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PACIENTES Filosofía barata y zapatos de goma

Difusa ideología psicobolche

“Si un día cualquiera usted o su vecino intentaran hacer abortar a una perra porque era muy cachorrita cuando se preñó de un macho más fuerte, saltarían como leche hervida”


A veces los vientos culturales que traen las ideologías de la muerte, empiezan con el cambio de una simple palabrita perdida en medio de la nota de un diario. Es decir, un granito de arena entre miles de letras organizadas, una tras otra, de manera diversa para mostrar ideas que, como se dijo, al final conducen al concepto que está muy bien aniquilar inocentes.
Una nota del diario El País de Madrid, firmada por Pablo Ximénez de Sandoval, sostiene que en España “hay un amplísimo consenso sobre el derecho al aborto”, pero el partido Vox “ha decidido soltar en Castilla y León el ariete cultural más importante del extremismo global, la restricción del derecho al aborto”.
Compara las restricciones impuestas en España con las que se decidieron en Texas, Estados Unidos, donde sostiene que” hay una persecución obsesiva” de “la salud reproductiva”. Es decir, para quienes sostienen que el aborto es un derecho, quienes evitan la matanza de chicos estarían en contra de la “salud reproductiva”. ¿No es tenebroso?
Pero, hay más.
En Castilla y León, el Partido Popular es aliado de Vox, este último un partido de derecha, que ha hecho suyos muchos pedidos de sentido común de gobierno, de millones de españoles y, porque el sentido común está reñido con exactamente todos los postulados de la progrería mundial, la prensa lo ataca de mañana, de siesta, a la tarde, a la oración, tuta—tuta, bien de noche y vuelta a empezar.
Vamos al punto. Dice el artículo textualmente: “La reacción por parte del Gobierno central ha sido inmediata y la confusión del PP regional y nacional no está ayudando a aclarar nada a las pacientes”. Hela ahí, de colada, a la palabrita, como quien no quiere la cosa. Haciéndose la estúpida, como si tuviera tarjeta de invitación y derecho a bailar en la festichola como cualquier otra.
Usted también la tomó en cuenta, ¿no?, es “paciente”. La enciclopedia Wikipedia dice que en lenguaje común “el término paciente (del latín patiens, patientis, participio de presente del verbo pati, ´sufrir´, ´soportar´, experimentar un proceso o una acción que parte de una causa ajena​) se aplica a cualquier persona que es atendida por un profesional de la salud debido a un problema de salud física o emocional”.
Oiga, quieren meter gato por liebre. El embarazo, la preñez, es vista como una enfermedad de la que es posible curarse. Más o menos como una apendicitis: le duele porque se inflamó, abren al paciente, se lo cortan, lo sacan, listo. El pequeño gran detalle que la progrería esconde, es que esa enfermedad, en realidad es una vida, un chico, un niño, un infante, un hijo de Dios, alguien.
Ya que tanto mentan los derechos humanos los progres, ¿por qué no aceptan nombrar a los chicos como humanos y protegerlos con las mismas garantías que a ellos mismos?, ¿por qué tanto odio al homo sapiens?, ¿qué les han hecho sus congéneres para que abominen de tal forma a los niños en el vientre de la madre?
Si un día cualquiera usted o su vecino intentaran hacer abortar a una perra porque era muy cachorrita cuando se preñó de un macho más fuerte, saltarían como leche hervida los progres diciendo que es un delito contra la naturaleza, que los animales también sufren, o tratarían de imponer el concepto de “persona no humana”, para detener lo que considerarían un crimen y posiblemente lo sea.
Pero si se trata de salvar a un chico no es un crimen, desaparece el delito, no hay penas para quienes lo practiquen, inciten a hacerlo, empujen a las madres a hacerse practicar un aborto o, alegremente sostengan que quienes lo hacen están del lado de la “salud reproductiva” (cuando es justamente lo contrario de salud y, obviamente, de reproducción).
Si quiere saber cómo funciona o debería funcionar el reino del revés, hable con un progre y en dos minutos tendrá un panorama completo, cuando dicen “vida”, es muerte”, si dicen “tolerancia” es censura, cuando pronuncian “humildad” es soberbia. Y cuando se llenan la boca a dos carrillos hablando de “derechos humanos”, es muerte, destrucción, ruina, desolación, catástrofe.
Se lo dan mechado con palabras que sacan de la psicología, como “pulsión”, “esquizofrenia”, “socioambiental”, “trastorno obsesivo compulsivo”, “depresión” (o “depre”, poniendo los dedos índice y mayor en “ve” y flexionándolos un poco mientras se abren grandes los ojos, como flotadores de elefante). Pero no se preocupe, ellos tampoco saben qué quiere decir cada una, las usan para darse dique de modernos, superados y psico bolches, todo parte de su filosofía barata y zapatos de goma.
Ya sabe amigo, para esa gente el embarazo es una enfermedad que se soluciona extirpando aquello que la causa, como un tumor maligno.
Son picaritos, hablan porque no los abortaron.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Algunos de los términos usados(Trastorno obsesivo-compulsivo por ejemplo.no vienen de la psicología sino de la psiquiatría).Pregunto:¿han mejorado y son dinámicos los sistemas de adopción en el país?¿cuántas maternidades existen?donde yo vivo muchos hospitales y una sola para toda la población.¿Se educa en una paternidad y en una maternidad responsable?Se ha estudiado a fondo porqué una mujer llega a una situación de aborto?Pienso que habría que tomar el tema dentro de las políticas de salud pública y abordarlo en profundidad

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    Respuestas
    1. Son todas preguntas retóricas, porque en realidad la respuesta es "Si" en todos los casos, especialmente donde más abortos hay, por lo que evidentemente esos temas no son los que inciden en la decisión. Lea las estadísticas de los países desarrollados donde se cumplen esas condiciones y es donde más abortos hay.
      Y aun en los casos en que si lo fueran, la solución no puede ser matar a alguien.
      Hay que ser claro en los conceptos; quien dice ser "pro-aborto" es en realidad "anti-consecuencias" de un embarazo.
      Y luego estan las contradicciones; una embarazada puede decidir matar a su hijo, lo que implica que esa vida no tiene valor intrínsico para la sociedad, pero si alguien mata a una embarazada, la sociedad lo condena por doble homicidio.
      La gente adopta posiciones sin análisis profundo previo, solo por sentimiento y porque suena altruista en los slogans que le venden, pero cuando se empiezan a ver los detalles y todas las contradicciones, se aferran a su posición aún errados por no traicionar a "sus convicciones"

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  2. El problema es que los antiabortistas, nada dicen de los abortos clandestinos, a los que protegen implícitamente, porque son difíciles de controlar. Y también se pronuncian contra los métodos anticonceptivos. Acá existe una actitud contradictoria: No quieren el aborto, y tampoco métodos anticonceptivos. Con lo cual proliferan los abortos clandestinos. Ahí cierran los ojos, y se hacen los que no saben.

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