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RELIGIÓN Grotesca representación de la Pasión de Cristo

Representación de la Pasión de Cristo

En un templo católico español hubo una puesta en escena, impulsada por jóvenes, sin que los sacerdotes pusieran los correspondientes reparos

Tomado de Info Vaticana
El miércoles pasado, 2 de abril, la iglesia de San Benito acogió la puesta en escena de “Más allá de la vida”, una representación de la Pasión de Cristo impulsada por un grupo de jóvenes de la Pastoral Universitaria de Salamanca, España.
La puesta en escena es, cuanto menos, blasfema, un joven semidesnudo, trepado al altar en que se consagra la misa, en una representación grotesca, ofende a los católicos alrededor del mundo, sin que, a ninguna autoridad religiosa, ni de allá ni de aquí ni de ninguna parte, se le ocurra decir al menos: “Eso está mal”.
Según dijo la propia página web de la diócesis de Salamanca, esta representación “estructurada en cinco cuadros escénicos, se aleja de una representación teatral convencional, como señala el delegado diocesano de Pastoral Universitaria, Ricardo de Luis Carballada, para convertirse en un espacio de meditación y contemplación sobre el misterio de la Pasión”.
“Pretendemos que las imágenes representadas motiven a una vivencia mayor de la Pasión y a acercarnos al sacramento del perdón”, explican los jóvenes organizadores, “quienes han puesto mucho interés y horas de ensayo” para ofrecer una experiencia que toque el corazón, afirma Carballada.
La obra teatral sobre la Resurrección se celebró y el escenario fue la iglesia de San Benito de Salamanca. Como se puede observar en la imagen, el personaje que representa a Cristo aparece ligero de ropa de pie encima del altar donde se celebra la Santa Misa. En el lugar y en ese momento había cinco sacerdotes, varias consagradas y otros cargos de la diócesis de Salamanca.
Esta actividad ha generado gran controversia por la forma en la que los propios católicos tratan sus templos. No deja de ser chocante y profano ver a alguien descalzo de pie encima del altar donde todos los días se celebra el Santo sacrificio. Más chocante aún, es que habiendo sacerdotes que presenciaban esa escena permitieran que esa representación teatral siguiera adelante como si en vez de estar en una iglesia estuvieran en un teatro y el lugar donde se pone de pie fuera una simple mesa en vez de un altar.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. De la Hematohidrosis al Colapso: Cómo murió Jesús

    Tras considerar opiniones de médicos, historiadores y arqueólogos,cómo murió Jesús y qué afecciones presentó previo a la crucifixión. Reconocido como el hijo de Dios por los cristianos, "sufrió una de las formas más duras y dolorosas de pena capital jamás imaginada", señaló el experto.Durante la "agonía" descrita por sus discípulos en la noche anterior, el predicador oriundo de Nazaret sudó sangre, por lo que pudo haber experimentado hematohidrosis. Se trata de una "enfermedad rara y enigmática con episodios de sangrado cutáneo autolimitado", según la Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia.De acuerdo con una investigación liderada por César Valdés Sojo, se caracteriza por "la presencia de sangre en el sudor, aunque también las lágrimas pueden contenerla". Su ocurrencia está ligada a la congestión de los vasos sanguíneos de la membrana basal de la piel alrededor de las glándulas sudoríparas.El mismo documento indica que se trata de una "respuesta fisiológica a situaciones de estrés máximo". Los casos se han manifestado preferentemente "en momentos de certeza de muerte inminente y dolorosa".Posteriormente, Jesucristo fue castigado por soldados romanos con látigos diseñados para cortar la carne de las víctimas. Los golpes le habrían causado concentración de líquido alrededor de los pulmones.La corona de espinas pudo "irritar con gravedad los nervios más importantes de su cabeza, causando un dolor cada vez más intenso y muy agudo", fundamentó. El líder también pudo presentar abundantes hemorragias y una aguda deshidratación. "Esta tortura brutal ciertamente le habría llevado a lo que los médicos llaman colapso (shock)".En un artículo titulado "Cómo murió Jesús: las 18 horas finales", el perito médico Frederick Zugibe se refirió a la crucifixión. La perforación con un clavo del nervio medio de las manos habría originado un "dolor intenso, ardiente y horrible", postuló. Algo similar ocurriría con el nervio plantar del pie.Con todo, la posición en la cruz le habría hecho prácticamente imposible respirar. La crucifixión incluyó "vértigo, calambres, sed, inanición, falta de sueño, fiebre, tétanos, vergüenza".Jesús murió tras la pérdida de sangre y líquido, el trauma por sus heridas y una sacudida cardiogénica. En tanto, el fisiólogo Samuel Houghton postuló que su corazón colapsó, lo cual hizo aflorar un chorro de sangre cuando un soldado le clavó su lanza.

