Ir al contenido principal

SINALOA El Reino del Narco

La violencia en México no tiene límites

Veinte muertos, cuatro decapitados en un puente: la guerra del cártel desafía al Estado, exponiendo la fragilidad de México ante el crimen organizado

En la madrugada del lunes, la carretera México 15, que conecta Culiacán con el resto de Sinaloa, se convirtió en un macabro escenario de violencia. Las autoridades encontraron 20 cuerpos sin vida: cuatro decapitados, colgados de un puente, y 16 más apilados en una camioneta. Este acto brutal, atribuido a la guerra interna del Cártel de Sinaloa, es un recordatorio escalofriante de la lucha sin fin contra el narcotráfico en México. La disputa entre las facciones de “Los Chapitos” y “La Mayiza” ha sumido al estado en un caos que pone a prueba la capacidad de los gobiernos para contener la violencia.
La captura de Ismael Zambada, “El Mayo”, en julio de 2024, en un procedimiento que destapó traiciones internas, marcó el inicio de esta escalada. La rivalidad entre los hijos de Joaquín Guzmán, “El Chapo”, y los aliados de Zambada ha desatado una guerra por el control de rutas y territorios clave. Desde entonces, Sinaloa registra cerca de 2.000 asesinatos y desapariciones, según la Fiscalía estatal. Este no es un problema nuevo, sino la continuación de décadas de políticas gubernamentales que han oscilado entre la confrontación directa y la tolerancia implícita.
Los gobiernos mejxcanos han enfrentado el narcotráfico con estrategias dispares. Durante el mandato de Felipe Calderón (2006-2012), la “guerra contra el narco” desplegó miles de soldados, pero dejó un saldo de 19.000 muertos y críticas por su enfoque militarista. La administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018) prometió reducir la violencia, pero los sobornos y la corrupción, como el caso de Genaro García Luna, acusado de proteger al Cártel de Sinaloa, minaron su credibilidad. Estas políticas inconsistentes permitieron que los cárteles se fortalecieran, infiltrándose en las oligarquías políticas y económicas.
Bajo Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), la estrategia de “abrazos, no balazos” buscó abordar las raíces sociales del crimen, y evitó confrontar directamente a los cárteles. El episodio de 2019 en Culiacán, cuando el gobierno liberó a Ovidio Guzmán tras un cerco de sicarios, evidenció la debilidad estatal frente al poder del narco. Esta postura permitió que el Cártel de Sinaloa mantuviera su dominio, mientras la violencia se normalizaba en regiones como Sinaloa, Chihuahua y Sonora.
La llegada de Claudia Sheinbaum en el 2024 trajo una estrategia más técnica, liderada por Omar García Harfuch, su secretario de Seguridad. Con despliegues de 10.000agentes de la Guardia Nacional y procedimientos focalizados, el gobierno ha capturado a figuras clave del cártel y desmantelado laboratorios. Sin embargo, los resultados son limitados: los homicidios en Sinaloa crecieron un 276 por ciento en los primeros meses del 2025, según México Evalúa. La violencia no cede, y las desapariciones han aumentado exponencialmente.
El conflicto en Sinaloa también tiene ecos internacionales. La designación de cárteles como organizaciones terroristas por parte de Donald Trump en 2025 ha presionado a México para endurecer su postura, bajo amenaza de aranceles. Sheinbaum ha respondido con despliegues militares, pero critica la falta de transparencia de Estados Unidos sobre acuerdos con “Los Chapitos”. Esta tensión diplomática complica la cooperación binacional, mientras el fentanilo sigue fluyendo hacia el Estados Unidos.
La sociedad sinaloense vive atrapada en el fuego cruzado. Toques de queda, cierre de negocios y desplazamientos masivos, como los 4.400 que se conocieron en el 2024, reflejan el costo humano de esta guerra. La “narcogentrificación” en Culiacán, con el auge inmobiliario ligado al lavado de dinero, agrava la crisis. La gente, desprotegida, enfrenta un estado de sitio cotidiano.
El Cártel de Sinaloa, con su estructura de red y contactos globales, muestra una resistencia que desafía las políticas gubernamentales. Su capacidad para sobornar y adaptarse, incluso tras la caída de líderes como “El Chapo” y “El Mayo”, lo mantiene como la organización criminal más poderosa del hemisferio. La fragmentación interna, lejos de debilitarlo, ha multiplicado la violencia.
La tragedia de Sinaloa expone el fracaso de los enfoques reactivos. Los gobiernos, tanto de López Obrador como de Sheinbaum, han priorizado parar la violencia sin atacar las raíces del problema: la desigualdad, la corrupción y la demanda de drogas de Estados Unidos. Mientras persistan estas condiciones, los puentes de Culiacán seguirán siendo escenarios de horror.
Por si fuera poco, la elección popular de jueces abre la puerta a campañas financiadas por dinero ilícito y al clientelismo judicial. En regiones controladas por el narco, estos grupos pueden imponer candidatos afines, debilitando aún más la independencia del Poder Judicial. La justicia dejaría de responder a la ley para someterse a la lógica territorial del crimen organizado. El resultado: más impunidad para los narcos y menos protección para la ciudadanía.
Para México, el desafío es mayúsculo. La estrategia de Sheinbaum debe ir más allá de procedimientos y capturas. Sin una reforma estructural que desmantele las redes de complicidad y fomente el desarrollo social, Sinaloa seguirá siendo un campo de batalla, y los cárteles, un poder paralelo que dicta el destino de miles.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

