Ir al contenido principal

1920 ALMANAQUE MUNDIAL Carranza

Venustiano Carranza

El 21 de mayo de 1920 muere Venustiano Carranza, político, militar y empresario mexicano que participa en la Revolución mexicana

El 21 de mayo de 1920 murió José Venustiano Carranza de la Garza, conocido como Venustiano Carranza nomás, en Tlascalatongo, Puebla. Había nacido en Cuatro Ciénegas, Coahuila, el 29 de diciembre de 1859 y fue un político, militar y empresario mexicano. Participó en la Revolución mexicana tras el asesinato de Francisco Madero​ y en el derrocamiento del gobierno de Victoriano Huerta.
Era el undécimo de quince hijos de Jesús Carranza Neira, militar y ranchero, y María de Jesús Garza. Su familia era de clase media alta, con influencia local. Realizó sus primeros estudios en Saltillo y en 1874 ingresó al Ateneo Fuente. En 1882 estudió en la Escuela Nacional Preparatoria en la Ciudad de México, pero una afección ocular lo obligó a regresar a Coahuila sin concluir su formación. Se dedicó entonces a la ganadería y a la política local.
En 1887 fue elegido presidente municipal de Cuatro Ciénegas. En 1893 se unió a la rebelión de Coahuila contra la reelección del gobernador José María Garza Galán, lo que marcó su entrada en la política estatal.
Fue diputado local entre 1894 y 1898. En 1901, bajo el régimen de Porfirio Díaz, se convirtió en senador por Coahuila. En 1908 ocupó brevemente la gubernatura interina de su estado. Durante esta etapa, se relacionó con figuras liberales opuestas al porfiriato, como los hermanos Flores Magón, aunque no se comprometió plenamente con sus ideas.
En 1909 apoyó la campaña presidencial de Bernardo Reyes contra Díaz, pero luego fracasar se acercó al movimiento de Francisco Madero. En 1910, tras el fraude electoral que reeligió a Díaz, se unió al Plan de San Luis, proclamado por Madero, que iniciaba la Revolución Mexicana.
En 1911, tras la renuncia de Díaz, fue nombrado gobernador de Coahuila por Madero, cargo que ocupó hasta 1913. Ese año, tras el golpe de Victoriano Huerta que derrocó y asesinó a Madero, Carranza rechazó reconocer al nuevo gobierno.
El 26 de marzo de 1913, proclamó el Plan de Guadalupe en la hacienda de Guadalupe, Coahuila, desconociendo a Huerta y asumiendo el liderazgo de la revolución constitucionalista como "Primer Jefe" del Ejército Constitucionalista. Su movimiento buscaba restaurar el orden constitucional. En 1914, tras la derrota de Huerta, entró en la Ciudad de México, pero enfrentó conflictos con Emiliano Zapata y Doroteo Arango (llamado Pancho Villa), que se opusieron a su liderazgo en la Convención de Aguascalientes. Carranza entonces trasladó su gobierno a Veracruz y fortaleció su posición con el apoyo de Álvaro Obregón.
En 1915, las fuerzas constitucionalistas derrotaron a Villa en las batallas de Celaya y Trinidad, consolidando el control de Carranza. Ese año convocó un congreso para redactar una nueva constitución. El 5 de febrero de 1917 se promulgó la Constitución de México, que entró en vigor el 1 de mayo.
Asumió la presidencia constitucional el mismo día, gobernando hasta 1920. Durante su mandato enfrentó conflictos con zapatistas, villistas y el gobierno de Estados Unidos, que ocupó Veracruz en 1914 y envió la expedición Pershing contra Villa en 1916.
En 1920, buscó imponer a Ignacio Bonillas como su sucesor, lo que provocó la rebelión de Álvaro Obregón, Adolfo de la Huerta y Plutarco Elías Calles mediante el Plan de Agua Prieta.
Carranza huyó de la Ciudad de México hacia Veracruz con el gobierno y el tesoro nacional, pero fue interceptado. El 21 de mayo de 1920, en Tlaxcalantongo, Puebla, fue muerto por fuerzas de Rodolfo Herrero, leales a los rebeldes. Su cuerpo fue trasladado a la Ciudad de México y sepultado en el Panteón de Dolores.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

BUROCRACIA La góndola del delirio

Quedaba donde ahora está Castillo Fue un experimento comercial para pocos, devorado por trámites, negligencia, caprichos políticos y vanas esperanzas colectivistas Uno de los fracasos más inolvidables del gobierno de Carlos Arturo Juárez fue aquel supermercado estatal instalado en Tucumán al 200, inaugurado con un amplio despliegue de bombos, platillos, gaitas, tambores redoblantes, zampoñas, pífanos, pitos y flautas, todo junto, todo al mismo tiempo, como si la música fuese a garantizar el éxito. Funcionó —si es que el verbo aplica— por 1984, quizá 1985, tal vez 1986, hasta morir de una muerte natural, silenciosa, cuando ya vendía dos o tres productos y el vasto salón se desmoronaba en un olvido gris, ominoso. Lo extraordinario es que tenía todas las condiciones para arrasar con la competencia: empleados públicos financiados por el erario, proveedores ansiosos por congraciarse con el Jefe máximo del gobierno de la Provincia, exenciones impositivas varias y un sistema de “consideracion...

