Ir al contenido principal

SONETO La calle Absalón tiene sus cosas

Absalón enredado en su melena

En qué personaje bíblico está inspirado el nombre del padre de Ricardo Rojas, de una calle céntrica de Santiago

“Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. // ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza // de polvo y tiempo y sueño y agonía?”. Así termina Jorge Luis Borges uno de los sonetos del ajedrez, mientras algunos se preguntan quién sería el Absalón en cuyo honor Absalón Rojas se llamaba así. No es una pregunta caprichosa, ya que la calle que lleva su nombre, en vez de mentarla por el apellido, es más conocida simplemente como la Absalón. La familiar Absalón, la siempre recorrida, la de las mil y una chucherías de la primera cuadra, la del mercado Armonía, tienda La Real y la Cruz Roja, la de Bochín Llapur, la del templo ortodoxo San Jorge, la Policía Federal y la bella y siempre muy bien cuidada plaza San Martín.
Bueno, Absalón era hijo del rey David y vivió en el siglo XI antes de Nuestro Señor Jesucristo. Se rebeló varias veces contra su padre y en una de esas hasta llegó a entrar a Jerusalén; pero David reunió a su gente y derrotó al rebelde en el bosque de Efraim. Huyó entonces Absalón montado en un mulo y enredándose sus cabellos en las ramas de un árbol, quedó colgado. Entonces llegó Joab, oficial de David y lo atravesó con tres dardos, a pesar de las órdenes contrarias que tenía del rey, para pillarlo vivo. La muerte de aquel hijo culpable fue motivo de una larga tristeza para David. Según calculan los que saben, este acontecimiento sucedió unos mil veinticinco años antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
Cuando ande de compras o vaya de paso por la calle Absalón Rojas, ahora que lo sabe, recordará a quien fuera uno de los gobernadores más progresistas de Santiago del Estero, el que hizo que llegara la modernidad a estos pagos, trayendo las luces de la civilización y fue padre del gran poeta y escritor Ricardo Rojas. Pero también sabrá que su nombre lo debía a ese hijo díscolo del rey David, que murió luego de una revuelta en Jerusalén.
Por otra parte, las calles que son mentadas solamente por el nombre de pila del prócer no hay muchas, por caso, en Santiago hay solamente tres, esta que hoy recordamos, la Antenor, que alude al gran higienista santiagueño Antenor Álvarez, la Presbítero, que alude a Juan Ignacio Gorriti, para diferenciarlo de su sobrina, la Juana Manuela, otra que lleva el nombre con que la llamaron sus padres. En La Banda existe la Aristóbulo, llamada así, debido al nombre de pila de Aristóbulo del Valle. Y los tucumanos nombran a una de sus calles céntricas como la Crisóstomo, por Crisóstomo Álvarez, que casi, casi, casi llega a prócer, pero quedó en el camino.
Bueno, eso.
A continuación, los versos de Borges, para vestir esta crónica con sus siempre precisas palabras.

Ajedrez
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?

Juan Manuel Aragón
A 26 de mayo del 2025, en Atahona. Maneando un potro.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Buenas tardes, la poesía de Borges, es genial, realmente, extraordinaria, sorprendente.

    ResponderEliminar
  2. Anonimo Molestito,tu que escribias letras de tango y repsondias a los acolitos y "elenco estable de lecotores" !!!!!VOLVE POR FAVOR ¡¡¡

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. SI,!!!!Que vuelva el Anonimo Molestito ¡¡¡

      Eliminar
  3. """La unica Libertad que hay en Santiago del Estero es la plaza""""

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

RADIONOVELA Entre dos corazones

"Teatro en el pago", acuarela de Raúl Cisterna Se narra lo que sucedió cuando se hizo una representación en el pago y cómo reaccionó la gente a la maldad de don Augusto El argumento es simple. Laura es una humilde maestra, hija ilegítima de don Augusto, un rico estanciero. Y no va y se enamora de Ricardo, su heredero. Don Augusto es su propio padre: es alguien cruel que mató a su madre cuando era jovencita, robó tierras, abusó de peones y mandó matar a quien se interpusiera. Y trama eliminar a Laura para no perder su fortuna, porque supone que ella sabe quién asesinó a su madre. Sus crímenes salen a la luz en un juicio dramático y Augusto es condenado a la horca. En el último capítulo de la radionovela sube al patíbulo maldiciendo a todos mientras Laura y Ricardo encuentran la redención. Nunca una audición había prendido tan fuerte en el pago como la de "Entre dos corazones", con los afamados Andrés de Santacruz como don Augusto, Pedrito Ibáñez como Ricardo, Rosita ...

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

FILOSOFÍA La realidad en ojotas

Perón en su caballo pinto Junte frases del General y pajaritos de redacción, y descubrirá que quizá nadie dice lo que piensa Un ligero debate para amenizar la semana sin recurrir a las noticias de los diarios, la radio, la televisión, internet: ¿qué está primero: la verdad o la realidad? Es decir, ¿la única verdad es la realidad, como quería el general Juan Domingo Aristóteles? Para muchos la frase es una tautología, pues repite aquello que se quiere explicar en la definición. Pleonasmo dirían otros y para el resto bien podría ser una superficialidad. En una de esas estamos ante una falsedad, se podría decir también. Porque si la única certeza fuera la realidad, no le dejamos nada a la Verdad (entiéndase: la Verdad no es uno de los atributos de Dios sino más bien —o, mejor dicho— su verdadero nombre). Dicho de otra forma y aunque suene a plétora redundante, la verdad es solamente la Verdad, pues fuera de ella, la realidad es aquello que los sentidos creen ver, oír y tocar. Pero también...

Escondido en los muros

Ilustración Luis Cernuda Escondido en los muros este jardín me brinda sus ramas y sus aguas de secreta delicia. Qué silencio. ¿Es así el mundo?… Cruz al cielo desfilando paisajes, risueño hacia lo lejos. Tierra indolente. En vano resplandece el destino. Junto a las aguas quietas sueño y pienso que vivo. Mas el tiempo ya tasa el poder de esta hora; madura su medida, escapa entre sus rosas. Y el aire fresco vuelve con la noche cercana, su tersura olvidando las ramas y las aguas. Ramírez de Velasco®

SOLTERA Los pajaritos de Contaduría

"Oficina", acuarela de Raúl Cisterna Cada mañana atraviesa la oficina sin saber que alguien se derrite en silencio al verlo pasar Ella hace volar sus pajaritos cuando él llega, pero nunca se lo va a decir. Todas saben que el jefe las prefiere rubias, jóvenes, pulposas, divertidas. Así y todo, se levanta dos horas antes de salir de la casa y se pone de punta en blanco. Desayuna, se baña, se pinta, se viste, se mira en el espejo, se cambia la blusa, se vuelve a mirar, se vuelve a cambiar la blusa y sale corriendo a tomar el ómnibus para ir a la oficina. Cada mañana él pasea entre los escritorios derrochando simpatía, a todas piropea: las viejas lo tratan como hijo, las jóvenes le hacen chanzas, le aconsejan, se ríen de sus tribulaciones de pertinaz y codiciado soltero. Ella, tímida, lo adora en silencio, lo mira disimuladamente. No es rubia, joven, pulposa. Tampoco es divertida, aunque sus sobrinos digan que sí. Mira de reojo para todos lados, si nadie presta atención, lo obser...