Ir al contenido principal

FRESQUETE Nada como el guiso de lentejas

El plato y las lentejas

Un alimento que es manjar de los pobres, se luce en las mesas del país y del mundo con la sencillez de lo maravilloso

Nada como un buen guisito de lentejas para estos tiempos de focas, pingüinos, iglúes y narvales, osos polares y un cielo de gélidos petreles dando vueltas por Santiago. Mediodía en casa, la patrona y los chicos, almuerzo en la cocina, pan fresco, vino tinto de diario, de cajita nomás, mantel tendido, los hijos comentando sus asuntos y el guiso lentejas, arroz blanco, carne molida y choricito colorado entonando el alma presidiendo la mesa. ¡Ah!, quién ha dicho que la felicidad viene en envases exóticos.
Ignoro por completo cómo se prepara el menjunje, presente en este tiempo en muchas casas argentinas y del mundo, supongo, porque es inimaginable que se pierdan semejante plato. No sé cómo se hace para que tenga esa textura cremosa ni cómo se le da ese sabor que provoca que la boca se haga agua solamente con el recuerdo del recuerdo.
El guiso de lentejas guarda en sí una historia compartida en todos los hogares de una manera casi secreta se diría, porque nadie anda alabándose de haberlo almorzado. En los inviernos de este pago al menos, es tan común como el pan francés o la ensalada de lechuga y tomate. Y también merecería las más altas alabanzas de los vates argentinos, que ya deberían haberle dedicado un soneto, una aleluya, una lisonja, una oda, un himno, un cántico o al menos una antífona maravillosa.
Cada uno tiene el recuerdo de un mediodía de heladera en la calle, mientras la casa, ¡ah!, se hallaba invadida del dulce aroma de esas lentejas que no se repetirán hasta el año que viene, cuando el invierno y los días cortos merodeen las calles, hielen las cañerías en la madrugada y obliguen al poncho, la campera, las medias de lana, el calzoncillo escopeta, los guantes y el obligado gorro de lana.
Todos tenemos una madre, una abuela, una tía, la esposa, la amiga, la novia, la cuñada o la dueña de la pensión aquella que nos hizo pasar el más resguardado de los mediodías, cuando nos ofreció ese guiso de lentejas, humilde composición culinaria y sin embargo una de las más difíciles de preparar porque, justamente, en la sencillez de algunos alimentos reside su complicación y su sabor.

Lea aquí, si quiere y tiene tiempo, algunos conceptos o ideas sobre fútbol

Y así, de la mano de este almuerzo campechano, en una de esas es posible penetrar en las complicaciones de la metafísica (meta-tá-fisicá, para los que se dan de entendidos), del carácter de la gente de este pueblo, llana, espontánea, directa y de una sinceridad a prueba de balas. Pero esa eso sería otra novela.
PS. ¿No está entre los agregados optativos, el ají putaparió?, bueno, téngase por presentado, parte y en el carácter invocado. Será justicia.
Juan Manuel Aragón
A 9 de julio del 2024, en la Libertad y Curva. Esperando el remís.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Habria que levantar el field de la balanza y poner en un platillo ante la reducción del consumo de carne podría verse más portentosa la salsa si le pones riñones en cuadraditos así hacer más apetecible las lentejas y las visceras estarán reforzadas en su cumplimiento orgánico. Saludos Juan

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Eso que llamamos alma (con vídeo)

Nelly Omar, canta "Desde el alma" Cómo se usa una palabra de la que se ignora casi todo, desde su significado hasta lo que implica reconocer su existencia Los argentinos solemos usar con frecuencia algunas palabras sin saber con exactitud qué significan o ignorando que, para explicarlas, hubo sabios que se quemaron las pestañas, soldados que cruzaron espadas, naciones que negaron su existencia e ideologías que renegaron de ellas. Ahí está el alma, que para los latinos era ánima y para los cristianos es soplo, viento. Como quien refresca la memoria, van algunas expresiones comunes que la mentan en la Argentina, y posiblemente en otros países también. Las decimos con tanta naturalidad que jamás nos preguntamos qué queremos decir cuando las pronunciamos. El alma aparece primero en el dolor. Se me sale el alma, tengo el alma en pedazos, el alma en un hilo, me partís el alma, me arrancó el alma, se me vino el alma al suelo, tengo el alma hecha mierda, el alma hecha bolsa, el alma ...