HISTORIA Por qué Zavalía no hizo pie con los peronistas

La convocatoria de Zavalía Una nota de Facebook, escrita por un testigo presencial de los hechos, podría ser el puntapié inicial para estudiar el pasado santiagueño En una serie de artículos breves, Juan Gómez, protagonista de acontecimientos de relevancia en las décadas del 80 y el 90, analiza puntualmente lo que sucedió en la Unión Cívica Radical, entonces partido minoritario y de oposición en Santiago. Quizás quienes deseen conocer de primera mano los acontecimientos políticos después de la vuelta de la partidocracia, debieran entrevistarlo, de manera de obtener, de una fuente primaria, una primera versión de lo que sucedía entonces. Gómez fue parte de una de las últimas camadas de buenos periodistas de la provincia, trabajó en el diario El Liberal antes de la llegada de internet, cuando se redactaba en las viejas y pesadas máquinas de escribir. Además, se desempeñó como Secretario de Prensa de la Municipalidad y, como tal, conoció de primera mano algunos de los principales aconteci...

PALABRAS “Andá pa´allá”

Ilustración nomás Frases que cuando son pronunciadas, la mayoría de los argentinos saben quién las dijo, cuándo y por qué Cada pueblo tiene memoria, como si tuviera una mente que va guardando lo que ha sido saliente en su historia, en su experiencia colectiva. Esa memoria es en parte, culpable también de su manera de ser, y de opiniones que, en determinado momento se cristalizan como una verdad casi siempre incontrastable. Los personajes públicos de la Argentina, elegidos para unos, réprobos para otros, fueron a veces afortunados en sus apreciaciones, en otras ocasiones estuvieron totalmente errados o fueron directamente risibles. Pero, algo de lo que dijeron, quizás el momento, el clima de época, el particular mundillo en que fueron pronunciadas algunas frases, las volvió inmortales, de tal suerte que, muchas generaciones después, cuando murieron quienes las pronunciaron y las oyeron personalmente, siguen retumbando en la memoria de todos. A continuación, algunas de ellas, puestas en ...

2022 AGENDA PROVINCIAL Maidana

Eduardo Maidana El 8 de enero del 2022 muere Eduardo Maidana, periodista, escritor y figura destacada en la prensa y la vida cultural de la provincia El 8 de enero del 2022 murió Eduardo José Maidana. Fue un periodista, escritor y figura destacada en los medios de comunicación y la vida cultural de la provincia. Había nacido el 19 de abril de 1929. Inició su carrera periodística en 1947, a los 18 años, y se mantuvo activo en la profesión durante más de seis décadas. Desde joven, participó en la Acción Católica de Santiago del Estero, en la que tuvo un papel activo. En la década de 1950, fue uno de los fundadores de la Democracia Cristiana en la provincia. También contribuyó a la creación de la Universidad Católica de Santiago del Estero, institución que presidió entre 1985 y 2000 desde la Asociación Civil Universidad Católica. En su trayectoria periodística, trabajó en el diario El Liberal entre 1949 y 1969. Regresó a este medio en 1985, para escribir una columna semanal sobre política...

PROGRESISMO "Pero es judío"

El juez Alvin Hellerstein A propósito de un artículo en el diario El País (España) del 4 de enero pasado Por Bernardo Abramovici Levin Hay frases que no son errores: son revelaciones. Cuando El País —el principal diario de España— escribió que el juez que juzga a Nicolás Maduro era “imparcial a pesar de ser judío”, no cometió un desliz lingüístico ni una torpeza semántica. Hizo algo mucho más grave: dejó al descubierto una estructura mental que sigue viva, cómoda y legitimada en ciertos círculos del periodismo que se perciben como ilustrados, democráticos y moralmente superiores. Porque esa frase no es neutral. No es inocente. No es “contextual”. Es una frase que carga siglos de sospecha. Decir “imparcial a pesar de ser judío” presupone que ser judío es, por defecto, una condición sospechosa, una inclinación que debe ser superada, una tara moral que hay que compensar con esfuerzo. Es el mismo mecanismo que durante siglos alimentó la exclusión: no la acusación directa, sino la duda insi...