Ir al contenido principal

SEXO La vela y el candelero

Atractiva mujer, ilustración nomás

Lo que sigue es un comentario escabroso, favor léalo en horario de protección al menor, tiene imágenes literarias explícitas


La obsesión por mostrar la manera en que cada uno practica el sexo, fornica, copula, al parecer es una marca de los tiempos modernos, que todos los días inventa una nueva palabra para costumbres que antaño quedaban reservadas a la más estricta intimidad. En efecto, ¿a quién le interesa si usted lo hace con un hombre, una mujer, veinte hombres, veinte mujeres, tres caballos o un perro o perra, uno por uno o todos juntos? A nadie. Sin embargo, para la modernidad pareciera una cuestión elemental saber qué hace cada quién en su cama, con quién, a qué hora, con qué gusto, qué siente y qué cree que debiera sentir. Y a cada manera de satisfacer sus necesidades sexuales, le inventan un nombre que lo hace más extravagante, más complicado, más difícil de entender.
La modernidad quiere mostrar su cama a todo el mundo, amigo, si es posible, con lujo de detalles.
Hay un tipo en la televisión que se presenta como mujer, disfrazado de mujer y pintado como mujer, con una peluca de mujer, bien por él. Los periodistas le han llegado a preguntar si tal como se sentía, es decir mujer, le gustaban los hombres. Dijo que no, que solamente le gustan las mujeres. Lo peor es que se ofende si alguien les dice que se disfrazó de alguien de otro sexo. Él (él dice que es ella), es un transexual translésbico, amigos, cuidadito con confundirse porque en una de esas lo pueden llevar preso.
Oiga amigo, si usted se disfraza de mujer, de cebra, de auto Unión o de Marilyn Monroe, sigue siendo usted, porque hay algo de la esencia de cada uno que, no solamente es inmutable sino también inalterable. Si le cortan un brazo, un dedo, una pierna, sigue siendo quien es, no por eso será menos persona y tampoco pasará a ser de otro sexo. Un hombre a quien le cortan el pene y le ponen algo que parece una vulva, será un hombre con algo que se parece a una vulva, no una mujer. Si le gusta, está muy bien. Pero si no le gusta a la naturaleza le es indiferente. ¿Usted dice que es cruel pensar así?, bueno, el búfalo también piensa que es injusto ser eventualmente, comida de leones, pero le tocó ser búfalo y se la tiene que bancar lo mejor que puede. No le queda otra.
Pero, de dónde viene la obsesión del mundo moderno de, con un nombre ficticio y a veces ridículo, mostrar qué hace uno en la cama y con quién, no se sabe, es un misterio de la modernidad más intrínseca, más profunda, más estúpida.
Antaño había hombres a quienes les gustaba acostarse con otros hombres, lo mismo mujeres con mujeres, hombres que, de alguna extraña manera amaban a una perrita y mujeres a su perro. Pero nadie lo daba a conocer porque se suponía que era una información que al resto del mundo no le interesaba en lo más mínimo.
Como que ha habido en Santiago nomás, para no ir más lejos, prominentes abogados, deportistas destacados, médicas conocidas, que elegían para mantener relaciones sexuales a conscriptos desprevenidos, a musculosos efebos o a mujeres de dudosa moral. Nadie ha dudado jamás de la capacidad profesional o deportiva de nadie por lo que hacía entre cuatro paredes en su casa.
En una ciudad chica como Santiago, se solía decir: “Somos pocos y nos conocemos mucho”. Es casi seguro que hubo muchos más casos de gente con costumbres inusitadas, que lo mantenía oculto y nadie nunca se enteró de que un vecino hacía disfrazar a la señora de colegiala o que el de más allá solía frecuentar las prostitutas cada vez que cobraba el sueldo o había una que saltaba la tapia para holgarse con la enfermera del barrio o con el policía de la otra cuadra. Y, en realidad, salvo a los dos o tres personas más cercanas, a los allegados, a nadie le interesaba cómo satisfacía sus necesidades sexuales cada uno, más que como un chisme sabroso.
La sociedad no era por eso, más pacata o más liberada que la actual, simplemente esas cosas no eran del interés de la comunidad, de la misma manera que hoy a nadie le importa si usted se lava las manos con jabón Natura, Dove o Estrella, si en su casa las bombas de papa son fritas o al horno o si por ahí le gustaría tener un auto eléctrico en vez de una camioneta Bedford.
Nadie hacía, como hoy, toooda una cuestión con estas paparruchadas, con las niñerías bobas con que la modernidad entretiene a una audiencia ávida de supuestos escándalos truculentos, griterío escabroso o batahola obscena.
Lo que importaba de un médico en la remota antigüedad de hace 10 o 20 años y de ahí para atrás, es que fuera buen médico, lo mismo de un ingeniero, un contador o el chofer del Chumillero. Si al médico le gustaba compartir a la mujer con todo el vecindario, el ingeniero prefería acostarse de vez en cuando con el cuñado y el chofer del Chumillero se vestía de vedette antigua para vender su cuerpo en la Solís, a nadie le importaba, en tanto y en cuanto el médico curara bien, el ingeniero hiciera correctamente sus cálculos y el chofer llevara a sus pasajeros a salvo.
Dicho de otra manera, una sentencia preciosa de aquellos tiempos que desgraciadamente quizás no vuelvan más era: “Cada uno es dueño de hacer de su culo un candelero… y poner la vela que quiera”.
Eran tiempos en que todos estaban felices con lo que Dios les había dado y nadie andaba persiguiendo al resto para reconociera sus tiquismiquis ridículos —valga el pleonasmo —como verdades universales. En ese tiempo la modernidad estaba agazapada, no mostraba su impúdica hediondez al mundo.
Juan Manuel Aragón
A 17 de abril del 2025, en la Montonera. Rezando un Avemaría.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc17 de abril de 2025 a las 11:20