BARRIOS Los chipacos nacen en bicicletas

"Chipaco", de Raúl Cisterna Un secreto mal guardado de los santiagueños: historia, etimología y misterios del pan con chicharrón Uno de los secretos peor guardados de estos pagos es que los mejores chipacos son los que se compran en la calle, a los vendedores de las esquinas. El verdadero no se hace en una panadería elegante. Sale de una bicicleta y llega en una canasta cubierta con un repasador. El maestro Domingo Bravo, en su Diccionario Quichua Santiagueño, dice que "chipa" es "hato de algo apretado, entrelazado, enredado". Es el "cabello amazacotado por falta de peine y de higiene". Y del chipaco, al que llama "chipacu", sostiene que es un "pan de cemita y chicharrón". La etimología popular prefiere una explicación menos académica: CHI charrón + PA n + CO cido. Hecho casi siempre en horno de barro, llega desde el fondo de los barrios, como una bendición, hasta la mismísima plaza Libertad. La gracia está en que no lo trabaj...

1859 ALMANAQUE MUNDIAL Reconocimiento

Juan Bautista Alberdi El 9 de julio de 1859 España reconoce la independencia de la Confederación Argentina como nación libre y soberana El 9 de julio de 1859 en Madrid, España firmó un Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad con la Confederación Argentina que reconoció formalmente su independencia como nación libre y soberana, cuarenta y tres años después de la declaración del Congreso de Tucumán. Aquella jornada cerró un largo período de gestiones diplomáticas iniciadas tras la Revolución de Mayo de 1810 y la guerra de independencia. El plenipotenciario argentino Juan Bautista Alberdi y el representante español Calderón Collantes rubricaron el documento de once artículos que normalizaba las relaciones entre ambos países. La Confederación Argentina, presidida por Justo José de Urquiza, buscaba desde años atrás establecer vínculos oficiales con la antigua metrópoli. Alberdi, destacado intelectual y autor del libro las Bases, que para algunos fue la inspiración de la Constitución libera...

CIRCUSTANCIAS Ah, las efusiones del amor

"Beso" de Raúl Cisterna Menos el hombre, todos los animales respetan un lugar, un momento y alguna circunstancia para dar rienda suelta al deseo Lo bueno de las efusiones del amor entre la gente es que, justamente, se pueden dar en todo tiempo, en todo lugar, bajo cualquier circunstancia. El hombre y la mujer no aguardan que se dé el momento, que todo esté preparado o que ocurra esto o aquello para hacerlo. Las ballenas francas australes empiezan a llegar a la Península Valdés en mayo y se entregan a sus juegos amorosos hasta septiembre y octubre. Las hembras aprovechan para parir sus crías, porque la gestación les lleva un año. Las vacas, según dicen en el campo, se empiezan a alegrar unos veinte días después de tener terneros y los toros aprovechan para tener su momento, digamos. Y así casi todos los animales. Menos el hombre. Será una deformación de la mente o una bendición de Dios, pero a nosotros nos gusta hacerlo de enero a enero, o veinticuatro por siete, como les gust...

1817 AGENDA SANTIAGUEÑA Santo

Acta rescatada del incendio y del agua de diciembre de 1993 El 10 de julio de 1817, el Ayuntamiento de Santiago se reúne y, para responder al devastador terremoto del 4 de julio se decide elegir un segundo santo protector El 10 de julio de 1817, se reunió el Ayuntamiento en Santiago del Estero, para responder al devastador terremoto del 4 de julio. Los cabildantes decidieron convocar a una asamblea y elegir un segundo santo protector. La ciudad, marcada por la catástrofe, buscó en la fe un refugio, uniendo a autoridades, clérigos y vecinos. El acta, preservada en el Archivo Histórico, refleja la organización de una misa solemne tras la elección. Fundada en 1553, Santiago enfrentó con espiritualidad y cohesión los desafíos de la reconstrucción. En 1817, Santiago del Estero, la “Madre de Ciudades”, vivía tiempos de cambio tras la Independencia. El 4 de julio, un fuerte terremoto sacudió la región, causando temor y destrucción. Las réplicas, que se prolongaron por días, intensificaron la ...