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1986 CALENDARIO NACIONAL River

River Plate del 86

El 6 de abril de 1986 River Plate sale Campeón en la Bombonera en el Superclásico de la pelota naranja y da la vuelta olímpica en la Bombonera

El 6 de abril de 1986 River Plate salió Campeón en la Bombonera. El partido, conocido como "el Superclásico de la pelota naranja", no solo marcó la victoria de River por 2 a 0, sino que también incluyó la célebre vuelta olímpica en la cancha del eterno rival, que lo convirtió en leyenda. Era la fecha 36 del Campeonato de Primera División, un torneo que River ya había asegurado semanas antes, pero que alcanzó su clímax emocional en este enfrentamiento.
El campeonato fue un torneo de liga de formato largo, típico de la época en Argentina, con 36 fechas disputadas entre agosto de 1985 y abril de 1986.
River, bajo la dirección técnica de Héctor "Bambino" Veira, mostró un nivel superlativo durante toda la temporada. El equipo se consagró campeón de manera anticipada el 9 de marzo de 1986, tras golear 3 a 0 a Vélez Sarsfield en el Estadio Monumental, con goles de Héctor Enrique, Néstor Gorosito y Enzo Francescoli. Este triunfo dejó a River con 56 puntos, inalcanzable para sus perseguidores a falta de cinco jornadas.
En el plantel revistaban figuras de la talla de Nery Pumpido en el arco, Oscar Ruggeri en la defensa, Américo Gallego en el mediocampo y Norberto Alonso como emblema creativo, además del mencionado Francescoli, aunque este último no estuvo presente en el Superclásico por compromisos con la selección uruguaya rumbo al Mundial de México 86.
El contexto del partido del 6 de abril era único. River llegaba a La Bombonera no solo como campeón, sino con la intención de celebrar el título en el territorio de su archirrival, algo que no ocurría desde 1942. La tensión era palpable: el gobierno nacional, encabezado por el presidente Raúl Alfonsín, e incluso el presidente de River, Hugo Santilli, pidieron al equipo evitar provocaciones como la vuelta olímpica por cuestiones de seguridad. Sin embargo, los jugadores, liderados por referentes como Alonso y Gallego, decidieron que el festejo era innegociable.
Antes del pitazo inicial, el equipo salió al campo y dio una vuelta simbólica —no completa, por la lluvia de proyectiles desde las tribunas —pasando frente a las dos bandejas repletas de hinchas millonarios, algo posible en esa época cuando aún se permitía público visitante.
El partido en sí tuvo un protagonista indiscutido, el "Beto" Alonso. A los 30 minutos del primer tiempo, tras un tiro libre ejecutado por Roque Alfaro, Alonso se elevó en el área y conectó un cabezazo certero que venció al arquero de Boca, Hugo Gatti. Este gol tuvo un detalle distintivo: se jugó con una pelota naranja, modelo Tango de Adidas, a pedido expreso de Gatti, que argumentó que el balón blanco tradicional se perdería entre los papelitos arrojados por la hinchada xeneize. La pelota naranja, pensada para beneficiar a Boca, terminó siendo un símbolo eterno de la victoria riverplatense.
En el segundo tiempo, ya con una pelota blanca y negra convencional, Alonso selló el 2 a 0 a los 85 minutos con un tiro libre que se desvió en Roberto Passucci, descolocando a Gatti y desatando la euforia de los hinchas visitantes.
La formación de River ese día fue Nery Pumpido; Eduardo Saporiti, Oscar Ruggeri, Carlos Karabín, Alejandro Montenegro; Héctor Enrique, Américo Gallego, Roque Alfaro; Norberto Alonso; Claudio Morresi y Luis Amuchástegui. Boca, dirigido por Mario Zanabria, alineó a Hugo Gatti; Claudio Di Natale, Jorge Higuaín, Roberto Passucci, Enrique Hrabina; Milton Melgar, Julio Olarticoechea; Guillermo Hoyos; Alfredo Graciani, Jorge Rinaldi y Carlos Tapia. El árbitro Francisco Lamolina tuvo un partido caliente: expulsó a Montenegro a los 83 minutos, dejando a River con diez, pero el equipo resistió los embates de Boca, que chocó una y otra vez contra la solidez de Pumpido.
El triunfo no solo fue una victoria deportiva, sino un hito cultural. La "pelota naranja" se convirtió en un ícono riverplatense, inmortalizada en cánticos, remeras conmemorativas (como la edición naranja lanzada en el 2016 por el 30 aniversario) y relatos nostálgicos. Para Boca, fue una tarde para el olvido, agravada por el hecho de que River no solo ganó, sino que lo hizo celebrando un título ya asegurado.
El campeonato 1985/86 marcó el inicio de un año dorado para River, que luego conquistaría la Copa Libertadores ante América de Cali y la Intercontinental frente al Steaua Bucarest, con Alonso como figura clave.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

 

 

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