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  2. El Hijo de dios
    Ejecutado el viernes 3 de abril del 33 (despues de cristo 4-5 a.m.)
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  3. LA CRUCIFIXION:(LA DESCRIPCION DE UN HORROR Y UNA TRAGEDIA)
    Jesús fue clavado en la cruz cerca del mediodía según el evangelio de San Juan. En Mateo 27,45, se lee: "Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó sumida en oscuridad. A eso de las tres, Jesús gritó fuerte: 'Elí, Elí, ¿lama sabactani?' que significa: '¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?' Algunos de los que estaban allí lo oyeron y decían: '¡Está llamando a Elías!'". En ese momento, murió. Su muerte sorprendió hasta a Poncio Pilato, el prefecto romano de Judea, por lo rápida que fue. El lapso de supervivencia generalmente fluctuaba desde cuatro horas hasta cuatro días, sin embargo los soldados romanos podían apresurar la muerte al partirle las piernas debajo de las rodillas al condenado. Así, al tener las piernas rotas, no podían elevarse para respirar y morían de asfixia. Además, el cuerpo de Jesús, para mayor deshonra, estaba desnudo (aunque el sudario apocrifo de Turín lo muestra con un paño). Pero, sobre todo, estaba destrozado por las torturas que había recibido durante toda la noche anterior, sangraba, y era presa de insectos y aves que podrían haberlo picoteado, defecado y orinado sobre él.

    La flagelación de Jesús había producido grandes laceraciones y una importante pérdida de sangre, lo que habría provocado un shock hipovolémico, como se evidencia por el hecho de que Jesús estaba demasiado débil para cargar el patíbulum (el travesaño horizontal de la cruz) y tuvo que ser ayudado. El mayor efecto de la crucifixión era no poder respirar, así que la muerte resultaba básicamente por asfixia y por muchos otros motivos colaterales debido a los castigos recibidos. Para prolongar el proceso de crucifixión, una pequeña viga horizontal se fijaba a mitad del estípite sirviendo así como asiento. El reo, al llegar al lugar de su ejecución, era tirado al suelo sobre sus espaldas con sus brazos extendidos a lo largo del patibulum. Las manos podían ser clavadas o amarradas al travesaño. Y se le solía dar un trago de vino mezclado con mirra como analgésico. Jesús lo pide cuando nos dicen que "tiene sed" y esto nos es narrado en los evangelios de Marcos 15,36, Mateo 27,48, Lucas 23,36 y Juan 19,29-30.

    A toda esta flagelación, y el agotamiento propio del castigo recibido, se le sumó una puntada de lanza en su costado. La interpretación médica moderna del evento histórico indica que Jesús estaba muerto cuando fue bajado de la cruz.

