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1977 ALMANAQUE MUNDIAL Rabin

Isaac Rabin

El 8 de abril de 1977, Isaac Rabin anuncia su renuncia como primer ministro de Israel por tener una cuenta bancaria ilegal en Estados Unidos

El 8 de abril de 1977, Isaac Rabin anunció su renuncia al cargo de primer ministro de Israel, por un escándalo que involucró una cuenta bancaria ilegal en Estados Unidos.
Rabin, miembro del Partido Laborista y una figura prominente en la política israelí, había asumido el liderazgo del gobierno en junio de 1974, tras la dimisión de Golda Meir. Su renuncia marcó un momento significativo en la historia política del país, ya que fue el primer jefe de gobierno en dimitir por un escándalo financiero personal.
El caso se originó cuando se descubrió que Rabin y su esposa, Leah, mantenían una cuenta bancaria en dólares en un banco de Washington D.C. Esta cuenta había sido abierta durante el período en que Rabin había sido embajador de Israel en Estados Unidos, entre 1968 y 1973. En ese entonces, las leyes israelíes prohibían a sus ciudadanos mantener cuentas bancarias en el extranjero sin autorización explícita del Banco de Israel, medida destinada a controlar la salida de divisas y proteger la economía nacional en un contexto de restricciones financieras.
La existencia de la cuenta salió a la luz gracias a una investigación periodística. El 7 de marzo de 1977, el periodista Dan Margalit, del diario Haaretz, publicó un artículo revelando que Leah Rabin había mantenido activa la cuenta después de que la pareja regresara a Israel en 1973. Según los informes, la cuenta tenía unos 20.000 dólares, suma significativa para la época, considerando las estrictas regulaciones cambiarias israelíes. Margalit obtuvo la información de fuentes confiables, y la noticia desató una tormenta política inmediata.
Tras la publicación, las autoridades israelíes iniciaron una investigación formal. El fiscal general, Aharon Barak, quien más tarde se convertiría en presidente de la Corte Suprema de Israel, lideró las pesquisas. La investigación confirmó que la cuenta no había sido cerrada tras el retorno de Rabin a Israel y que se habían realizado transacciones menores mientras él ocupaba cargos públicos, incluida su gestión como primer ministro.
Aunque Rabin afirmó que desconocía los detalles operativos de la cuenta, que estaba principalmente a nombre de su esposa, asumió plena responsabilidad política por el incumplimiento de la ley.
El escándalo ocurrió en un momento delicado para Rabin y el Partido Laborista. Israel enfrentaba tensiones internas y externas, como las secuelas de la Guerra de Yom Kipur de 1973 y una economía debilitada por la inflación y el desempleo. Además, las elecciones generales estaban programadas para mayo de 1977, y el caso debilitó significativamente la posición del partido gobernante frente a la oposición, liderada por Menachem Begin y el Likud.
El 8 de abril de 1977, Rabin anunció su decisión de renunciar durante una conferencia de prensa en Jerusalén. Explicó que, aunque no había utilizado los fondos para enriquecimiento personal, el incumplimiento de la ley era incompatible con su posición como líder nacional.
También se retiró como candidato del Partido Laborista para las próximas elecciones, dejando el liderazgo a Shimon Peres, que había sido su rival interno durante años.
Leah Rabin enfrentó consecuencias legales directas. Fue acusada de violar las regulaciones de divisas y, tras un proceso judicial, se le impuso una multa de 250.000 liras israelíes, equivalente a unos 27.000 dólares de ese momento.
Isaac Rabin no enfrentó cargos penales, pero su carrera política quedó gravemente afectada en el corto plazo. Tras su renuncia, el Partido Laborista perdió las elecciones de mayo de 1977 frente al Likud, poniendo fin a casi tres décadas de dominio laborista en el gobierno israelí.
El escándalo de la cuenta bancaria reveló las tensiones entre las expectativas de integridad pública y las realidades de la vida política en Israel durante la década de 1970. También marcó un punto de inflexión en la percepción pública de los líderes del país, exponiendo vulnerabilidades en un sistema que hasta entonces había sido dominado por figuras consideradas intachables. Rabin regresaría a la política años después, pero el episodio de 1977 quedó como un capítulo controvertido en su trayectoria.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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