Ir al contenido principal

1871 CALENDARIO NACIONAL Chenaut

Indalecio Chenaut

El 30 de noviembre de 1871 muere Indalecio Chenaut, militar que participó en la Guerra del Brasil y participó en las guerras civiles del país en el bando unitario

El 30 de noviembre de 1871 murió José Bernardino Indalecio Chenaut, militar que estuvo en la Guerra del Brasil y participó en las guerras civiles del país en el bando unitario. Fue jefe del Estado Mayor del Primer Cuerpo de Ejército, actor en la toma de Corrientes, participó en batalla de Yatay, estuvo en la rendición de Uruguayana, en la sorpresa del 2 de mayo, en el paso del Estero Bellaco y en la gran victoria de Tuyutí, cuando fue recomendado en el parte de la batalla. Había nacido en Mendoza, el 19 de mayo de 1805
Fue bautizado en Mendoza, el 21 de mayo de 1805. Descendía de una vieja familia francesa, de Champagne, instalada en Ceuta, España cerca de 1730. Era nieto del ceutí Guillermo Chenaut Pombo, emigrado a esta parte del imperio español. Su padre fue Juan Nepomuceno Chenaut de Iturralde y su madre María Josefa Moyano y Godoy, ambos mendocinos.
A los 18 años se enroló en el ejército para la Guerra del Brasil, participando en las batallas de Bacacay e Ituzaingó, a las órdenes de Juan Lavalle.
Siguió a Lavalle en la revolución de diciembre de 1828 y en la guerra contra Juan Manuel de Rosas: estuvo en la batalla de Navarro y en la de Puente de Márquez. Cuando fue derrotado Lavalle, en 1830 se incorporó a las fuerzas de José María Paz y guerreó en la batalla de Oncativo. Estuvo en la invasión unitaria a Cuyo. Cuando estaba en San Juan, le negó el ascenso al teniente Domingo Faustino Sarmiento.
Combatió contra Facundo Quiroga en la batalla de Rodeo de Chacón, cuando sus tropas se pasaron al ejército federal por la crueldad con que las había tratado, también estuvo en la de La Ciudadela, cuando a órdenes de Lamadrid, derrotaron a los unitarios definitivamente. Fue arrestado por Quiroga y enviado a Buenos Aires.
Recuperó la libertad en 1833, emigró al Brasil, pero volvió a Buenos Aires, apoyando al gobernador Juan Ramón Balcarce.
En el segundo gobierno de Rosas se exilió en Montevideo. En 1839 acompañó a Lavalle en su campaña contra Rosas, por Corrientes y Entre Ríos. En lugar de pasar a la provincia de Buenos Aires, se incorporó a las fuerzas de Paz y volvió a Corrientes para ser jefe de estado mayor del tercer ejército correntino contra Rosas. Participó en la batalla de Caaguazú y en su invasión de Entre Ríos.
Durante el sitio de Montevideo fue el jefe del estado mayor de Paz, mientras Paz era comandante de las tropas sitiadas. Con Paz volvió a Corrientes, donde nuevamente fue el jefe del estado mayor del cuarto ejército correntino contra Rosas. Abandonó esa provincia tras la fracasada revolución de Paz contra Joaquín Madariaga.
Se unió al Ejército Grande como edecán de Justo José de Urquiza y participó en la batalla de Caseros.
Luego fue diputado al Congreso por la provincia de Mendoza entre 1854 y 1858 y a la Convención Reformadora de la Constitución en 1860.
En la guerra del Paraguay fue jefe del Estado Mayor del Ejército, y se destacó en la campaña de Corrientes, en la organización del cruce del Paraná y en las batallas de Estero Bellaco y Tuyutí. Fue ascendido a general por el presidente Sarmiento, que primero le recordó la vieja historia del ascenso negado.
Murió el 30 de noviembre de 1871 en Buenos Aires, y fue inhumado en el Cementerio de la Recoleta.
Un pueblo del partido de Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires, y una avenida en la ciudad de Buenos Aires llevan su nombre.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Eso que llamamos alma (con vídeo)

Nelly Omar, canta "Desde el alma" Cómo se usa una palabra de la que se ignora casi todo, desde su significado hasta lo que implica reconocer su existencia Los argentinos solemos usar con frecuencia algunas palabras sin saber con exactitud qué significan o ignorando que, para explicarlas, hubo sabios que se quemaron las pestañas, soldados que cruzaron espadas, naciones que negaron su existencia e ideologías que renegaron de ellas. Ahí está el alma, que para los latinos era ánima y para los cristianos es soplo, viento. Como quien refresca la memoria, van algunas expresiones comunes que la mentan en la Argentina, y posiblemente en otros países también. Las decimos con tanta naturalidad que jamás nos preguntamos qué queremos decir cuando las pronunciamos. El alma aparece primero en el dolor. Se me sale el alma, tengo el alma en pedazos, el alma en un hilo, me partís el alma, me arrancó el alma, se me vino el alma al suelo, tengo el alma hecha mierda, el alma hecha bolsa, el alma ...

