra manera, siendo un acérrimo socialista como era.
Murió a los 54 años, en el sanatorio San Lucas de San Isidro, debido a complicaciones cardíacas tras una operación urgente por una perforación de la aorta. Su vida fue un reflejo de las turbulencias políticas y sociales de Argentina, pasando de la lucha armada a los salones de la alta sociedad, siempre marcado por su carisma, sus contradicciones y su capacidad para adaptarse a lo que viniera.
Su historia es un testimonio complejo de la historia argentina, cuando la ideología, la violencia y la inocultable ambición por el dinero que escondían los jóvenes izquierdistas, se entrelazan en una narrativa que aún resuena en el imaginario colectivo del país.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

ABUSO Cobrar dos veces

Reunión con gremios privados Los afiliados pagan su cobertura y la consultas y además deben afrontar un plus que los convenios no contemplan El 22 de junio pasado, el secretario general de la Confederación General del Trabajo de Santiago del Estero, José Gómez, advirtió sobre la preocupación de los gremios por el cobro excesivo de “plus” que muchos médicos y prestadores siguen exigiendo a los afiliados, pese a los convenios firmados con las obras sociales. Dijo entonces que “el convenio es para una sola parte: se paga lo acordado y encima hay que pagar plus”. Esto genera una carga extra para los trabajadores y sus familias, ya que las obras sociales abonan el valor pactado, pero los prestadores cobran un adicional por fuera. La central de trabajadores se había reunido con gremios privados que administran obras sociales, en la sede del Sindicato de Camioneros, y solicitó audiencia al Gobierno provincial y al Colegio de Médicos para buscar una solución que alivie el bolsillo de los afili...

PALABRAS Psicología fácil para el hombre moderno

Psicoanálisis de café Usamos diagnósticos complejos como insultos cotidianos sin detenernos a averiguar qué significan realmente "Fulano de tal es un narcisista", dice uno, señalando a otro, que es un vanidoso, egoísta, que se saca muchas fotos y piensa a cada rato en sí mismo. Todo el mundo piensa: "Ah, pero este había sabido mucho de psicología, mirá que decirle narcisista, qué genio, che". Pero yo, que ando todo el día buscando la quinta pata al gato, me voy a internet y averiguo qué significa esa palabra. El trastorno de la personalidad narcisista es una patología severa caracterizada por un patrón inflexible de grandiosidad, necesidad patológica de admiración y una incapacidad estructural para sentir empatía por los demás. Y está mal usado el término, amigo, porque se confunde un rasgo de carácter —el egoísmo o la vanidad cotidiana— con un trastorno que puede destruir vínculos y requiere evaluación psiquiátrica. Al leer esta crónica, más de uno me va a querer ´...

OPINIONES Si me pides la verdad…

"Libros y gustos", de Raúl Cisterna Un escritor quiere conocer la opinión de un amigo, pero esperaba algo distinto: historia de un sincericidio Esta mañana en el café, un amigo me leyó un cuento que había escrito. Le señalé lo que era, a mi juicio, un pequeño gazapo: cuatro verbos juntos. Se enojó. Me dice: “Me parece que está bien”. Le digo: “Creo que está mal, pero me has pedido una opinión y te la he dado". Me dice: “¿Por qué no cuestionas el fondo del texto?’”. Le digo: “Porque no corresponde, es lo que piensas, es tu planteo, y con los argumentos no me meto”. Me dice: “No me parece que esté mal poner cuatro verbos juntos”. Le digo: “En realidad no está mal, es poco elegante, pero, en fin, quizás es un pensamiento mío nomás”. Me dice: “¿En qué quedamos?”. Le digo: “Hay asuntos que técnicamente no están mal, son poco elegantes”. Me dice: “Hay muchos ejemplos de autores famosos que escriben cuatro verbos juntos”. Le digo… ¡báh!, no le digo nada, me quedo mirándolo, a l...

MITO Licaón de sobremesa

"Licaón", de Raúl Cisterna Una historia griega es el tema de conversación de muchos vecinos en asados, galas, recepciones, fiestas, bailes y saraos Tema de conversación en la mesa familiar de los santiagueños cuando se juntan en asados, galas, recepciones, bailes, fiestas y saraos, es el de Licaón, pero no el hijo de Príamo y Laótoe que, hecho prisionero, fue vendido como esclavo por Aquiles. Lo mataron porque intentó fugarse. Tampoco se trata del que era hijo de Antenor, a quien en consideración a su padre los griegos respetaron la vida cuando ganaron la Guerra de Troya. No, mis amigos, el que ocupa las conversaciones de los buenos vecinos es Licaón, el rey arcadio, hijo de Pelasgo y Melibea, que era hija a su vez de Océano. En vez de leer la tracalada de noticias policiales con que los periódicos de la ciudad asesinan el idioma todos los días, los santiagueños se dedican a averiguar detalles de la vida de este personaje y se entusiasman con sus idas y venidas, con el horror...

SECRETO No me tengas así

"Chisme", de Raúl Cisterna Una historia nacida en una visita empezó a circular hasta convertirse en asunto conocido por todo el pueblo Después de mucho andar, se reconstruyó la historia aquella que cuentan que comenzó la tarde que María Eugenia fue a tomar el té en lo de su prima Olinda, que se estaba por casar, y le pidió detalles, la otra le dijo que tenía un secreto secretísimo, que no tenía que avisar a nadie en el mundo, bueno, si me vas a contar, contame, y si no quieres, no me cuentes, pero no me tengas así, y después de que lo supo, Olinda corrió a decírselo a su madre, a pesar de lo que le había prometido, pero era su madre y en ese tiempo se confiaban todo, y doña Jacinta, la madre de la Olinda, esa noche se lo contó al marido, que al otro día, entre grandes risotadas, lo repitió en el club, cuyos socios se encargaron de difundirlo por todo el pueblo, más rápido que ligero, y la que se le armó a la pobre María Eugenia, porque vino el marido a reclamarle, y la madre ...