BUROCRACIA La góndola del delirio

Quedaba donde ahora está Castillo Fue un experimento comercial para pocos, devorado por trámites, negligencia, caprichos políticos y vanas esperanzas colectivistas Uno de los fracasos más inolvidables del gobierno de Carlos Arturo Juárez fue aquel supermercado estatal instalado en Tucumán al 200, inaugurado con un amplio despliegue de bombos, platillos, gaitas, tambores redoblantes, zampoñas, pífanos, pitos y flautas, todo junto, todo al mismo tiempo, como si la música fuese a garantizar el éxito. Funcionó —si es que el verbo aplica— por 1984, quizá 1985, tal vez 1986, hasta morir de una muerte natural, silenciosa, cuando ya vendía dos o tres productos y el vasto salón se desmoronaba en un olvido gris, ominoso. Lo extraordinario es que tenía todas las condiciones para arrasar con la competencia: empleados públicos financiados por el erario, proveedores ansiosos por congraciarse con el Jefe máximo del gobierno de la Provincia, exenciones impositivas varias y un sistema de “consideracion...

HISTORIA Por qué Zavalía no hizo pie con los peronistas

La convocatoria de Zavalía Una nota de Facebook, escrita por un testigo presencial de los hechos, podría ser el puntapié inicial para estudiar el pasado santiagueño En una serie de artículos breves, Juan Gómez, protagonista de acontecimientos de relevancia en las décadas del 80 y el 90, analiza puntualmente lo que sucedió en la Unión Cívica Radical, entonces partido minoritario y de oposición en Santiago. Quizás quienes deseen conocer de primera mano los acontecimientos políticos después de la vuelta de la partidocracia, debieran entrevistarlo, de manera de obtener, de una fuente primaria, una primera versión de lo que sucedía entonces. Gómez fue parte de una de las últimas camadas de buenos periodistas de la provincia, trabajó en el diario El Liberal antes de la llegada de internet, cuando se redactaba en las viejas y pesadas máquinas de escribir. Además, se desempeñó como Secretario de Prensa de la Municipalidad y, como tal, conoció de primera mano algunos de los principales aconteci...

PALABRAS “Andá pa´allá”

Ilustración nomás Frases que cuando son pronunciadas, la mayoría de los argentinos saben quién las dijo, cuándo y por qué Cada pueblo tiene memoria, como si tuviera una mente que va guardando lo que ha sido saliente en su historia, en su experiencia colectiva. Esa memoria es en parte, culpable también de su manera de ser, y de opiniones que, en determinado momento se cristalizan como una verdad casi siempre incontrastable. Los personajes públicos de la Argentina, elegidos para unos, réprobos para otros, fueron a veces afortunados en sus apreciaciones, en otras ocasiones estuvieron totalmente errados o fueron directamente risibles. Pero, algo de lo que dijeron, quizás el momento, el clima de época, el particular mundillo en que fueron pronunciadas algunas frases, las volvió inmortales, de tal suerte que, muchas generaciones después, cuando murieron quienes las pronunciaron y las oyeron personalmente, siguen retumbando en la memoria de todos. A continuación, algunas de ellas, puestas en ...

2022 AGENDA PROVINCIAL Maidana

Eduardo Maidana El 8 de enero del 2022 muere Eduardo Maidana, periodista, escritor y figura destacada en la prensa y la vida cultural de la provincia El 8 de enero del 2022 murió Eduardo José Maidana. Fue un periodista, escritor y figura destacada en los medios de comunicación y la vida cultural de la provincia. Había nacido el 19 de abril de 1929. Inició su carrera periodística en 1947, a los 18 años, y se mantuvo activo en la profesión durante más de seis décadas. Desde joven, participó en la Acción Católica de Santiago del Estero, en la que tuvo un papel activo. En la década de 1950, fue uno de los fundadores de la Democracia Cristiana en la provincia. También contribuyó a la creación de la Universidad Católica de Santiago del Estero, institución que presidió entre 1985 y 2000 desde la Asociación Civil Universidad Católica. En su trayectoria periodística, trabajó en el diario El Liberal entre 1949 y 1969. Regresó a este medio en 1985, para escribir una columna semanal sobre política...

PROGRESISMO "Pero es judío"

El juez Alvin Hellerstein A propósito de un artículo en el diario El País (España) del 4 de enero pasado Por Bernardo Abramovici Levin Hay frases que no son errores: son revelaciones. Cuando El País —el principal diario de España— escribió que el juez que juzga a Nicolás Maduro era “imparcial a pesar de ser judío”, no cometió un desliz lingüístico ni una torpeza semántica. Hizo algo mucho más grave: dejó al descubierto una estructura mental que sigue viva, cómoda y legitimada en ciertos círculos del periodismo que se perciben como ilustrados, democráticos y moralmente superiores. Porque esa frase no es neutral. No es inocente. No es “contextual”. Es una frase que carga siglos de sospecha. Decir “imparcial a pesar de ser judío” presupone que ser judío es, por defecto, una condición sospechosa, una inclinación que debe ser superada, una tara moral que hay que compensar con esfuerzo. Es el mismo mecanismo que durante siglos alimentó la exclusión: no la acusación directa, sino la duda insi...