    Muy bien dicho.

    ResponderEliminar
  2. "AUTOPERCEPCION"
    "No Confundido,pero Lucido "
    (NOTA:NO ME HAGO RESPONSABLE DE ESTE EXTRACTO,ESCRITO POR UN DEGENERADO)
    Soy no hombre pero uso lo de adelante y lo de atras,o sea soy anfibio,todo terreno,me opero de prostata,y porto pene,pero lo pongo en lo de otro y el otro lo guarda en mi casita de atras,pero a veces por delante y a veces por detras.es como decir,si me gusta y no me gusta al mismo tiempo,es como sentir si hombre y no mujer,y viceversa, en el mismo instante,espero la reconstruccion del hecho en ese momento Y varias veces.
    ¡¡¡¡Soy LIBRE ¡¡¡.y NO CULPABLE ¡¡¡

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....

Palo Bonito

Ilustración Letra y Música de Ricardo Rico Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Tengo a San Antonio puesto de cabeza, si no me busca novia nadie lo endereza. Yo no quiero mucho, yo no pido tanto, pero si no me cumple le quito el manto al santo. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Dicen que las penas matan a la gente, pero a mí no me matan porque soy valiente. Palo de madera, palo de alegría, Letra y música yo quiero que me bailes la noche y el día. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Ramírez de Velasco®

FUTURO El día que las máquinas empezaron a pensar

"El tren del centro", acuarela de Raúl Cisterna La inteligencia artificial ya reemplaza tareas humanas y obliga a imaginar un mundo completamente distinto Los trenes dejaron sin trabajo a miles de carreros en todo el mundo. Cientos de caravanas de vehículos tirados por caballos o bueyes, desaparecieron el día que el ferrocarril unió los lugares por los que transitaban. Algo parecido provocaron los tractores con los arados de mancera, las topadoras con los hacheros, los automóviles con los coches de plaza, el teléfono celular con los carteros. Cada invento deja a muchos sin trabajo porque la máquina lo hace mejor. ¿A qué se dedican los desplazados? Se adaptan a los nuevos tiempos o vegetan sin esperanzas viviendo quién sabe de qué. La inteligencia artificial está abriendo un nuevo mundo a la humanidad. Es una herramienta que permite desde diagnósticos médicos más rápidos y seguros hasta la posibilidad cercana de que el derecho, como conflicto de intereses , sea resuelto en seg...