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1989 ALMANAQUE MUNDIAL Tiananmen

La masacre de Tiananmen

El 15 de abril de 1989, comienzan las protestas en la plaza Tiananmen Pekín, reprimidas por el socialismo asesino

El 15 de abril de 1989, comenzó en Pekín, una serie de protestas tras la muerte de Hu Yaobang, que había sido dirigente del Partido Comunista Chino, destituido en 1987 por su postura considerada permisiva hacia las reformas políticas. El episodio es conocido como la masacre de Tiananmen.
Hu, que murió ese día a los 73 años debido a un ataque cardíaco, era visto por muchos estudiantes y ciudadanos como un símbolo de apertura política y lucha contra la corrupción. Su muerte desencadenó manifestaciones espontáneas que inicialmente se concentraron en la Plaza de Tiananmen, un lugar emblemático en el centro de la ciudad.
Las primeras concentraciones fueron protagonizadas por estudiantes universitarios de Pekín, quienes se reunieron para rendir homenaje a Hu y expresar su descontento con el gobierno. Portaban pancartas y coronas funerarias en memoria del fallecido líder, pero pronto las demandas evolucionaron hacia pedidos de mayor libertad de prensa, democracia y transparencia en la gestión pública.
En los días siguientes, las protestas crecieron en número y se extendieron a otras ciudades como Shanghái, Wuhan y Cantón, aunque Pekín permaneció como el epicentro. Miles de personas, incluyendo intelectuales, trabajadores y ciudadanos comunes, se unieron a los estudiantes en la plaza.
El gobierno chino, liderado por el Partido Comunista bajo la dirección de Deng Xiaoping, observó el desarrollo de las manifestaciones con creciente preocupación. A finales de abril, el número de manifestantes en Tiananmen alcanzó decenas de miles, y el 27 de abril se realizó una marcha masiva de estudiantes que desafió las advertencias oficiales.
El 13 de mayo, coincidiendo con la visita del líder soviético Mijaíl Gorbachov a Pekín, cientos de estudiantes iniciaron una huelga de hambre en la plaza para presionar al gobierno y atraer atención internacional. Este acto intensificó el movimiento, y la ocupación de Tiananmen se prolongó durante semanas, con tiendas de campaña y estructuras improvisadas instaladas por los manifestantes.
A medida que las protestas continuaban, las tensiones entre los manifestantes y las autoridades aumentaron. El gobierno declaró la ley marcial en Pekín el 20 de mayo de 1989, desplegando al Ejército Popular de Liberación para restaurar el orden. En la noche del 3 al 4 de junio, las fuerzas militares avanzaron hacia el centro de la ciudad con tanques y armamento pesado. Los enfrentamientos entre soldados y manifestantes, y con civiles que intentaron bloquear el paso del ejército, resultaron en un número indeterminado de víctimas.
Las autoridades chinas afirmaron que murieron alrededor de 200 personas, entre ellas soldados, mientras organizaciones internacionales y testigos, estimaron que la cifra podría ascender a cientos o incluso miles.
Tras la intervención militar, la Plaza de Tiananmen fue despejada de manifestantes en las primeras horas del 4 de junio. Muchos líderes estudiantiles fueron arrestados, y el movimiento fue reprimido en todo el país. El gobierno chino impuso un estricto control sobre la información relacionada con los acontecimientos, y las protestas quedaron marcadas como un episodio significativo en la historia reciente de China.
El comunismo volvió a triunfar, no por la fuerza de la razón, la persuasión, la palabra o el convencimiento de sus supuestas bondades sino simplemente por la violencia, única forma de que hallaron los simpatizantes de este sistema de gobierno para imponerse sobre los demás.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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