PERSPECTIVA Noventa minutos y varias generaciones

Julio Roca (hijo), segundo desde la izquierda Mientras espero el partido, prefiero recordar decisiones cuyos efectos siguen presentes después de casi un siglo Si este Campeonato Mundial de Fútbol tuviera que dejar una enseñanza, la primera no debería ser que hay países que históricamente saquearon a la Argentina, porque es un hecho ampliamente conocido, sino que hubo argentinos que se pusieron a favor de la expoliación que sufrió este país, la justificaron, de tal suerte que hoy siguen creyendo que tendríamos mejor destino como colonias de los países centrales que como nación independiente y soberana. Hoy la Argentina debe jugar contra Inglaterra un país que no solamente nos robó las Islas Malvinas, sino que antes de eso nos invadió en 1806 y 1807, ante el festejo alborozado de los contrabandistas porteños y de la Banda Oriental. A principios del siglo pasado, la influencia británica era tan fuerte que terminó haciéndonos celebrar un acuerdo que beneficiaba mucho más a ellos que a noso...

CATÓLICOS ¿Una iglesia libertaria?

Shao Zhumin, obispo chino Esta nota propone un juego de imaginación, sólo para que usted vea si hay contradicciones en sus pensamientos Por Hernán Diez Imagine una Iglesia Argentina apoyando a Milei, que celebre misa amparada en la celeste y blanca. Sus seminaristas han jurado lealtad al pensamiento anarco-libertario, sus obispos asisten a las tenidas de Olivos para mostrar su adhesión al régimen. Imagine también que sus misas son válidas y en comunión con Roma. ¿Qué dice el sentido común? No es posible. Bueno, es lo que sucede con la Iglesia Patriótica China, brazo eclesiástico del régimen. Celebra la Misa bajo la bandera de cinco estrellas, sus seminaristas juran lealtad al pensamiento de Xi Jinping y sus obispos participan en los congresos de la Asamblea Popular Nacional. Sus misas son válidas y la comunión con Roma está oficialmente restaurada. En el mundo hay católicos que van a la misa de siempre. Se los persigue, se los condena con la misma pena que a los herejes. Los obispos de...

ZOONOSIS Algunas reglas para criar mascotas

Perro, de Raúl Cisterna Si tiene en cuenta que no son personas y que usted es el responsable de lo que hagan, todo bien, no lo olvide Está muy bien tener mascotas. Dicen que, con los debidos cuidados y precauciones, aportan mucho a la crianza de los niños, unen a la familia alrededor de una responsabilidad compartida y, en general, corresponden al afecto que reciben, lo que genera bienestar. Con el tiempo se convierten en una fuente inagotable de anécdotas y chistes familiares. Entre las mascotas más frecuentes figuran los perros, los gatos, los canarios y las catitas australianas, incapaces de sobrevivir en libertad. El amor por los animales no debe llevarnos a creer que se equiparan con las personas. Siempre será más importante un niño que no tiene qué comer que el alimento del más querido de nuestros perros o gatos. Tampoco olvidemos que nuestras mascotas no tienen por qué gustarles a todos. Salvo dentro de casa, conviene no imponer esa afición al resto del mundo. Por simpático que ...

NOCHES La revolución de la calle Tucumán

"Tucumán al 200", de Raúl Cisterna Éramos tan jóvenes que ya habíamos repartido los ministerios y todavía nos alcanzaba para cantar vidalas hasta el amanecer Cuando llegaba la noche siempre le venía a la memoria la misma vidala que cantaba despacito para no despertar sus propias alucinaciones. No recuerdo la letra, sólo sé que nombraba a una mujer, pero casi todas las vidalas llaman un amor que desertó. A esa hora estaba hecha la revolución con que soñábamos, habíamos designado ministros, teníamos firmados los decretos que anticipaban la aurora que se vendría y planeábamos algunos pequeños gustos que nos daríamos cuando estuviéramos instalados en la cima del poder, como salir a tomar café al mismo bar de siempre o mandar a comprar sánguches de milanesa en el mercado Armonía —porque gobernaríamos desde Santiago— y convidar a todo el mundo durante una deliberación de gabinete. Al llegar la fortuita e incierta hora en que la reunión estaba tan linda que uno ya no sabía si acosta...