    Proceso a Jesús
    El Jueves Santo termina, en rigor, durante la madrugada del viernes, cuando Jesús fue juzgado por el Sanedrín. Es allí donde comienza el problema de las jurisdicciones para dictar sentencia, nada nuevo bajo el sol. En un gesto teatral, Caifás había rasgado sus vestiduras y vociferado que lo maten... pero una cosa es gritarlo y otra ejecutarlo. Los interrogatorios a los cuales Jesús fue sometido tanto por el Sanedrín como por Poncio Pilatos, por Herodes Antipas (tetrarca de Galilea y Perea) y finalmente de nuevo por Pilatos, se plantean incriminar al reo por delitos religiosos y políticos, pero ninguno se anima a firmar la sentencia.(CONTINUA)

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  4. LA CRUCIFIXION(II)CONTINUACION)

    En medio del proceso a Jesús se producen diversas torturas y burlas por parte de la soldadesca. El sentido de las burlas es también relacionarlo con la realeza y sus símbolos desvirtuados, como ser la coronación de espinas, imposición de un manto de púrpura, una vara, etc.

    Los juicios a Jesús constaron de seis eventos: tres en una corte religiosa y tres ante una corte política. Fue juzgado ante Anás -el sumo sacerdote saliente-, Caifás -el sumo sacerdote en funciones- y el Sanedrín. En estos procesos "eclesiásticos" fue acusado de blasfemia por afirmar ser el "hijo de Dios" y el "Mesías".

    Los juicios religiosos ante las autoridades judías mostraron el grado en que los líderes de esa comunidad odiaban a Jesús, porque en los mismos desatendieron muchas de sus propias leyes. Hubieron muchas ilegalidades: ningún juicio debía llevarse a cabo durante alguna celebración -y Jesús fue juzgado durante la Pascua-; cada miembro de la corte debía votar individualmente para condenar o absolver -pero Jesús fue condenado por una gritería de protestas y desaprobación-; ningún juicio debía llevarse a cabo por la noche, -pero este juicio se hizo antes del amanecer-; se debía proporcionar al acusado un "abogado defensor" -pero Jesús no tuvo ninguno-; no debían hacerse preguntas de auto-incriminación al acusado -pero a Jesús se le preguntó si era el Cristo-.

    Los juicios ante las autoridades romanas comenzaron con Poncio Pilato después que Jesús había sido golpeado. Los cargos llevados contra él eran muy diferentes a los de sus juicios religiosos, fue acusado de incitar a la gente a una revuelta, prohibiéndole al pueblo pagar impuestos y clamando ser un rey. Pilato no encontró razón para matar a Jesús, así que lo envió a Herodes, quien lo ridiculizó, pero queriendo evitar toda responsabilidad política, lo envió de regreso a Pilato. Este era el último juicio, por lo que Pilato mandó azotar a Jesús, tratando de aplacar la animosidad de los judíos. Acá aparecerán escenas que tendrán muchísima relevancia iconográfica: la flagelación de Cristo atado a la columna, la coronación de espinas y la culminación con el llamado "Ecce homo" que en castellano sería "acá está la persona" en un esfuerzo final por soltar a Jesús, aunque los evangelios alteran el orden de estos hechos.

    Jesús ya estaba totalmente desfigurado a causa de los golpes, entonces Pilato ofreció que el prisionero Barrabás fuera crucificado y Jesús liberado, pero fue en vano. La turba gritó que Barrabás fuera liberado y Jesús crucificado, porque "él se dice rey y no tenemos otro rey que el César". Pilato les concedió su demanda y entregó a Jesús. Pero antes hizo otro de los gestos que quedarán en la historia: se lavará las manos de la sangre que él mismo mandó a derramar. Por lo tanto, quien sentenció a muerte a Jesús fue el gobernador representante de Roma y conforme al derecho romano, y no los judíos.

    La pena de muerte en aquel momento podía ser por el "crimen laesae maiestatis populi Romani", que es el que se comete contra el pueblo o contra su seguridad. También eran condenados a muerte los que provocaran sedición o tumulto incitando al pueblo. O quienes cometieran "perduellio" que es un ataque grave al imperio. Aunque ninguno de estos delitos fueron plenamente probados en la persona de Jesús. Los judíos acusaron y presionaron y los romanos sentenciaron y crucificaron. Poncio Pilato podría haberlo salvado y no lo hizo.

    Jesús muere por causas políticas y no religiosas. Era subversivo, en el pleno uso que la terminología otorga al vocablo: pretendía alterar el orden social o destruir la estabilidad política de un país.

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